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domingo, 9 de junio de 2019

Claves para mejorar en el entorno social y laboral

"El que no trabaje, que no coma"



Esta frase del Apóstol San Pablo (II Carta a losTesalonicenses, 3:10-12) parece provocadora. Sin embargo, encierra una gran verdad.

¿Como encontrar curro en el siglo XXI? 

Hoy he querido reflexionar sobre un aspecto que, actualmente, genera mucho debate en nuestra sociedad: EL TRABAJO.

Suena políticamente incorrecto utilizar dicha expresión. Pero, sinceramente, creo que es posible encontrar trabajo. Incluso hoy en día. La clave está en focalizar nuestra atención, conociéndonos a nosotros mismos, siendo conscientes de nuestros dones y talentos.

Posiblemente, estés pasando por un mal momento vital. Tal vez, estás deprimido al no encontrar trabajo. Quizá te sientes infeliz, porque no te valora tu jefe, o te llevas mal con tus compañeros.

Pero yo te digo: realmente vales mucho, eres lo más sagrado que hay en este mundo. Así que no te infravalores, explota todo el potencial que tienes dentro de ti.

Tal vez no seas creyente y pienses ¿De qué me habla este crédulo? Sinceramente, creo que Dios ama a todos los seres humanos. Incluso, aunque estés pasando por una crisis laboral, sigues siendo criatura de Dios, Él te ha creado, te ama desde la eternidad y te ha asignado un papel en este gran teatro que es la vida.

Posiblemente te conformes diciendo “No hay trabajo”, pero ¿Seguro que lo has buscado bien? Tal vez elegiste una carrera prometedora, o no. Pero, en realidad, no era la que te correspondía.

O, quizá, dicha carrera es para ti, pero debes pulir ciertas cosas en tu vida (aprender idiomas, ser mas positivo, establecer relaciones sinérgicas, cuidar dones y talentos, amar al prójimo, ect.).

Muchas personas, debido a los mensajes que nos vende la sociedad, se empeñan en ir por un camino que no tiene salida. Lo hacen ignorando otras posibilidades que se presentan en sus vidas, sin verlas o sin atreverse a cambiar de vida.
 
Por ello, yo te animaría, amigo lector, a practicar la instrospección, conociendote a ti mismo ¿Cómo eras de niño? ¿Qué te gustaba hacer? Tal vez, disfrutabas dibujando, quizá en algún momento te planteaste vivir en un pueblo, trabajando con los animales, siendo pastor, ganadero, o agricultor. O quisiste trabajar desde casa.

Sinceramente, creo que la actual sociedad se equivoca rotundamente. Según muchas personas, trabajar es “O estás en la obra (incluido carpinteros, fontaneros, ect.), o trabajas en una oficina, o en la hostelería”. Que, ojo, no digo que estos trabajos sean malos, que no lo son. Pero, cuando camino por la ciudad, observo infelicidad en muchas personas.



No es que la vida en el campo sea más facil que en una urbe. Que no tiene por qué serlo. Pero me pregunto si, realmente, vivimos mejor que nuestros antepasados, por muchas dificultades que tuvieran.

Creo que podemos trabajar en lo que nos gusta si nos lo curramos. Todos valemos para algo, todos tenemos un talento. Por ejemplo, yo no tengo talento musical como para ser un tenor. Sin embargo, me gusta escribir, creo que se me da bien. Por ello escribo, con mayor o menor acierto. Un día podría redactar la historia de un famoso músico, publicando una biografía sobre él. Por ejemplo Mozart.


Por ello, querido lector, te invito a eliminar de tu vida mensajes tóxicos como “No encuentro trabajo, o “Las cosas están muy mal”.  Me atrevo a decir ¡Créalo”. No busques trabajo, crea tu propio trabajo. Averigua qué dones y talentos tienes, y ponte a trabajar con ellos. Día tras día, partido a partido, jornada a jornada... así encontrarás tu verdadera vocación laboral, trabajando en lo que te gusta.

Diferénciate del resto, no hagas como ellos. Los filósofos estoicos nos enseñan “Si depende de ti, no te agobies. Si no depende de ti, no te agobies”. Por ejemplo Epicteto, que nació siendo esclavo romano, terminó siendo uno de los estoicos más famosos.

Cada uno de nosotros tiene una cualidad. Por ello, debemos centrarnos en aquello realmente importante, atendiendo a lo que, realmente, depende de nosotros,

Tenemos que apostar por nuestra vocación laboral, realizando aquello que nos entusiasma desde pequeños. Por ejemplo escribir. Pero no me refiero a que vivas sin trabajar mientras esperas lograrlo. Tienes que trabajar por ello, sin rendirte ni perdiendo tiempo.

Quizá, cuando enviamos el Curriculum Vitae, mendigamos un puesto de trabajo. Pero tu vales mucho como para ir mendigando por ahí.

Aunque no me gusta Apple, debo admitir la valía de Steve Jobs. Supo ver cuales eran sus talentos, que necesitaban los demás, trabajando por mejorar sus vidas. Tu puedes hacerlo. Pero, para ello, debes conocerte y potenciar tus cualidades y talentos.

Quizá no te hagas rico como Bill Gates. Tal vez no serás un lider y creador de opinión, como el Papa Francisco. Posiblemente no lograrás ser famoso como Ken Follet. Pero tienes mucho que aportar con tu trabajo. 

Puedes ser escritor, agritultor, carpintero, ect. Hoy en día, con Internet, se abren infinitamente las posibilidades para aprender un oficio. Hoy en día es más facil ejercer un trabajo desde cualquier lugar del mundo. Incluso en un pequeño pueblo que tenga internet. Solo tienes que salir de tu área de confort.

¿Cuanto tiempo dedicas, en tu día a día, a ver la televisión, o conectado al Internet mas pueril (redes sociales, foros...)?

Cada minuto que malgastas con estas cosas, es un minuto que pierdes de tu vida. Un tiempo vital que ya no habrás invertido para mejorar personalmente. Eso te puede hacer infeliz. Quizá disfrutaste viendo una serie. A lo mejor te gustó discutir en aquel foro. Pero, con eso has dejado pasar el tiempo, sin lograr trabajar en lo que, de verdad, te apasiona.

Muchas personas no logran trabajo por que no saben hablar inglés. O carecen de experiencia laboral y no han intentado aprender otros oficios o reinvertarse. Pero se lo pasaron genial, o al menos eso creen, viendo tal o cual programa ¿Para qué?

Pero aún estás a tiempo. Si me estás leyendo y no te has ciscado en mí, entonces te merecerá la pena seguir leyéndome.

No busques trabajo. Crealo, analízate, descubre tus dones y talentos... trabajando con ellos. Dedicate a trabajar en lo que de verdad te llena. No te fijes en el éxito de los demás, pues ellos no dependen de ti.

Tu propia vida, en gran parte, si depende de tu propio esfuerzo. Dedicate a formarte y trabajar con constancia, atento al momento presente, el aquí y ahora. Poco a poco, con fe y perseverancia, lo lograrás. 

Trabaja en lo que te enriquezca por dentro y te permita vivir. Trabaja para vivir, no vivas para trabajar.

Sal de tu área de confort, estableciendo nuevas relaciones. Juntate con personas con las que, quizá, un día podrás trabajar en equipo.

No busques trabajo, busca oportunidades sinérgicas

Aquí viene el otro punto fuerte de este artículo. No busques trabajo, busca oportunidades de colaborar sinergicamente con otras personas. Lo explico con un ejemplo: eres periodista y mandas tu CV  a periódicos, radios y televisión. Pero no tienes éxito. 

Hoy, con Linkedin y las redes sociales, (que bien usadas son una maravilla), tienes la oportunidad de conocer gente de tu ámbito laboral, con quien puedes trabajar en equipo. Claro, no basta con conocerlos. Como te he dicho, ponte a trabajar.



Supongamos que, siguiendo el ejemplo, eres un periodista interesado por el tema de los conflictos bélicos internacionales.

De repente, aumenta el conflicto entre Rusia y Ucrania. Si eres listo, y sé que lo eres, realizarás un seguimiento del conflicto, lo más cercano posible: mirarás medios de comunicación nacionales e internacionales, blogs especializados, el Twitter de ucranianos, rusos, o periodistas que estén allí. Entonces crearás un blog. Escribirás artículos y noticias a diario. Si eres espabilado y te lo curras, lograrás seguidores. 

¿Te suena de algo esta historia? Pues se trata de algo real. Así comenzó Principia Marsupia. Tuvo un trabajo bien hecho, y un periódico lo contrató. Se llama Alberto Sicilia, es  doctor en física teórica y reportero freelance.

La idea es esta: te gusta algo: trabaja en ello, a diario, con constancia. Date a conocer ante personas que puedan contratarte. Pero no lo hagas mendigando trabajo. Hazlo como alguien que ya está trabajando, mostrando tu talento. De esta forma, podrás ponerte a disposición de una empresa, estableciendo una relación laboral fructifera, basada en la colaboración sinergica.

Concluyo:

Insisto en ello. No busques trabajo, crealo. Establece relación con personas de tu ambito laboral, gente con la que podrás colaborar, que te podrán  ayudar. Pero, ojo, no te conformes con que te ayuden. Trabaja también para ayudarles. Pero comienza trabajando por mejorar personalmente.

Una de las habilidades de la gente altamente efectiva es: "yo gano-tu ganas". Es decir, si quieres trabajar, comienza a amar al prójimo como a uno mismo. Para ello, el primer paso está en cuidar al tipo que ves en el espejo, cuando te despiertas y vas al cuarto de baño.



Esta es una de mis canciones favoritas de Michael Jackson. En ella nos da claves para ser mejores como personas y tener un mejor rendimiento personal, social y profesional. Para ello, es importante mejorar al tipo del espejo, aquel a quien vemos cuando, tras despertar, vamos al cuarto de baño y nos vemos a nosotros mismos junto al lavabo. Mejorar al tipo del espejo supone el primer paso para la mejora personal. Así será mas facil crecer, incluso tener éxito social y laboral.


El mundo está hecho para los guerreros pacíficos. "El Guerrero Pacífico" es una película de superación personal, basada en el libro de Dan Millman, un gimnasta que llegó a ser medalla olímpica cuando todo parecía perdido.

Pero, para lograr nuestros sueños, nuestros objetivos, no debemos ver a los otros como enemigos a quienes demoler. Si queremos tener éxito en la vida, debemos aplicar el efecto "GANAR-GANAR".
Stephen Covey, autor del libro "Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva", escribió: "Pensamos en triunfar relacionado al hecho de que otro falle; esto es si yo gano, tu pierdes. O si tu ganas, yo pierdo. El principio ganar-ganar (win-win) ve la vida como un escenario cooperativo, no competitivo; un marco en el que mente y corazón buscan, constantemente, el beneficio mutuo en las interacciones del ser humano".

Comienza a llamar a las puertas, ofreciendo tu colaboración para trabajar allí. Pero hazlo presentando un trabajo ya hecho, una experiencia previa (incluso aunque no sea laboral, en el sentido de cotización quiero decir).

No te garantizo el éxito. Seguramente dependerá de tu esfuerzo, constancia, fe y, sobre todo, del amor que pongas en tu trabajo. Y, por supuesto, del amor al prójimo.

Centrate en lo más importante: aquello que depende de ti, que te apasiona, aprovechando tus dones y talentos. Si depende de ti, no te agobies. Y si no depende de ti, tampoco te agobies. Trabaja por aquello que, realmente, es importante y depende de ti. 

Animo, no busques trabajo... ¡Crealo!




sábado, 11 de mayo de 2019

Recordando mi blog "Reino de Castilla" y la película "La Sangre de Mayo"

Retomo mi blog "Reflexiones a la Luz de un Candil" de una forma distinta. Desde 2006 hasta 2009 estuve escribiendo en un blog llamado "Reino de Castilla". Tuvo bastante éxito, pero, por alguna causa que no viene a cuento, terminé cerrándolo.



Siempre me ha apasionado la comunicación. Me encanta escribir desde mi más tierna infancia. En estos momentos estoy como becario en la Cadena COPE, concretamente en COPE Religión. Estoy disfrutando muchísimo escribiendo.

El pasado sábado estuve hablando con un amigo sacerdote. Le encanta leer mis artículos y me dijo "Busti, escribes muy bien, aún recuerdo aquellos artículos que escribías hace unos años". Se refería al mencionado blog, "Reino de Castilla". Aunque también le gusta este blog, “Reflexiones a la Luz de un Candil”.

Desde el pasado domingo estuve buscando aquel blog y… he podido encontrarlo. Por ello, desde hoy volveré a publicar aquellos artículos que pueda recuperar (escribí casi 300, no sé si será posible recuperar todos... pero lo intentaré).

Ahora que estamos en Mayo, el mes de la Virgen María, he querido comenzar con un artículo que escribí siendo seminarista. Se llamó Sangre de Mayo. Publicaré los artículos tal como los escribí entonces:

“Ayer por la tarde, aproveché para ir al cine con mi madre, vimos una película que yo tenía bastantes ganas de ver, se llama "Sangre de Mayo" y relata los acontecimientos acaecidos en Madrid en 1808.

Está dirigida por José Luis Garci y narra la historia previa de varios personajes en los días anteriores al levantamiento popular.

Está muy bien ambientada en cuanto a decorados, fotografía, vestimenta. Además se nota buena documentación tanto en los hechos del 2 de mayo como en el Madrid de la época, no falta ni un solo detalle.

Hoy he aprovechado un rato libre para dar un paseo por Madrid (y d paso comprarle un recado a un amigo) y me he puesto a meditar, mientras caminaba, sobre lo que en esas mismas calles ocurrió hace 200 años.

Como dicen en la película. Aquellos hombres lucharon por defender aquello en lo que creían, lo que amaban y sobre todo su propia libertad y cultura. Hoy la gente suele decir que vivimos mucho mejor que en el pasado. Pero si nos parásemos a leer a los grandes autores españoles de los siglos XVI, XVII y XVIII podemos observar que ha habido cosas que se han perdido o se están perdiendo.

Esas mismas cosas por las que lucharon y dieron su vida los héroes del dos de mayo. Nuestra patria, lengua, religión, folklore cultural... en definitiva, lo más esencial que tenemos y aquello que nos une a todos los españoles.

Creo que es providencial que haya sido este año el aniversario de aquel hecho. Hoy vivimos tiempos donde tenemos por un lado a los terroristas haciendo barbaridades pretendiendo reclamar algo que, simple y llanamente, es falso. Si hoy viviera Blas de Lezo y le hubieran dicho que no era español, se hubiera partido de risa.

Vivimos tiempos donde no solo hay quien pretende cargarse nuestro país de una u otra forma, si no que encima pretenden terminar con la lengua castellana, imponiendo lenguas regionales que aunque sean muy ricas culturalmente en otros países no te van a entender con ellas (con el castellano ya te puedes manejar en Estados Unidos). También hay quienes pretenden acabar con la religión cristiana, cuna de nuestra cultura en unión con los clásicos grecolatinos.

En fin, se están atacando muchos de esos principios que los héroes del dos de mayo defendieron. Os animo a ver la película, a leer a los clásicos de nuestro siglo de oro y, sobre todo, a no defraudar a nuestros antepasados.

En los albores del día de la Hispanidad: Viva España!!!”.

Pd: Espero que os haya gustado el artículo. Ahora noto que podía haberlo escrito mucho mejor. Pero creo que es oportuno dejarlo tal cual lo escribí. Al menos parece más auténtico.

Pd1: Especifíco una cosa. Por entonces, era seminarista. Pero dejé el seminario al ver que no tenía dicha vocación. Desde 2014 soy franciscano seglar.

martes, 13 de marzo de 2018

Reflexiones sobre el comunicador cristiano

Retomo el blog aprovechando uno de esos pocos momentos "valle" que permite el Máster Cope de Radio que estoy realizando. Es decir, un momento en el que no tienes tantas obligaciones académicas y puedes permitirte un tiempo libre para reflexionar, escribir, meditar... en definitiva, para hacer algo diferente a lo que están siendo estos intensos (y bonitos) meses de radio, compañerismo y aventuras.



Por ello, hoy me gustaría escribir sobre dos aspectos que en estos meses han rondado mi mente en forma de reflexiones: cómo ser un buen comunicador cristiano. Como digo, están siendo meses de duro trabajo, en los que tienes que escribir mucho, locutar mucho y comunicar muchísimo más. Un tiempo que me ha permitido profundizar en ese concepto, tan mal entendido a veces, que es la vocación. Y digo tan mal entendido porque suele relacionarse la religión, como si no hubiera más vocación que la religiosa (sacerdotal, fraile, monja...). Pero, en realidad, hay infinitas vocaciones, como he explicado en mi videoblog en varias ocasiones.  Y, si he reflexionado sobre la vocación en estos meses, ha sido precisamente por esa intensidad de trabajo de la que hablo.

Si una persona no tiene vocación radiofónica, difícilmente podrá estar, por ejemplo, desde las cinco de la tarde hasta la una de la mañana editando en Audacity, o escribiendo-locutando para la radio. Difícilmente podrá aguantar esa tensión, bendita en el fondo, que supone vivir al filo de la noticia, tratando de informar aportando valor, calidad y mostrando verdadero talento. Si uno no tiene vocación radiofónica, difícilmente podrá dedicar un fin de semana entero para aprender a manejar, más o menos, programas como Audacity o Premiere (si, en radio también se editan vídeos para subirlos a la página web). Pero, sobretodo, si uno no tiene vocación radiofónica, difícilmente podrá comunicar.

Realmente, para ser comunicador, solo hacen falta tres cosas: constancia, perseverancia, y alma. Comunicamos lo que somos. Tal como está nuestra alma, tal y como tengamos enraizados unos verdaderos Principios y Valores comunicaremos. Y, si no tenemos esos Principios y Valores (o nos movemos bajo falsos paradigmas), no estaremos comunicando. Sí, tal vez hablaremos, y diremos muchas cosas. Pero comunicar es otra cosa, no basta con hablar. Hay que llegar al alma del receptor, hay que enseñarle, entretenerle... aportando lo mejor de nosotros, ejerciendo una influencia positiva (y si no, mejor permanecer callados) y dejando una huella en quienes nos escuchan.

Como digo, comunicamos lo que somos. Hay una frase que suele decirse en ambientes franciscanos y me encanta: "pasar del Evangelio a la vida, y de la vida al Evangelio". Pero, aunque lo decimos los franciscanos, creo que es una frase extrapolarle a todos los cristianos. Creo que debemos esforzarnos, día tras día, en vivir de forma coherente con nuestra fe, siendo honestos e íntegros. El Evangelio no es letra muerta, no es un texto bonito que escribió alguien hace dos mil años. En realidad, el Evangelio (como toda la Biblia) es Palabra viva. Jesús hizo aquellas cosas, predicó aquellas enseñanzas, hace un par de milenios. Pero sigue haciéndolo ahora. Por ello, creo que es verdadera norma de vida para un cristiano del siglo XXI y, con más razón, para un comunicador cristiano.

Durante estos meses hemos asistido a varias conferencias en las que hemos escuchado un término bastante de moda en nuestros días, "la posverdad", algo que, en el fondo, es aquella "dictadura del relativismo" de la que hablaba Benedicto XVI. También los profesores nos han hablado sobre las "fake news" y la importancia de informar con criterio y veracidad. Y esta, precisamente, es una de las claves que debe tener un comunicador cristiano: ser veraz. Pero para ello, para que los demás confíen en ti, es fundamental construir una vida interior cimentada en sólidos valores y cimientos que te permitan ser coherente y honesto. No sirve de nada defender ideas buenas, como puede ser la vida, si en tu vida hay secretísimo, o si maltratas a otras personas. Pocas cosas me parecen tan hipócritas como que una persona critique, por ejemplo, el acoso escolar, y luego se dedique a hostigar a quien no piense como ella.

Por ello, creo que no todo el mundo sirve para comunicar. Pues comunicamos lo que somos. Y uno puede hablar muy bien, usar palabras muy bonitas o rimbombantes, pero puede caer en la pura charlatanería hipócrita. El pasado mes de febrero fui a la última oración de don Joaquín con los jóvenes de la Diócesis de Getafe como obispo diocesano. Me impactaron dos palabras que, desde entonces, reverberan en mi alma: orad y anunciad.

Desde hace tiempo, siempre que escribo algo, siempre que me preparo para hablar en la radio, o cuando voy a hacer alguna acción que me suponga interactuar con los demás (aunque sea algo tan simple como charlar con compañeros de clase tomando un café) invoco al Espíritu Santo. Es decir, hago una oración. Comunicamos lo que somos. Y creo que, como cristiano, nada puedo sin la oración.  Es cierto que en varias ocasiones he escrito aquí sobre la superación personal, o he hablado de ella en mi videoblog. Y he leído muchos libros, de autoayuda o no, sobre esta temática. Y me he dado cuenta de que suelen caer en un defecto: el voluntarismo. Podemos crecer como personas, como comunicadores, si trabajamos duro por ello. Pero creo que, para hacerlo con verdadera eficacia, necesitamos la ayuda de Dios. Al menos es la perspectiva que tengo como creyente. Si yo tratase de sacar este Máster por mis solas fuerzas, estaría intentando construir castillos de arena en el aire. Si pretendo escribir una ficción sonora para la radio sin invocar a Dios, acabaré realizando una verdadera chapuza. Si pretendo hablar en la radio, o en mi videoblog, sin la ayuda de Dios seguramente me pondré nervioso o bloquearé. Al menos a mi, Dios me da paz, serenidad, inspiración. Y me permite comunicar. Me permite lanzar un mensaje coherente con mis Principios y Valores para poder ejercer una buena influencia (no confundir con manipular) en los demás.

Orad y anunciad, decía don Joaquín. Y... ¿Qué es lo que hace un comunicador cristiano si no es anunciar la Buena Nueva del Evangelio? Porque no es lo que estés diciendo, sino cómo lo estás diciendo. Hables de política, deportes, historia... lo importante es cómo lo estás haciendo. Un ejemplo: Tenemos los compañeros un podcast, "La Grada del Var". Humilde y honestamente, creo que es un programa que no tiene nada que envidiar a los grandes programas deportivos radiofónicos. Lo hacemos con cariño y ofreciendo lo mejor de nosotros mismos. Y, en mi caso, cuando hablo (en la sección de ciclismo) trato de hacerlo bajo ese prisma cristiano. Hablo sobre Froome, por ejemplo, y trato de hacerlo con caridad aunque me pueda decepcionar lo que le está pasando (por si alguien no lo sabe, presunto dopaje y también a nivel de su equipo).

Orad y anunciad, también en radio, también en los medios de comunicación. Decía Santa Teresa de Jesús que "a Dios se le encuentra entre los pucheros". Un comunicador cristiano podría decir "a Dios se le encuentra entre los micrófonos". Quizá no tenga tiempo para dedicar una hora al día a orar, pero trato de hacer oración continua a lo largo del día. Sobretodo, como ya he dicho, invocando al Espíritu Santo.

Creo que un comunicador cristiano tiene que comunicar siendo fiel a ese Evangelio en el que cree. Pero para ello, como seres débiles e imperfectos que somos, necesitamos la oración. Es gracias a la oración, la contemplación, como podemos ir venciendo esas imperfecciones, puliendo esos defectos y creciendo como cristianos. Y es la oración la que nos permitirá, a los comunicadores cristianos, comunicar de verdad. Solo así seremos, de verdad, comunicadores y no charlatanes.

Por ello he querido hoy escribir mis reflexiones. Siempre que alguien se queja de lo mal que está el mundo, la Iglesia, lo "maleducados que son los jóvenes", lo "superficial que es la sociedad"... siempre le pregunto: Y tú ¿Qué haces?

Creo que todos tenemos una gran responsabilidad en lo que está pasando. He estado viendo un reportaje-documental que Televisión Española ha dedicado a Félix Rodríguez de la Fuente con ocasión del 38 aniversario de su fallecimiento. Félix consiguió salvar a lobos, osos pardos... defendió mejor que nadie la naturaleza y al ser humano (si, también al ser humano, pues defender la naturaleza es defender toda la Creación, también a nosotros). Y no lo hizo con una crítica estéril, sino de forma proactiva, con un mensaje que calaba hondo en quienes le escuchaban. Pero Félix era un hombre de gran fuerza espiritual, con una fuerte vida interior. Precisamente fue eso, y no otra cosa, lo que le convirtió en un gran comunicador.

Comunicar y orad. No te quejes de cómo está el mundo. Comienza a cambiarlo. Comienza cambiando a esa persona que ves delante del espejo cuando te estás lavando los dientes: tú mismo.

lunes, 6 de noviembre de 2017

San Francisco de Asís




Hoy quiero recuperar un artículo que escribí hace algunos años en un antiguo blog. El pasado cuatro de octubre se celebró, un año más, la festividad de San Francisco de Asís, uno de los más grandes santos que ha dado la cristiandad.

Es mi santo preferido, al que más admiro. Si bien es cierto que, a lo largo de toda la historia de la cristiandad, ha habido muchos santos, el pobrecillo de Asís tenia, tiene algo que le hace especial para mí, algo por lo cual me siento profundamente identificado con él. Por un lado, es curioso que yo, que siento devoción por él, naciera exactamente cuando se cumplian 800 años de su nacimiento. Evidentemente no estoy diciendo que yo sea santo, aunque sí que lucho por serlo, sino simplemente queria resaltar esa curiosidad.

La suya fué una fé autentica, pura, inocente como pocas ha habido. Aunque han pasado diez años, recuerdo la peregrinación a Roma que realicé con la Diócesis de Getafe en 2007. Uno de los días me enfadé un poquito ya que un sacerdote tuvo la osadia de decir que San Francisco era un poco tonto... la verdad que no sé a que vino aquella frase, pero desde luego sí era una ironia o algo, no tenia gracia. Tonto no era, si lo hubiera sido no hubiera creado una obra tan maravillosa como la Orden Franciscana (con las diversas ordenes que la componen) ni hubiera dejado un legado que hoy causa admiración incluso en aquellos que no son creyentes.

Supo vivir como nadie el verdadero espíritu del Evangelio, ya que quiso vivir con los pobres y como los pobres, al igual que hizo Cristo.
Lo curioso de esto es que no solo habia nacido en una de las familias más ricas de Asís, sino que lo tenia todo, riquezas, poder, mujeres... y dejó todo esto por asemejarse a Jesús de Nazaret ¿que fuerte no?

¿cuanta gente renunciaría a todo eso? tanto en 1200 como en la actualidad, muy poca gente, quizás nadie. Tuvo que venir un chico, joven como yo, como muchos de los que leen este blog, a recuperar el verdadero mensaje evangelico, el de la pobreza no solo de espiritu sino de no tener demasiados bienes materiales, el de ser sencillo como un niño, y sobre todo el de amar a Dios y al projimo como a uno mismo.

Cuando uno lee su alguna de sus biografías, o ve peliculas sobre este gran santo, encuentra varias cosas curiosas:

Por un lado, un dia aparece en Asís corriendo y gritando "el Amor no es amado". Quienes le escucharon no sabian a que se referia. Pues bien, lo que le ocurrió aquel dia fue que habia soñado con una iglesia llena de gente rezando con poca devoción, y vio que nuestro Señor Jesucristo estaba triste, de ahí que gritase aquello. ¿que quiero decir con esto?  pues que, tanto en aquella época como hoy en día, hay gente que se declara católica, pero que tiene poca vida espiritual, o sí la tiene es más bien por costumbre que por otra cosa.
Creo que lo que pretendia San Francisco con aquella frase (y Santa Clara con "ama totalmente al que totalmente te ha amado") es que los cristianos mejoremos nuestra fé y nuestra relación con el Señor... que no vayamos a misa solo por que lo manda la Santa Madre Iglesia (que también) sino para encontrarnos con Jesús, para demostrarle nuestro amor y nuestra gratitud por lo que Él, sin ninguna necesidad para sí mismo, hizo por nosotros, para llevarnos al Reino de los Cielos; que no recemos por rezar, con desgana y para terminar lo antes posible, sino que recemos con auntentica devoción... igual que a nuestra madre, novia, mujer (en definitiva, a quien más ameis) la tratamos con todo el amor del mundo, y cuando la damos un beso lo hacemos con verdadera pasión... pues que así sea nuestra oración con el Señor. Y que no caigamos en un legalista hipócrita y fariseo que nos haga faltar a la caridad para con el hermano.

No hagamos como unas señoras en el lugar donde veraneo, que rezaban el rosario: Diostesalvemariallenaeresdegracia..." sino que lo hagamos con amor hacia nuestra Madre "Dios te salve Maria, llena eres de Gracia..."haciendo las pausas necesarias para sentir de verdad la oración...

Por otra parte, en cuanto a las riquezas, ya comenté que San Francisco de Asís fue rico durante su juventud. De hecho, seguramente hubiera heredado el mayor tesoro material de Asís, ya que su padre Juan de Bernardone tenía mucho, pero que mucho dinero... pero Francisco prefirió lo espiritual, hizo caso a lo que Jesús nos dijo "atesorad tesoros en el Cielo y no en la Tierra donde los coge el ladrón" él prefirió atesorar su tesoro en el Cielo, y vaya tesoro que nos ha regalado con su ejemplo. Una de las cosas que menos me gusta de las grandes ceremonias (bodas, bautizos...) es que la gente parece no pensar nada más que en ¿que me pongo? A esos yo les diría "hipócritas, que más da la ropa con la que vayas a la boda, para Dios todos sois iguales ¿que necesidad tienes de aparentar?" Obviamente no digo que haya que ir como pordioseros a una boda, pero sí tener al menos más humildad en ese aspecto, y si se viste bien, al menos no gastarse una burrada de dinero por un traje que vas a usar una vez en la vida.

Pero la frase de "no podeis servir a Dios y a las riquezas" no solo se refiere a lo material, y esto también lo sabia mi querido San Francisco. Jesús dijo también "quien no sea humilde como los niños, no entrarán al Reino de los Cielos"... ¿cuanta gente hay que se cree superior a los demás, por ser blancos, por ir a misa los domingos (y solo los domingos), por ser español, por no estar
 enfermo e, incluso, por el mero hecho de ser célibe? hoy en día la gente usa cualquier excusa para creerse superior, y lo que es más triste es que hay cristianos que se creen superiores a otras personas por causas de lo más pueril (y ojo, reconozco y admito lo que enseña el Magisterio de la Iglesia al respecto de la superioridad del celibato y la virginidad. Pero una cosa es esto, y otra cosa es que una persona viva el celibato y, por ello, piense que es mejor o mas santo que los demás. Recientemente he tenido una discusión al respecto con una persona que me ha disgustado mucho).

¿Como puede haber catolicos que se crean superiores por ejemplo a los sudamericanos? y los hay, hermanos, los hay... gente que se dice católica y que en su rechazo a la inmigración en realidad no hacen sino mostrar esa miseria moral, esa "superioridad" hacia el inmigrante (una cosa es pedir que haya una inmigración controlada, o que los que entren lo hagan para trabajar e integrarse, y otra cosa el racismo encubierto que hay en los que están en contra de la inmigración)... pero ay amigos, para Dios todos somos iguales, seamos negros o blancos, españoles o etiopes, vivamos en La Moraleja o en Vallecas. Esto también lo sabia San Francisco, y debemos seguir su ejemplo de humildad, que cuando veamos a un pobre no sintamos repugnancia sino amor a un hermano perdido y si podemos ayudarle mejor... que cuando veamos a un negro no digamos "Estos negros de m... que vienen a invadirnos" sino que pensemos en cuán dura tiene que ser la vida en su país para que tengan que venir al nuestro y al menos intentar comprenderles. Debemos tener empatía con el prójimo, sabiéndonos poner en el lugar del otro para intentar comprenderle. Esto nos pide hoy y ahora San Francisco, que quienes somos catolicos no seamos hipocritas.

Y por ultimo, en mi acercamiento a la vida de este gran santo, quiero resaltar su gran amor a la naturaleza, la cual supo apreciar y admirar como obra del Omnipotente, Altisimo y Bondadoso Creador, aquel del que Francisco dijo que solamente Él era digno de toda bendición y que ningún hombre es digno de hacerle mención (aquí otra vez tocaríamos el tema de la humildad). Hoy en nuestros dias, vemos como la naturaleza es destruida de las más diversas maneras, o bien mediante incendios, desperdicios que se tiran al campo o los desagues, se torturan animales... en fín, se hacen muchas tropelias y, aunque algunos lo nieguen, se está acercando un cambio climatico del cual desconocemos sus consecuencias (aunque los científicos han adelantado cosas como un sobrecalentamiento en la tierra y que las zonas costeras quedarán inundadas debido a la crecida de los mares propiciada por el deshielo de los polos. Nota: este artículo lo escribí en 2007, este párrafo lo he dejado tal cual).

Bueno, pues aquí también San Francisco nos pide algo, concretamente dos cosas, por un lado que seamos respetuosos con la naturaleza, que la cuidemos y amemos como se merece, y que denunciemos a aquellos que se dedican a quemar bosques, maltratar animales y cualquier otra salvajada. (nota de 2017: Por cierto, que actual esto ¿Verdad?)

Para terminar, quiero resaltar el gran amor que tuvo San Francisco a la Madre Iglesia. En aquella epoca se habian superado grandes herejias, se estaba luchando contra otras y en un futuro surgirian nuevas herejias... el pobrecillo de Asís lo sabia, por eso tuvo especial cuidado en que su obra, al fín y al cabo la obra de Dios, no fuera infiel al Papa. Aunque sí que es cierto que en algún momento criticó aspectos que se estaban haciendo mal en la Iglesia, pero lo hacia por amor, no por resentimiento como hoy en dia hacen algunos "catolicos" que se dedican nada más que a echar porqueria sobre la Iglesia sin querer ver lo bueno de esta Institución.
Él sabia que tenia que renovar la Iglesia, se lo habia dicho el Señor en la Porciúncula, en San Damián, y así lo hizo, se puso a reconstruir aquella iglesia... sin saber que el Señor en realidad le estaba pidiendo que renovara la Iglesia, pero no la de San Damián, sino la institucional, cuyo engranaje estaba, por así decirlo, oxidado (entre otras cosas por los motivos mencionados de que se iba a misa más por costumbre que por devoción, cuando digo engranaje me refiero a los fieles, al pueblo fiel) y Francisco casi sin darse cuenta lo hizo. Fue un verdadero reformador de la Iglesia manteniéndose fiel al Papa y a la Tradición y el Magisterio de la Iglesia.

Y lo hizo precisamente por trasmitir ese ejemplo de perfecta vida evangélica que llegó a commocionar incluso a Inocencio III, el Papa, un ejemplo que hoy sigue siendo admirado y que llevó a la creación de un modelo de vida basado en el Evangelio, de una orden formada por monjes franciscanos, clarisas (no nos olvidemos de la gran hermana en la Fé de Francisco, Clara) y los Terciarios tanto Seculares como Regulares. En esta orden caben tanto consagrados como matrimonios, fue una innovación del pobrecillo de Asís que muchas ordenes han copiado después, entre ella los dominicos.

Bueno hermanos, ojalá sigamos el ejemplo de este grandisimo santo, creo que merece la pena hacerlo para conseguir la santidad, yo estoy dispuesto ¿y tú?

martes, 13 de diciembre de 2016

Evangeliza en todo momento. Y, si es necesario, usa las palabras




Hace unos meses tuve un agrío debate con una persona acerca del apostolado. Ambos teníamos una visión completamente diferente sobre la evangelización. Al menos en lo que respecta a la evangelización en las redes sociales. Ésta persona defendía un apostolado "de la vieja escuela", de los de "la letra, con la sangre entra". Poco antes, había habido una fuerte discusión entre varias personas, tras una publicación que yo había realizado en mi perfil personal de una conocida red social. Una discusión que tenía el aborto como eje central y en la que participaron dos bandos opuestos que se enzarzaron en un debate lleno de fuertes insultos cruzados.

Aquello supuso para mí un punto de inflexión. La polémica que se montó fue tan escandalosa que llegó a producirme un ataque de ansiedad e, incluso, pánico. Fue hablando con la mencionada persona cuando, tras reflexionarlo a conciencia, llegué a la conclusión de que los cristianos tenemos el gran riesgo de ser pésimos comunicadores y de provocar que la gente, en vez de acercarse a la Iglesia, se aleje de ella. Como dice un amigo sacerdote, tenemos la mayor noticia de la historia pero no sabemos comunicarla. Y, como digo yo, no solo no sabemos comunicarla sino que, además, nos dejamos envolver por la mundanidad imperante en nuestra sociedad. Y, con esto, nuestra labor evangelizadora resulta totalmente ineficaz, pues la sal se vuelve sosa y la miel pierde su sabor.

Como joven cristiano que soy, tengo una presencia activa en varias redes sociales. Desde 2008, cuando comencé a utilizarlas, he observado dos pautas de comportamiento. Por un lado tenemos personas que constantemente utilizan un mensaje negativo (los que llamo reactivos). Cristianos que hacen caso omiso de aquel "la fe se propone, no se impone" pronunciado por san Juan Pablo II en 2003, cuando visitó España por última vez. Estos reactivos se dedican, constantemente, a publicar/retuitear noticias y comentarios personales criticando sin misericordia a personas de lo más variado. Mensajes dirigidos, especialmente, a quienes consideran enemigos, como por ejemplo políticos de Podemos (lo más habitual), y llegando incluso a la crítica a todo lo que diga y haga el Santo Padre. Son personas que, si bien pueden ser consideradas católicas (pues cumplen con los ritos y las normas "legales" de la Iglesia Católica, como por ejemplo ir a misa los domingos), sin embargo no pueden ser consideradas cristianas, pues juzgan (cuando solo Dios es Juez), faltan a la Caridad llegando al odio al enemigo (¿Donde queda el amor al prójimo?)...  son, en definitiva, sepulcros blanqueados que no construyen sino que tan solo destruyen, no siembran sino que desparraman, no acercan a la gente a la Iglesia sino que la alejan de ella con su escandalosa actuación (algo por lo que tendrán que rendir cuentas ante el Altísimo si no se arrepienten).

No obstante, la gran mayoría de los cristianos que he observado en las redes sociales pertenecen al segundo grupo. Son personas proactivas, gente que realiza su apostolado de forma proactiva y eficaz. Personas que viven acordes a unos principios y valores auténticos, siempre bajo el paradigma de la caridad. Gente que ve a los demás no a enemigos sino a hermanos que tienen una dignidad pues son seres humanos creados por Dios. Personas conscientes de que todo lo que hacen, sus acciones, deja huella en los demás, por ello tratan en todo momento de practicar el bien. Y, si caen, piden perdón a Dios y al prójimo, pues son humildes y sencillas. Éste tipo de personas tienen una brújula interna que es infalible: su fidelidad a principios como la honestidad, la rectitud, la integridad o la actitud de servicio.
Estos cristianos brillan por su responsabilidad. Es decir, tienen la habilidad de saber responder ante las diferentes circunstancias de la vida, algo fundamental en Internet.



Decía hace poco un amigo que "Con las redes sociales hay que tener cuidado, pues las carga el diablo". Y en mayo me dijo otro amigo que "Viti, es que las redes sociales no son para eso", refiriéndose a la mencionada discusión sobre el aborto. Realmente, si lo pensamos, esto es así. No es lo mismo debatir sobre temas sensibles en la vida real que en una red social. En la vida real puedes ver como reacciona la otra persona, e incluso ver si se ha sentido dolida por algo que le has dicho, o si quizá no está pasando por un buen momento y tus palabras han agrandado su herida. En las redes sociales, sin embargo, esto no es posible. Por eso se debe tener mucho cuidado a la hora de abrir debates en los que puede haber varios bandos enfrentados. No digo que no se pueda debatir sobre el aborto, el condón o los mediopensionistas de Burgos. Pero si creo que se debe tener más cuidado a la hora de intervenir en esos debates. Sobretodo quienes somos discípulos de Jesús de Nazaret y nos llamamos cristianos. La persona de la que hablaba al comenzar este artículo decidió romper su amistad conmigo tras llamarme "políticamente correcto". No le gustó que utilizase la palabra "polémica" para definir la discusión tan agria sobre el aborto. Tampoco debió gustarle que dijese que aquello podía perjudicar la marca personal que estoy intentando labrarme como escritor y comunicador. Y, quizá, formalmente tenía razón. Pero, humanamente, cometió un grave error. Y lo cometió al desconocer como me encontraba yo anímicamente. Por ello digo que se debe tener cuidado con nuestra forma de expresarnos en las redes sociales. Y, sobretodo, evitar discutir de forma agria. Pues esas letras que vemos en la pantalla respondiendo a nuestro argumento han sido escritas por una persona. Y han sido escritas por una persona a la que no estamos viendo, alguien que, quizá, está pasando por un mal momento, o a quien le ha sentado mal algo que hemos dicho. Cuando uno se considera cristiano debe ser coherente y vivir de forma íntegra su fe. No puedes decir que eres cristiano si te enojas con tu hermano y no perdonas sus errores. Los cristianos debemos tener presente en nuestra vida aquello de "Si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda (Evangelio según san Mateo, 5)".

Por este motivo he usado la famosa frase de San Francisco de Asís para titular este artículo. Al igual que en la Red, nuestro principal apostolado debemos realizarlo desde el testimonio de una vida centrada en principios y valores cristianos, desde una vida íntegra y coherente con nuestra fe. Vale mas un gesto que mil palabras. Evangeliza mucho mas, por ejemplo, que publiquemos una fotografía en la que aparece el Papa abrazando a una persona enferma que un argumento, por muy bien que lo hayamos desarrollado. Soy colaborador de Imision, un canal destinado a la evangelización en Internet. Ellos tienen un idecalogo para evangelizar en las redes sociales. Me parece oportuno y esencial traerlo a éste artículo pues resume a la perfección lo que yo llamo ser un cristiano proactivo, un cristiano que realiza su apostolado digital con eficacia. Considero que sus diez puntos suponen una gran aportación para todo aquel que desee evangelizar en Internet siguiendo el consejo de San Francisco de Asís. Entrecomillo las frases originales del idecálogo y hago una breve reflexión personal sobre ellos.

1. En primer lugar, los cristianos debemos tener claro, también en Internet, que el centro de nuestra vida, "el origen, es Cristo". Él es quien nos ha llamado a la vida, y quien nos llama a seguir sus pasos proclamando el Evangelio a toda criatura. Lo cual, como dicen en Imision, es extrapolable al Continente Digital.
2. "Internet es un lugar, no un medio. Se trata de evangelizar en Internet, no tanto de "usar" Internet para evangelizar". Nadie "usa" la vida para evangelizar, sino que evangeliza en su vida diaria.
3. "La clave, el testimonio". Como he dicho antes, evangeliza mucho mas poner una fotografía del Santo Padre abrazando a un enfermo que un texto de mil palabras donde reflexionamos sobre la Caridad, por muy bien que lo argumentemos (aunque también podemos hacer aportaciones escritas, claro que sí). El testimonio también incluye, por ejemplo, poner una imagen religiosa que nos guste (ahora que estamos en época prenavideña podemos, por ejemplo, publicar una fotografía de nuestro Belén). Dicen en Imision que "los contenidos no evangelizan de modo autentico sin nuestro testimonio explícito del amor de Dios en la Red". Dios es Amor. No es división ni enfrentamiento. Por ello debemos ser un instrumento de su paz, y debemos amar a nuestro prójimo, a esa persona que se encuentra al otro lado de la pantalla.
4. "Sólo unidos a Cristo, viviendo una verdadera vida cristiana en fidelidad y amor a la Iglesia", teniendo una vida íntegra y coherente con nuestra fe, podemos los cristianos dar fruto. Como he dicho antes, no te sirve para nada ir a misa y darte golpes de pecho si bloqueas a un hermano en una red social y no le perdonas cuando te pide perdón. Máxime cuando es alguien con quien compartes la fe. Una persona que actúa de ese modo podrá considerarse católica en cuanto a miembro de la Iglesia Católica, pero no se le podrá considerar cristiana. En nuestro actuar diario, también en la Red, debemos recordar aquello de "al atardecer de la vida te examinarán del amor".
5. "Una comunidad de testigos, acogedora y abierta, capaz de acompañar hacia Cristo a los que se acercan, tiene mucha mas fuerza e impacto al hacer apostolado que cualquier proyecto personal". Me decía esa persona en aquella discusión "es que tengo que hacer apostolado". Pero, utilizando un lenguaje agresivo, no vas a conseguir realizar apostolado. Del mismo modo, creando conflicto y alejándote de tus hermanos en la fe tampoco. Esto segundo, además, provoca en quienes lo ven desde fuera confusión, pues ya no pueden decir eso de "mirad como se aman" que los romanos decían de los primeros cristianos.
6. "La soberbia, la división y las criticas sin caridad entre cristianos provocan un escandaloso espectáculo que crea escepticismo y a veces hasta ateísmos. Construir Iglesia, pedir y trabajar la comunión, es una urgencia si queremos ser apóstoles de Cristo y no esclavos del Malo que divide también en la Red".  Esto está estrechamente relacionado con el punto cinco. Y se puede extrapolar también a quienes desde diferentes ámbitos "ideológicos" de la Iglesia siembran discordia y división creando una falsa división entre "cristianos progres" y cristianos "tradicionales".
7. Hacer apostolado "exige abrirse al diálogo con una actitud humilde a todos, no sólo a aquellos que acogen la fe de buen grado, también a quienes la desconocen o están más alejados". Uno, en un debate en la red, tiene que estar abierto al diálogo con actitud humilde. No puedes tratar a quien discrepa de tus argumentos como si fuera un elemento a machacar (recordad lo que he dicho antes, al no interactuar en persona desconocemos como se encuentra en realidad nuestro "oponente"); ni tampoco podemos tratar a esa(s) persona(s) como si se tratase de un niño pequeño al que intentas adoctrinar con una conducta condescendiente. La humildad y la sencillez son el adorno de la casa de todo cristiano. Por ello hemos de ser sencillos como palomas y astutos como serpientes.
8. "Buscamos dar fruto, no tener éxito". Mucha gente comete el error de pretender convencer con sus palabras en la red social, tratando con ello de imponer sus argumentos a machamartillo en los demás, como creyendo que son ellos quienes logran el "éxito" de convertir a la otra persona. Sin embargo, se olvidan de que nosotros tan solo somos sembradores. Quien da fruto es Dios. Tú, en cambio, debes testimoniar tu fe con una vida honesta e íntegra, al mismo tiempo que rezas por las personas que tienes agregadas en tu red social. Recuerda, debes ser humilde. Tan solo eres un instrumento de Dios, no es a ti a quien corresponde convertir a los demás. Tan sólo eres un instrumento, un puente entre Dios y los hombres. No te autodivinices ni pretendas ser el protagonista. Deja que Dios actúe a través de ti.
9. El mundo digital está muy bien, pues es un buen medio para evangelizar. Pero seguimos siendo seres humanos, necesitamos encontrarnos de forma presencial con los demás. Por ello te animo a buscar momentos para ver presencialmente a esas personas que tienes agregadas en tus redes sociales, al menos a las mas cercanas. Y especialmente a aquellas que más pueden necesitar de alguien que les escuche y consuele.
10. Somos discípulos de Cristo, siempre estamos aprendiendo de sus palabras y obras.  Por ello "necesitamos una vivencia responsable de la fe y una formación continuada". En tu actuar diario, tanto en el Continente Digital como en la "vida presencial" piensa ¿Cómo lo haría Jesús? y actúa en consecuencia. Recuerda que no es mas el discípulo que su Maestro.

En conclusión, os animo a vivir el cristianismo de forma eficaz y proactiva. Termino este artículo recordando que debéis evangelizar en todo momento, tanto en Internet como en la "vida presencial". Debéis hacerlo en todo momento. Y, si es (estrictamente) necesario, usad las palabras. Recordad que que Dios nos exige practicar la justicia (el derecho), amar la Misericordia y andar humildemente con Él. Pero, sobretodo, recordad que "al atardecer de la vida te examinarán del amor".  

martes, 22 de noviembre de 2016

El Club de la Lucha: reflexiones sobre una buena película

Hay películas que te impactan hasta tal punto que llegas a pensar "¿Cómo he podido estar tanto tiempo sin verla?" Eso me sucedió el pasado mes de agosto con "El Club de la Lucha", dirigida por David Fincher, estrenada en 1999 y basada en la novela, del mismo nombre y que fue escrita por Chuck Palahniuk. Debo advertir que aparecerán spoilers debidamente señalados.



Es una película muy conocida, por ello creo que sobran las presentaciones y cualquier tipo de sinopsis. Aunque quizá es conveniente recordar un poco su argumento para ponernos en situación. El narrador (cuyo nombre no se menciona, quizá porque eres tú mismo... sí, el que lee el libro o ve la película y el que estás leyendo esto ahora mismo) es un hombre que sufre insomnio y que, siguiendo el consejo del médico, comienza a acudir a diversos grupos de apoyo, empezando por el de cáncer testicular y llegando a convertirse en un adicto de estos grupos y del falso papel de víctima que representa en ellos, que llega a ser para él un verdadero área de confort. Al volver de un viaje se encuentra su casa destruida, por lo que decide llamar a un vendedor de jabón llamado Tyler Durden, un hombre al que acababa de conocer en un avión y en cuya casa termina viviendo y con quien creará el Club de la Lucha.

Si bien es cierto que la película peca de cierto nihilismo y, por otra parte, es un reflejo de la sociedad actual, creo que tiene mucha carga filosófica y, especialmente, una fuerte dosis de estoicismo en lo concerniente a saber resistir el dolor, las pruebas y en cuanto a vivir de modo más sencillo, sin dejarnos esclavizar por las superficialidades, las modas y el "qué dirán". Es una película que en cierto modo me recuerda mucho a la de "Hacia Rutas Salvajes", basada en la historia real de
Christopher McCandless.

Si nos fijamos en la trayectoria del narrador vemos que se trata de alguien con casa y trabajo, por lo que podría decir perfectamente aquello de "todo está bien". Sin embargo, se trata de una persona que no puede dormir, lo cual le genera un fuerte sufrimiento. Esto es un reflejo de la vida moderna o, al menos, urbanita. Vivimos de forma automática, yendo del trabajo a casa y de casa al trabajo. Estamos, además, apegados a diversos elementos que perturban nuestra paz interior: televisión, teléfonos móviles... elementos, en definitiva, que por un lado nos alejan de la plena consciencia de nosotros mismos (algo que podemos tener si hacemos actividades intelectuales como leer, escribir, ir al teatro...) o espirituales (algo que conseguimos meditando, rezando y reflexionando). Por otra parte, la nuestra es una sociedad que nos lleva a vivir bajo la esclavitud de la inmediatez, la prisa y el agobio, aspectos estos que no permiten a nuestra alma tener un solo momento de respiro. Provocando, con ello, que seamos incapaces de descansar debidamente. En definitiva, podríamos decir que tenemos diferentes formas de insomnio: la carencia de un sueño de calidad al no poder dormir el número suficiente de horas, y la falta de descanso de nuestra mente y espírtu, lo cual provoca, paradójicamente, que caminemos por la vida como dormidos. 


Me llama la atención el hecho de que el narrador insista en tomar pastillas para poder dormir pese a que el médico no le hace ni caso. El comportamiento del narrador lo extrapolo a la necesidad que, en la realidad, muchos tienen de buscar la evasión para evitar el sufrimiento, recurriendo para ello a cosas artificiales en vez de realizar un trabajo interior, verdaderamente eficaz, que fortalezca a la persona y le ayude a superar el dolor. Hoy mucha gente busca en las drogas o el alcohol una forma de olvidarse de sus problemas. Con ello consiguen cierta sensación de placer o paz,  pero se trata de algo efímero. Como también era efímero para el narrador el acudir cada noche a uno de esos grupos de apoyo. "Cada noche moría, cada noche volvía a nacer. Resucitado", le escuchamos decir. Sin embargo, se estaba autoengañando pues, aunque comenzó a dormir mejor, era una máscara que ocultaba el dolor que seguía padeciendo y que iba  más allá del insomnio, pues era un problema de falta de aceptación entre otras cosas. Esto, sobretodo, se nota cuando conoce a Marla Singer, otra impostora, con quien rivalizará por acudir a los grupos de apoyo, pues su presencia le molesta y por ello negocia con ella para evitar encontrarse en las reuniones.

Cuando el narrador contempla su casa destruida se le rompen totalmente los esquemas y en ese momento entra en su vida Tyler Durden. Como hemos dicho anteriormente, se traslada a vivir a la casa de éste. Esto supone un cambio radical en la vida del narrador, pues la casa es vieja, sucia y tiene múltiples defectos de todo tipo, además de no estar precisamente en el mejor barrio de la ciudad. Esto es lo que me lleva a reflexionar sobre nuestro modo de vida pues, como dice Tyler "La publicidad nos hace desear coches y ropas, tenemos empleos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos. Somos los hijos malditos de la historia, desarraigados y sin objetivos. No hemos sufrido una gran guerra, ni una depresión. Nuestra guerra es la guerra espiritual, nuestra gran depresión es nuestra vida. Crecimos con la televisión que nos hizo creer que algún día seriamos millonarios, dioses del cine o estrellas del rock, pero no lo seremos y poco a poco lo entendemos, lo que hace que estemos muy cabreados". Es decir, hoy en día se produce la peculiar paradoja de que, aunque nos creemos libres y modernos, estamos más esclavizados que nunca por las modas y por los mensajes que los grandes medios de telecomunicación nos venden y con los que nos llegamos a sentir plenamente identificados, produciéndose con ello una autentica ingeniería social.  Me gustó mucho escuchar aquello de "Desempeñas trabajos que odias para comprar cosas que no necesitas" pues, como dicen en otro momento de la película, corremos el peligro de ser "subproductos obsesionados por un estilo de vida" cuyo único interés es consumir y cuyos únicos intereses son la viagra, el crecepelos o las revistas de famosos. Pero, y aquí está la clave, para poder seguir las modas y demás, hace falta dinero. Y para conseguir ese dinero, hay que trabajar. Y la mayor parte de las personas se ven abocadas a trabajar en cosas que odian para poder conseguir ese dinero que les permita llevar el estilo de vida que la televisión les marca. Lo cual provoca insatisfacción en el individuo, pues nunca logrará tenerlo todo. Y, encima, temerá perderlo. Por lo que se está creando una sociedad de personas esclavizadas que tienen la falsa ilusión de ser libres. Pero, tengan un Iphone o un Huawei son, al fin y al cabo, esclavos.


El narrador, poco a poco, va aceptando el vivir en esa casa con un tipo tan peculiar como Tyler, quien le invitó a vivir con él tras pegarse en un aparcamiento y con quien crea el Club de la Lucha. De esto saco como moraleja que, en realidad, no necesitamos cambiar de teléfono móvil cada año ni comprarnos los últimos avances electrónicos ni tampoco seguir modas estéticas o culturales pues, en realidad, basta muy poquito para ser realmente felices. Aunque sea (OJO SPOILER) la falsa realidad creada por el narrador, OJO SPOILER). En el fondo, por tanto, quienes siguen esas modas son personas insatisfechas y estresadas pues están más pendientes de seguir la corriente a los demás, como los peces muertos, que de crear una personalidad fuerte e independiente que les ayude a ser realmente libres.

Pienso que otro de los aspectos claves de la película es el de que la mayor parte de la gente está tan obsesionada por conseguir tener seguridades (aunque sean falsas) que se olvida de vivir de forma plena, con entusiasmo y pasión. Por ejemplo, el narrador ve en Marla una enemiga ya que le da miedo que su rival descubra que es un impostor (aunque ella también es una impostora). Tiene miedo a que la falsa sensación de bienestar que le proporcionaba el acudir a los grupos de apoyo se acabe y, de nuevo, regrese el insomnio. Esos grupos le proporcionan una sensación de seguridad al narrador pero, al mismo tiempo, le creaban ansiedad y temor a ser descubierto. Un ejemplo en la vida real sería, por ejemplo, cuando conocemos a un grupo de amigos y tratamos de imitarles dejando de ser nosotros mismos con el fin de sentirnos integrados. El hecho de que descubran como somos en realidad puede crearnos ansiedad y turbación interior. Ahí nacen problemas como la timidez o el miedo escénico, cosas creadas por la mente y que nos limitan en nuestro actuar diario, apoyadas por ese miedo al "qué dirán". Se me ocurre también como ejemplo si uno es católico y acude a misa pero no se lo dice a sus nuevos amigos por si le rechazan por ello. Algo que, en alguna ocasión, he visto.

La analogía con "Hacia Rutas Salvajes" la veo en que ambos protagonistas realizan cosas que rompen con lo establecido (lo cual, por otra parte, no siempre es correcto moralmente). El narrador es un personaje que, hasta la creación del Club de la Lucha, cuando comienza a vivir "de otra forma", vivía una vida más o menos rutinaria, siendo un eslabón mas de esa "cadena humana y vital" de la que Christopher McCandless trató de huir. Nos han enseñado que la vida consiste, especialmente, en estudiar (en el colegio y la universidad) y trabajar para poder tener una jubilación y poder mantener a la familia que has creado. Y la mayor parte de la gente vive esa vida rutinaria sin atreverse a hacer otras cosas porque "es lo normal" o "lo que hace todo el mundo". Sin embargo, se sienten insatisfechos pero también acobardados, por ello no se atreven a salir de esa espiral y, por tanto, no son auténticamente libres. Hablo de forma general, claro está, vivir de forma realmente cristiana esa vida es algo completamente diferente, pues la fe ayuda mucho.
Sin embargo, si uno siente la necesidad de salir de ese círculo vital del que se siente prisionero tiene dos opciones: romper con todo y comenzar una nueva vida, mas acorde a los propios principios y valores, tal y como hace Christopher. La otra opción es la de rebelarse interiormente, lo cual genera una tensión que puede llevar a (OJO SPOILER) crearse una máscara, un personaje como Tyler Durden para vivir una vida irreal pero que, al menos, ayuda a que el dolor y la insatisfacción interior queden mitigadas (OJO SPOILER). No obstante, la creación del Club de la Lucha lleva al narrador a sentirse satisfecho por la influencia que él y Tyler están ejerciendo en personas a las que ayudan (al menos aparentemente) pues éstas expulsan en los combates toda la basura que en el día a día van acumulando en su interior (estrés, pensamientos y conductas obsesivas...), de hecho en la película se dice que "En el club de la Lucha luchas contra todas las cosas que odias en esta vida". Y, así, al menos sus cuerpos se ven liberados de esa tensión que no les deja vivir (Lo cual, por otra parte, es muy nihilista, pues hay formas mas espirituales y auténticas de enfrentarse al dolor interior).



Lo cierto es que, aunque hay cosas de Tyler que me gustan (y con las que estoy de acuerdo), me recuerda a aquella frase de los indios americanos: "Tienes dos lobos y cada día tú eliges a cual de los dos alimentas". El lobo blanco sería la paz y el lobo negro sería lo opuesto a esa paz  (o el bien y el mal). Mi interpretación es (OJO SPOILER) que el narrador, en su lucha cotidiana contra el insomnio y su cansancio personal de vivir (pues, en realidad, está cansado de vivir, está harto de esa vida rutinaria, pese al falso placer que le producen los grupos de apoyo) crea a Tyler Durden, crea un personaje que le permite construir una especie de vida paralela. "Únicamente cuando se pierde todo somos libres para actuar" y, en el caso del narrador, esto es así, pues la destrucción del apartamento es el detonante para que toda la insatisfacción que tenía reprimida en su interior saliera a flote en la personalidad de Tyler y en todo lo que posteriormente va sucediendo. (OJO SPOILER) Al final el Proyecto Caos no es sino un deseo de destruir una sociedad que ha anulado por completo al ser humano y con la que el narrador se siente cada vez mas disconforme. Al menos lo veo así, me parece que se trata de una muy fina crítica a nuestra sociedad y nuestro estilo de vida. De hecho dice Tyler que "No sois vuestro trabajo, no sois vuestra cuenta corriente, no sois el coche que tenéis, no sois el contenido de vuestra cartera, no sois vuestros pantalones, sois la mierda cantante y danzante del mundo", frase que, aunque suena muy nihilista, e incluso triste, no es sino una completa realidad: La mayor parte de la gente se disfraza bajo máscaras y personajes irreales, lo cual lleva a que la sociedad sea superficial. Esto encierra mucha podredumbre, pues solemos definirnos a nosotros mismos por nuestro trabajo (soy bombero, soy ingeniero), por nuestra cuenta corriente o el tamaño de nuestra cartera (tanto tienes, tanto vales nos vende la sociedad), por el modelo de coche (tengo un Porsche y tú un Renault Clío, por lo que eres un "mindundi"). Sin embargo, todo esto son máscaras que nos dan una falsa seguridad y nos lleva a creemos que, si somos socialmente aceptados, es por esas cosas. Lo cual lleva también a la soberbia y al egocentrismo, algo con lo que estaría relacionado la frase "lo que posees acabará poseyéndote". Pero la realidad es que todos, ricos y pobres, guapos y feos, "rocosos" y "cuerpo escombros", todos los seres humanos son, al fin y al cabo, personas con una vida corta que viven una cantidad de años que, en gran parte, son fatiga inútil y que tienen todos los días la necesidad de ir al cuarto de baño para hacer aguas mayores y menores. Me permitirán un exabrupto: "Caga el rico, caga el pobre, hasta el mas fino su culo mancha". Creo que es este el motivo por el que Tyler dice lo de "Sois la mierda cantante y danzante del mundo".

El narrador, durante el día, va a trabajar aparentando ser una persona normal y corriente. Ello pese a que comenzará a reflejar los signos de las peleas nocturnas. Durante el resto del tiempo vive esa ambivalente irrealidad junto a Tyler y los demás miembros del Club de la Lucha. (OJO SPOILER) Poco a poco se va viendo desbordado por los acontecimientos provocados por la creación del Proyecto Caos, e irá siendo consciente de que, en realidad, no se siente identificado con Tyler, sino mas bien al contrario, pues hay cosas de él que comienzan a desagradarle y, tras la muerte de Bob, intenta detenerlo para acabar con el proyecto Caos. De esta forma descubre que, en realidad Tyler es él mismo, pues tanto el narrador como Tyler son personalidades disociadas dentro del mismo cuerpo y Tyler controla el cuerpo cuando el narrador está dormido. (OJO SPOILER).



En este sentido creo que la película tiene mucho mensaje en defensa de la importancia que tienen cosas como meditar o practicar "Mindfulness", es decir, la importancia que tiene en nuestra vida el ser conscientes plenamente del momento presente, el único en el que vivimos realmente. Pues el ayer pasó, y en el pasado ya no actuamos. El mañana vendrá, si viene, pero aún no estamos actuando en él. Tan solo podemos actuar en el momento presente. Tengo la sensación de que lo que le ocurre al narrador es que el dolor causado por el insomnio provoca que su mente camine entre el pasado (antes de sufrir insomnio) y el futuro (cuando por fin no tendrá insomnio, si es que logra no tenerlo). Esto hace que no sea consciente del momento presente, por este motivo no es no puede tener consciencia de lo que está sucediéndole realmente (OJO SPOILER) hasta practicamente el final de la película, cuando por fin toma conciencia: fue él quien explotó el apartamento, fue él quien creó el Club de la Lucha y organizó el Proyecto Caos, fue él quien se acostó y enamoró a Marla (aunque con el nombre de Tyler Durden). En definitiva, el no haber sido consciente del momento presente le había llevado al narrador a tal insatisfacción que provoca en él un sentimiento de irrealidad potenciado con la creación de un personaje ficticio (OJO SPOILER).

Creo, por tanto, que se trata de una buena película pues lleva a realizar reflexiones profundas tanto sobre la sociedad actual como sobre el ser humano y sus miedos, aunque también sobre la capacidad de superación y crecimiento personal que tenemos. Me gustaría concluir reflexionando sobre una frase que leí tiempo antes de ver la película y me impactó profundamente, sobretodo porque no la entendía:

"La autosuperación es masturbación. Solo la autodestrucción conlleva evolución". Hoy en día se habla mucho sobre motivación y crecimiento personal. Yo mismo he escrito artículos sobre ello. Y es algo que está muy bien, siempre que esté enfocado de la manera correcta. Es decir, para poder crecer como personas, para poder superarnos a nosotros mismos día a día "partido a partido, jornada a jornada" debemos destruir aquellas cosas que hay en nosotros y que nos impiden avanzar: limitaciones mentales y, sobretodo, miedos que no nos dejan conseguir aquello que deseamos conseguir. Por ejemplo, quieres conquistar a una chica pero te da mucha vergüenza, pues eres tímido. Pues debes destruir esa timidez. Quieres congeniar con los compañeros de clase o de trabajo pero temes ser rechazado. Pues debes destruir ese temor para poder tener la libertad de acercarte a ellos. Acércate, al menos, a quien pienses que es el líder y comienza a hablar con él tratando de ser simpático. Si te rechazan... no debes preocuparte, pues no merecen tu amistad. Destruye ese falso orgullo que te hace estar rumiando "me han rechazado" y busca amigos en otras personas. En definitiva, destruyendo esas limitaciones es como podrás crecer.


Concluyo, ahora si, con un pequeño discurso del Club de la Lucha que creo resume a la perfección tanto las enseñanzas de la película como éste artículo, un discurso verdaderamente motivador para el crecimiento personal: "Si estás leyendo esto, el aviso va dirigido a ti. Cada palabra que leas de esta letra pequeña inútil, es un segundo menos de vida para ti. ¿No tienes otras cosas que hacer? ¿Tu vida esta tan vacía que no se te ocurre otra forma de pasar estos momentos? ¿o te impresiona tanto la autoridad que concedes crédito y respeto a todos los que dicen ostentarla? ¿lees todo lo que te dicen que leas? ¿Piensas todo lo que te dicen que pienses? ¿Compras todo lo que te dicen que necesitas? Sal de tu casa, Busca a alguien del sexo opuesto. Basta ya de tantas compras y masturbaciones. Deja tu trabajo. Empieza a luchar. Demuestra que estás vivo. Si no reivindicas tu humanidad te convertirás en una estadística. Estás avisado."

martes, 11 de octubre de 2016

¡Ay de quien haga daño a uno de mis pequeñuelos!

No hay mayor pecado que hacer daño a un niño

En las últimas semanas he leído tres noticias pertenecientes a ese tipo de cosas que hacen que me hierva la sangre hasta límites insospechados. Por una parte tenemos el demoniaco crimen de Pioz, donde un esbirro de Satanás asesinó y descuartizó a una familia, niños pequeños incluidos.
Posteriormente, en Palma de Mallorca una niña fue brutalmente apaleada por varios compañeros suyos de colegio en un nuevo caso de acoso escolar, eso que algunos llaman "cosa de niños" y no es sino autentico terrorismo infantil. Por último tenemos el caso de una miserable que ha deseado en Twitter que un niño de 8 años se muera porque el crío quiere ser torero.

Siempre he dicho que, si hay algo sagrado en la humanidad, esos son los niños. Ellos son el futuro, la esperanza en que harán que el mundo sea mejor en el futuro. Pienso que no hay mayor pecado que el de hacer daño a un niño. Creo, y posiblemente haya razones teólogicas para ello, que se trata de un pecado imperdonable. Los niños, cuando son pequeños, practicamente bebés, tienen el alma pura, blanca, carecen de maldad. Somos los adultos, con nuestro mal ejemplo, con una mala educación por parte de padres y/o profesores quienes provocamos que ese niño, antes cándido y bonachón, caiga en malos comportamientos. Un niño no sería violento en el colegio si antes no ha visto ese comportamiento en los adultos. Pero, además, creo que los niños son los preferidos por Dios. Jesús, en el Evangelio, no solo pide que dejen a los niños acercarse a Él, sino que llega a asegurar a los adultos que "si no se hacen como niños, no entrarán en el Reino de los Cielos. El que se haga pequeño como este niño será el mas grande en el Reino de los Cielos (Mt. 18, 1-4)" asegurando que "de los que son como ellos (los niños) es el Reino de los Cielos". Pero es que, además, en los cuatro Evangelios Jesús enseña que se deben preservar las virtudes de los infantes: inocencia, sencillez de corazón, credibilidad, docilidad y buena disposición para escuchar la Palabra de Dios y llega a decir que "El que reciba a un niño como éste en mi nombre, me recibe a mí. De igual modo, el Padre celestial no quiere que se pierda ni uno solo de estos pequeños". Pero las palabras más duras de Jesús vienen cuando dice que "Ay de quien escandalice a uno de estos pequeños que creen en mí, más le vale que le cuelguen al cuello una de esas piedras de molino que mueven los asnos y le hundan en lo profundo del mar (Mt 18, 6)".

Esta última frase es la que me impulsa a defender que hay razones teólogicas para pensar que hacer daño a un niño es un pecado que Dios dificilmente va a perdonar. Al menos no va a conceder un perdón fácil a quien peque de esa forma.  En los tres casos que he comentado antes se hace daño a los niños de formas distintas pero el pecado es el mismo: Atentar contra lo más sagrado que tenemos los seres humanos: nuestra infancia.

Los niños son los favoritos de Jesús ¡Ay de quien les haga daño!

1. Crimen de Pioz: Parece ser que el asesino es una persona cercana a la familia, alguien que, según los investigadores, podría tener obsesión carnal por su tía. En un principio se dijo que el crimen había sido realizado por sicarios, algo que parecía tranquilizar a mucha gente por aquello de "son cosas que les pasa a otros" o "eso les pasa a quienes se meten en tal o en cual negocio", frases que suelen repetir algunos para tranquilizarse y adormecer su conciencia. Sin embargo ha sido una persona de la propia familia el que ha cometido el atroz asesinato. Un "enfermo mental" dirán algunos, de nuevo para tranquilizarse. Hoy en día suele utilizarse mucho esa etiqueta "enfermo mental" o "persona con problemas psicológicos" con el fin de tapar la verdadera, y cruda realidad: existe la maldad, hay personas que no son seres humanos sino que son demonios encarnados. Y el asesino de Pioz no es un ser humano, no es de mi misma raza ni estirpe. No puede serlo. Me niego a que sea así. Es un demonio encarnado. De entrada, ya me parece aberrante que una persona pueda tener obsesiones carnales para con una pariente (independientemente de que sea pariente carnal o no). Pero, y esto es lo mas crucial, la vida tan solo puede darla y quitarla Dios. Nadie tiene derecho a asesinar a un ser humano. Pero lo más abyecto y criminal, lo más demoniaco es arrancar de cuajo la vida a una niña que tenía todo un futuro por delante. Una niña cuya voz he escuchado en una grabación que puso Iker Jiménez en su Universo Iker, donde aparecía cantando con su padre, inocente ante la oscura maldad que se les venía encima en forma de un demonio encarnado ¿Cómo se puede permanecer impasible descuartizando a un niño? ¡Por el amor de Dios! ¡Quien hace eso es un demonio! Así de claro.

2. Nuevo caso de acoso escolar, en Palma

Una niña de 8 año es apaleada por sus compañeros en Palma de Mallorca. Algunos dirán que "es cosa de críos", típica frase que suele decirse para tapar una realidad sobre la que ya he escrito en diversas ocasiones, e incluso tengo un Trabajo de Fin de Máster (TFM) dedicado a esta cuestión: el acoso escolar existe, es una realidad que padece más de un 70% de los escolares españoles y, lo que es peor, mata, como muestran los casos de Jokin Ceberio, Carla y Diego, por citar algunos de los más "mediáticos". Aún recuerdo en 2004, cuando el pequeño Jokin se suicidó. Si no recuerdo mal, fue la primera vez que un caso de acoso escolar saltaba a los medios de comunicación. Y pronto, los políticos salieron al ruedo mediatico para decir que iban a tomar medidas. Algo que después repitieron con los casos de Carla, Diego y otros niños que se han suicidado, o lo han intentado por no poder soportar las palizas físicas y morales (creo que estas son infinitamente peores sinceramente) a las que sus compañeros les sometían, en muchas ocasiones ante la pasividad e, incluso, complicidad de sus profesores. En todos los casos los políticos iban a tomar medidas... ¡Y luego nadie hacía nada! (si bien es cierto que la Policía y la Guardia Civil hacen lo que pueden para frenar el acoso escolar, y hay fundaciones y organizaciones trabajando para hacer frente a esta lacra).
Con el acoso escolar suele ocurrir que se juntan dos elementos que tienen al silencio como protagonista: el niño acosado no denuncia por miedo y muchas veces los centros escolares tapan los casos "para no manchar el buen nombre del colegio-instituto", incluso en casos como el Instituto Talaia (donde estudiaba Jokin) varios de los acosadores eran hijos de profesores. A esto se le suma el agravante de que, en muchas ocasiones, los padres de los acosadores se niegan a reconocer que su hijo es un agresor, incluso llegando a amenazar a los padres de la víctima, como ha ocurrido con el caso de la niña de Palma, cuya madre dice que la llaman para amenazarla.


Jokin Ceberio, siempre en nuestro recuerdo

Uno de los Derechos de la Infancia es el "del derecho a la vida, a jugar, la supervivencia y el desarrollo: todos los niños y niñas tienen derecho a vivir y a tener un desarrollo adecuado.", bien, pues creo que, desde el momento en que hay niños que sufren acoso escolar y/o que viven con miedo a acudir al colegio-instituto por temor a ser acosados estamos ante un Derecho de la Infancia que está siendo incumplido y violentado totalmente. Sobre el caso de Carla escribió Pérez Reverte que "a la crueldad de las que oficiaron de verdugos, añadamos la actitud miserable del resto: la cobardía, el lavarse las manos. La indiferencia de los compañeros de clase, testigos del acoso pero dejando -anuncio de los muy miserables ciudadanos que serán en el futuro- que las cosas siguieran su curso. El silencio de los borregos, o las borregas, que nunca consideran la tragedia asunto suyo, a menos que les toque a ellos. Y el colegio, claro. Esos dignos profesores, resultado directo de la sociedad disparatada en la que vivimos, cuya escarmentada vocación consiste en pasar inadvertidos, no meterse en problemas con los padres y cobrar a fin de mes. Los que vieron lo que ocurría y miraron a otro lado, argumentando lo de siempre: «Son cosas de crías». Líos de niñas. Y mientras, Carla, pidiendo a su hermana mayor que la acompañara a la puerta del colegio. La pobre. Para protegerla". Un infierno similar al que vivía Jokin Ceberio, día si día también, cuando llegaba al Instituto Talaia y le golpeaban, le insultaban o le recordaban entre mofas que un año antes había sufrido diarrea y, por no poder entrar al baño, se hizo sus necesidades encima. Los demoniacos hijos de puta de sus acosadores (pues no merecen otro calificativo) tuvieron la "ingeniosa" idea de celebrar aquello arrojando papel higiénico que Jokin tuvo que recoger por orden de una profesora cómplice con el acoso escolar que sufrió. Después me dirán algunos que los niños "tienen derecho a vivir y a tener un desarrollo adecuado"... pero, almas de cántaro ¿Cómo narices va a poder tener un correcto desarrollo un niño al que día si, día también sus compañeros de clase le están haciendo la vida imposible? Y esto bajo la complaciencia de quienes dicen que "son cosas de niños" o "eso se ha hecho siempre". Sobre este último "argumento" cabria decir que es el mismo argumento que podrían haber esgrimido los aztecas "no oiga, nosotros queremos seguir haciendo sacrificios humanos porque se ha hecho siempre". ¡Anda ya, vayánse al cuerno!

Ello por no hablar de que, cuando Jesús decía aquello de "quien escandalice a uno de estos pequeños" se está refiriendo también al mal ejemplo que pueden suponer los padres para sus hijos, provocando que se conviertan en acosadores escolares, o comportamientos como los de los profesores que callan ante el acoso escolar o no hacen nada por evitarlo. Quienes permiten el acoso escolar, quienes no enderezan al acosador escolar están permitiendo que esa criatura, que Dios no quiere que se pierda, acabe perdiéndose (si Dios no lo remedia, pues no olvidemos que es infinitamente justo e infinitamente misericordioso). Por ello, si bien el niño peca, mayor es el pecado de quien consiente el acoso escolar. 

Hacer daño a un niño es un pecado que no tiene perdón de Dios, así de crudo, así de real. Y no solo hacen daño a un niño quienes le acosan, sino que todos aquellos que lo consienten y callan con silencio cómplice y demoniaco le están haciendo daño al niño que se suicida por no poder soportarlo. O al niño que va a crecer con secuelas psicológicas y psiquiátricas que le van a marcar de por vida, o casi. Y entre ellos incluyo al profesor que hace como que no ve nada, o al director del colegio-instituto que intenta que eso no salga a la luz "no sea que se manche el nombre del centro", y a los padres que maleducan o se portan mal con su hijo (agrediéndole, por ejemplo) y éste se convierte en un agresor. Pero también incluyo a los medios de comunicación cuando nos venden estereotipos irreales de rocosos ciclados y mujeres con tetas de silicona mientras que el que estudia y se esfuerza es considerado "friki" y se le ridiculiza por ello. Todos ellos, todos los que callan, como digo, ante el acoso escolar, quienes lo justifican bajo tópicos estúpidos... todos ellos están haciendo daño a los niños que padecen acoso escolar, están dañando a niños que, en caso de sobrevivir, van a padecer secuelas psicólogicas y psiquiátricas durante años, a veces incluso durante toda la vida. Y todos ellos, creedme, tendrán su paga cuando se presenten ante Dios y el Altísimo les pregunte ¿Qué habéis hecho con mis pequeños? Al atardecer de la vida se nos examinará del Amor. Y quien haya hecho daño a un niño, o lo haya consentido, lo tendrá muy complicado para aprobar ese examen. Y también lo tendrá muy complicado quien con su mal ejemplo o por no educar bien provoque o permita que un niño acosador siga con esa mala conducta. Pues Dios no quiere que ninguno de sus pequeños se pierda. Y si se pierde, el causante de ello recibirá su paga. No lo digo yo, lo dice Jesús de Nazaret.

3. Tuiteros miserables

Adrián es un niño de 8 años enfermo de cáncer cuyo sueño es ser toreo. Este sueño infantil e inocente parece ser que es un delito según gentuza como una tal Aizpea y un tal Manuel conocidos en su casa a la hora de comer hasta hace apenas una semana. Hoy en día conocidos en toda España por ser unos miserables y unos insensibles. Yo no soy taurino ni antitaurino. He ido a bastantes corridas de toros a lo largo de mi vida, sobretodo cuando siendo pequeño mis padres me llevaban. Y, si bien es cierto que no me gusta que se mate al toro, llego a entender que haya gente a la que le apasione el mundo del toreo y les respeto. Ello pese a que, como digo, pienso que la lidia debería ser como en Portugal, donde lidian al toro pero no se le mata. Del mismo modo entiendo que haya personas que estén totalmente en contra del mundo taurino pues consideran que hacer daño a un animal es inmoral (yo mismo, por ejemplo, estoy radicalmente en contra del Toro de la Vega y de otros espectáculos similares como los "bous al carrer". Pero lo que me repugna profundamente es que alguien pueda ser tan bestia, tan animal, tan cretino, tan repugnante, tan miserable, tan verdadero demonio encarnado como para decir públicamente que desean que un niño de 8 años se muera porque quiere ser torero. Mal está que alguien lo piense aunque no se lo diga a nadie. Pero decirlo públicamente ya me parece realmente despreciable y digno de condena penal. 


Adrián, el niño torero, vencerá la doble batalla frente a la enfermedad y la oscuridad


Hay "personas" que, por odios irracionales, llegan a desear la muerte a quienes consideran enemigos. Lo cierto es que hoy en día vivimos en una sociedad bastante psicópata en ese sentido.Aunque actualmente los Ultrasur ya no entran al Santiago Bernabeu, durante años tuve que padecer la vergüenza de escucharles cantar "que se muera" o "muérete" dirigidos a diferentes personas que no eran del agrado de esos espécimenes. Si bien es cierto que, al menos así lo supongo, esto será algo que también canten los ultras de otros equipos de fútbol. Pero, por desgracia, esa podedumbre moral llega a todos los rincones de la sociedad, pues las cloacas parece que son demasiado grandes y por eso cabe mucha gente. También es cierto que siempre ha existido gentuza que ha vomitado sus excrementos verbales para vergüenza de propios y extraños. Pero también es cierto que las redes sociales han supuesto un altavoz para esas "personas". Esto ya se vio en verano, con la muerte del torero Víctor Barrio, cuando hubo bestias que jalearon y ridiculizaron su muerte. Lo mismo sucedió con el asesinato de Isabel Carrasco o la muerte de otras personas.  Ya de por sí, el hecho de que haya espécimenes capaces de desear la muerte de un ser humano me parece suficientemente maligno y demoniaco. Quien desea la muerte de otro ser humano, quien la celebra y jalea no puede ser un ser humano. Lo siento, pero no pertenecen ni a mi raza ni a mi estirpe. Son demonios encarnados. Pero esto es, sobretodo, cuando esos satánicos deseos son proferidos contra un niño. Estas "personas" recibirán su paga cuando se presenten ante el Altísimo. 

Supongo que este es un artículo muy políticamente incorrecto. Como ya he dicho en varias ocasiones, creo que los niños son sagrados, por ello quien hace mal a un niño, o se lo desea, merece mi más absoluto desprecio. Estoy profundamente convencido de que se trata de un pecado que no tiene perdón de Dios. 
Tanto porque es mi deber cristiano, como porque sufrí acoso escolar me siento implicado en la defensa de la Infancia, creo que los niños son lo más sagrado que tenemos y hay que protegerles. Caiga quien caiga y caiga lo que caiga. Cuando alguien me dice "¿Cómo es posible que te guste Cuarto Milenio? pero si ese programa da mucho miedo" Suelo responderle "Los extraterrestres y los fantasmas no me provocan miedo. El verdadero miedo me lo produce el hecho de saber que hay auténticos demonios encarnados caminando por nuestras calles, esperando el momento oportuno para hacer daño a un niño". Por cierto, no he abordado el tema de la pederastia y la pedofilia, pero se trata de otra cuestión incluida en ese pecado imperdonable que es dañar a un niño. Pensar que haya "personas" capaces de hacerle eso a un niño me produce un tremendo asco y un desprecio máximo.

Pero, como ya he dicho, asesinos, pedófilos y pederastas, tuiteros que se mofan de niños enfermos y les desean la muerte, agresores escolares y quienes callan ante ello... toda esta gente recibirá su paga el día que se presenten ante Dios Todopoderoso. Pues la Justicia de Dios es la única justicia en la que creo, ya que la humana ¿Para que sirve? 20, 30 años en la cárcel, los que sean, y luego salen tan panchos a la calle, con sonrisa sardónica como hemos tenido que ver en muchos casos. Por ello defiendo la cadena perpetua. Quien no se arrepiente de sus delitos y no se compromete a vivir actuando correctamente merece ser encerrado de por vida. 

Eso sí, de los jueces humanos podrán reírse. Pero de Dios no se burla nadie. Así de claro. Concluyo diciendo aquellas palabras de Jesús "Quién haga daño a uno de estos pequeños más le valdría que le atasen a una piedra de molino y le arrojasen al mar".




En colaboración con Infovaticana