viernes, 18 de octubre de 2013

Juan Antonio Cebrían, seis años desde que nos dejó el "Maestro"



Pasado mañana, domingo, es 20 de octubre. Por lo general, se trata de una fecha más, un día de tantos como hay en el calendario. Sin embargo, para todos aquellos que una vez fuimos guiados por una "Rosa de los Vientos" que cada noche nos abría su alma de par en par, para envolver con su capa a aquellas almas que estaban solitarias y heridas, como en mi caso, para que no murieran de frío. Eran noches donde la noche se enamoraba del misterio, transformándose en una voz que acunaba la imaginación y los sueños de libertad y donde la esperanza paseaba de la mano del saber. 

Recuerdo aquella noche del 20 de octubre como si fuera ayer. Llegaba a casa, tras pasar toda la tarde en el Cerro de los Ángeles (lugar emblemático, por cierto). Allí había tenido una especie de presentimiento pues alguien hizo una broma diciendo que otro de los presentes era "más famoso que Jimenez del Oso". Cuando escuché aquella frase tuve un fuerte estremecimiento, pero no le di un significado hasta por la noche. Por entonces mi dinámica radiofónica nocturna, en los fines de semana, consistía en escuchar Milenio 3 viernes y sábados (por entonces era ambas noches) y La Rosa de los Vientos los domingos pues la sección de "la tertulia de las cuatro C" me parecía realmente sublime. No obstante a veces alternaba Milenio con La Rosa, pues fui seguidor de Juan Antonio Cebrián desde mi más tierna infancia. Aquella noche me encontraba conectado a internet, esperando a que empezase Milenio 3 cuando una amiga me dijo por el ya extinto Messenger "Carpe, se ha muerto Cebri". Esa noticia era la que menos podía esperar que sucediera. Tras un instante de estupefacción puse Onda Cero: estaban emitiendo música. En los foros la gente comenzó a comentar la noticia, en un momento dado una voz, confirmó el terrible rumor: Juan Antonio Cebrián había fallecido esa tarde al sufrir un infarto al corazón. 

Fue una de las noches más largas de mi vida. Primero estuve escuchando Milenio 3, donde hicieron un homenaje a "Cebri" y luego otro programa llamado Sexta Dimensión, que por entonces se emitía en Radio Nacional de España y donde estuvieron leyendo todos los mensajes que los rosaventeros enviaban para homenajear al fallecido periodista. De vez en cuando me gusta escuchar esos dos programas homenaje, igual que otro que semanas después le tributarían en La Rosa de los Vientos. 

Pocas veces he llorado tanto como aquella madrugada. Como digo, llevaba escuchando a Juan Antonio desde que era un niño, primero Turno de Noche y después La Rosa de los Vientos. En mi infancia tuve mucho insomnio debido en gran parte, intuyo, a que sufrí acoso escolar. Eso y el hecho de que a mi padre también le gustaban los temas que se trataban en ambos programas hizo que yo también me aficionara a ambos programas. Recuerdo algunos momentos míticos yendo con mi padre en el coche escuchando por ejemplo temas tan arquetipicos como los templarios, el caso de la niña de Vallecas, el niño de Somosierra, las caras de Bélmez. En aquellos programas participaban personalidades como el mencionado Doctor Jímenez del Oso o Germán de Argumosa, el introductor del estudio de las "parafonías" (como las llamaba) en España.

Como dije en un artículo que escribí hace algunos años en otro blog que tuve, para mí Juan Antonio Cebrían fue un amigo, aunque no me conociera personalmente. Su voz me acompañó durante años por las noches, incluso por las tardes. Se trata de uno de los periodistas que más he admirado, pero no solo como comunicador sino también como divulgador de la historia. Su sección de Los Pasajes de la Historia, disponible en esta web, sigue siendo muy apreciada tanto por aquellos que escuchábamos La Rosa de los Vientos cuando vivía Cebri como por quienes descubrieron a este gran sabio tras su muerte. Tenía un gran conocimiento de la Historia y te narraba las vidas de los grandes personajes y acontecimientos históricos con autentica pasión. Lo mejor de todo es que tuvo un mérito tremendo puesto que Juan Antonio Cebrián era ciego, por lo cual realmente es admirable su sabiduría.

Recuerdo una frase suya que impactó en su momento mucho: "Todos los días mueren doce genios, en el anonimato, sin que nos demos cuenta". Él no murió en el anonimato, eran tan famoso como Jimenez del Oso (posiblemente, en ese momento, más debido a que el Doctor, además de haber muerto en 2005 en sus últimos años ya no se prodigaba tanto en los medios de comunicación) y de su muerte nos dimos cuenta, tanta cuenta que todos deseábamos que fuera tan solo una pesadilla. Aquel día solo murió un genio, uno de los más grandes: Don Juan Antonio Cebrián. Como creyente, estoy convencido de que sigue viviendo, ahora está en otro lugar, posiblemente entrevistando a aquellos personajes cuyas vidas narró en Los Pasajes de la Historia: Alejandro Magno, Claudio, Barbarroja, Marco Polo y tantos otros. 

Cebri, allí donde estés: fuerza y honor, el mensaje que siempre nos enseñaste. Descansa en paz

miércoles, 2 de octubre de 2013

Mas dinero para los partidos políticos... y para los ciudadanos ¿Cuándo?

El pasado 30 de septiembre se publicó que los partidos políticos recibirán un 28% más de financiación pública, lo cuál hace que dicho presupuesto crezca un 85%. En mi opinión se trata de una barbaridad viendo la situación social que se vive en nuestro país actualmente, con más de cuatro millones de parados.

Recuerdo hace unos años, cuando me encontraba visitando la provincia de Jaén y, concretamente, en Úbeda, pude asistir a un mítin político de un partido inspirado en la Doctrina Social de la Iglesia (seguramente muchos lo conoceréis, pero no pretendo dar publicidad ahora mismo). Me impactó especialmente un momento en el que una mujer, representando el papel de una camarera, comenzó a decir: "Qué diferente es su vida de la mia señor Presidente, ambos vamos al mismo restaurante, pero usted como comensal, y yo como camarera". Por supuesto, no pretendía decir que el trabajo de camarero sea menos digno que el de Presidente del Gobierno, de hecho me atrevo a decir que, tal como está nuestra clase política, ahora mismo es mucho más digno y bonito ser camarero. A lo que se refería dicho comentario era a que los políticos, por sus sueldos, pueden ir a restaurantes, comprar coches, hacer viajes y realizar un sin fín de actividades que están muy lejos de las posibilidades reales de la mayoría de los españoles.

En definitiva, nuestros políticos reciben unos sueldos desproporcionados en relación con el trabajador medio. Hace unos años se hablaba de los mileuristas para definir a aquellas personas cuyo salario apenas llegaba a los 1000 euros al mes, hoy no solo se está hablando de sueldos de 500-700 euros sino que se plantea en muchas empresas ofrecer "minijobs" e, incluso, contatar a becarios, con lo cual ya no tendrían tantos trabajadores fijos y por tanto menos dinero que pagar en las nóminas. Esto generalizando, no digo que sea una práctica continua en las empresas. Pero esto en el caso de quienes tienen trabajo pues hay una numerosa masa de parados en España, muchos de ellos se podría decir que de carácter, practicamente, crónico debido a las cada vez más exigentes prácticas que se llevan a cabo a la hora de contratar (no contratar a gente que no llegue a 35 o tenga más de 50, por ejemplo; experiencia laboral y dominio exigente de idiomas, etc). Teniendo en cuenta que un numero importantes de parados pueden ser personas con escasa formación, poco dominio de idiomas y otras carencias pues podemos estar hablando ahora mismo de parados crónicos, un problema que es de dificil solución.

El artículo 47 de la Constitución Española indica que todo español tiene derecho a una vivienda digna, mientras que el artículo 35 garantiza el derecho de todo español a tener un trabajo y el 40 expone las carácteristicas de este. Son derechos fundamentales sobre los cuales cabe preguntarnos ¿Se cumplen? evidentemente no. Es cierto que el acceso a una vivienda o adquirir productos alimenticios es algo que debe ganarse con el sudor de la propia frente, pero es deber del Estado poner los medios para hacer posible el cumplimiento de estos derechos, sobre todo teniendo en cuenta que el dinero que reciben para ser financiados proviene de las arcas públicas, ergo de todos los ciudadanos. Esto por no entrar en cuestiones como el problema de los desahucios, las personas que han perdido sus ahorros en determinados bancos y demás cuestiones que indignan a cualquier persona con sentido común y que contradicen aquello que reza nuestra Carta Magna.

Cómo católico me indigna que se ataque el dinero que recibe la Iglesia, pues además de que son argumentos falaces no se puede negar que gracias a instituciones eclesiales como Caritas la situación no es tan dramática como podría ser, pues actualmente no se muere de hambre en España ya que existen comedores sociales. Igualmente existen albergues donde los "sin techo" pueden encontrar refugio por la noche. Sin embargo suele pasarse por alto la cuestión del dinero que reciben los partidos políticos y los sindicatos. No estoy en contra de que Mariano Rajoy, por ejemplo, reciba un sueldo. Todo trabajador tiene derecho a recibir la paga de su salario. Lo que estoy en contra es de que dicho sueldo sea desorbitado, mientras que amigos mios las están pasando canutas para poder llegar a final de mes, incluso para conciliar la vida laboral y familiar o simplemente para encontrar trabajo, aunque tengan un Doctorado y dominio de varios idiomas. Por eso he querido mostrar mi indignación ante la noticia anteriormente reseñada. Creo que ya es hora de que los políticos sean conscientes de que no pueden seguir recibiendo tan altos salarios, máxime cuando tenemos una clase política que frecuentemente cae en la corrupción política.

Para terminar quería proponeros que firmeis esta alerta de Hazte Oir para "pedir a los lideres de los partidos parlamentarios que demuestren su compromiso ante tantas familias que están pasándolo muy mal, rechazando el aumento de dinero destinado a las formaciones políticas en los Presupuestos Generales del Estado para 2014". Se puede firmar en este enlace: http://hazteoir.org/alerta/53942-partidos-pol-ticos-se-suben-sueldo-un-28 


martes, 1 de octubre de 2013

Acoso escolar. Reflexiones nueve años después del "Caso Jokin"

Mucho se ha escrito sobre el acoso escolar. Sin embargo ¿Se está haciendo todo lo posible? mi impresión es que no. Es cierto que el "Caso Jokin" supuso en cierto modo un aldabonazo, un impulso en la lucha contra esta lacra. Ocurrió en 2004, cuando un muchacho de Hondarribia (Guipuzcoa) no pudo resistir una dura situación de acoso escolar que se prolongaba en el tiempo desde, como mínimo, un año antes tanto fuera como dentro del Instituto donde estudiaba. 

En 2008 escribí un artículo en homenaje a Jokin Ceberio, aquel muchacho y le prometí que algún dia haría algo por él y contra el acoso escolar. Yo, por entonces, iba a entrar al Seminario pues sentía la vocación al sacerdocio. Concretamente lo que le dije fue lo siguiente: "Bueno, pues te prometo que ya desde seminarista, pero sobre todo desde mi posición de sacerdote (y quién sabe si no también desde otros ámbitos como puedan ser la propia enseñanza y los medios de comunicación) lucharé porque el bullying desaparezca de nuestra sociedad. Creo que tú me lo pides y yo lucharé por llevar a cabo ese objetivo".

Voy a estudiar un Máster en Periodismo Social durante este curso y voy a proponer que mi trabajo de fin de máster sea un estado de la cuestión sobre el acoso escolar en España en el periodo que va desde 2004 a 2014, es decir en los diez años transcurridos desde que Jokin decidiera "ser libre aunque parasen sus pies". Creo que es una buena manera de homenajearle y de comenzar a cumplir esa promesa realizada en 2008.

Sigue latente en la sociedad la idea de que el bullying "son cosas de niños". Sin embargo, se trata de una completa falacia. Una cosa es que un niño pegue a otro para defenderse ante su agresión y otra que haya un grupo de niños que día tras día, a veces año tras año, acosen y hostiguen continuamente a un compañero de clase. El acoso escolar es un problema que genera grandes problemas psicológicos en la persona que lo sufre. Otra falacia que se suele utilizar es "es que si un niño es acosado y no se defiende es un cobarde". Se trata de una frase a la cual siempre respondo "¿Acaso estás en la piel de ese niño? ¿Por qué le juzgas?". No todo el mundo tiene el mismo carácter, hay niños que ya desde su más tierna infancia demuestran fuerte personalidad y gran carácter. Pero hay otros que son más retraídos, más tímidos y (quizá) no han sido dotados de herramientas que les permitan defenderse de las agresiones. Esto último es lo que sucede con el bullying. He visto a niños plantar cara a un compañero que le sacaba dos cabezas con un simple gruñido (haciendo que el posible acosador se alejase viendo que no iba a poder con ese chavalín) e igualmente he visto niños altos que han sufrido el acoso constante de algún compañero bastante más bajo que él. No se trata solo de una cuestión de carácter, hay otros aspectos, pero en cualquier caso se trata de un problema que sigue siendo tabú en nuestra sociedad. En un foro de debate donde a veces entro surge de vez en cuando un tema (repetitivo, por otra parte) sobre "el tonto/friki/gordo de vuestra clase", para hablar mal de dichas personas. Es cierto que otras veces surgen debates en contra del acoso escolar, sobre todo cuando hay casos tan mediáticos como el de Samantha Kelly.

Ese foro no es más que un reflejo de lo que es la realidad. El bullying, de hecho, también existe entre los adultos, con el nombre de mobbing. En la sociedad existe una fuerte tendencia a insultar y denigrar a todo aquel que se sale de unos determinados cánones: gordo, friki, feo, homosexual, negro, sudamericano, etc., son categorías que sirven para faltar al respeto a quienes forman parte, quieran o no, de las mismas. Poco importa que una persona que lleva gafas de "culo de botella" sea ingeniera, por el hecho de llevar dichas gafas y ser fea va a ser objeto de mofa por parte de ciertas personas que se encuentren con ella por la calle. En esta sociedad parece que solo vale la pena ser un Rafa Mora cualquiera, mientras que un Stephen Hawking parece que no tiene derecho a vivir (en las tesis abortistas, de hecho, subyace esta idea).

¿Por qué digo esto? pues porque, al fin y al cabo, los niños son esponjas. Asumen como buenos todo aquello que oyen de los adultos, especialmente sus padres. Si un niño escucha a su padre reirse de "ese friki" o llamar a otro "sudaca" con mucha seguridad va a repetir el patrón que ha visto en quien para él es un modelo de conducta. Algunos de los niños (hoy adultos) que acosaron a Jokin eran hijos de profesores de ese Instituto. Considero que hay mucho que hacer en la lucha contra el acoso escolar. Es cierto que se han dado algunos pasos pero, por lo que he podido ver, en la mayoría de los casos se ha decidido trasladar al agredido de colegio, lo cuál en cierto modo es culpabilizar al niño que lo sufre pues lo que debería hacerse mas bien es expulsar a los acosadores. Si que es cierto que hoy en día es más difícil para los colegios controlar esta situación pues, con las nuevas tecnologías ha crecido el llamado ciber acoso, aquel que se produce por internet. No obstante, aunque sea más compleja la situación del ciber acoso siempre se puede hacer algo. Para empezar, habría que plantearse ¿Qué hace un menor de edad con smartphone y redes sociales? es una cuestión que deberían tener clara los padres. Una cosa es regalare al niño un teléfono que sirva para llamar y recibir llamadas y otra cosa es que tenga un teléfono para meterse en redes sociales donde puede acosar o recibir acoso. Es cierto que también con los móviles "rudimentarios" también podría darse esta situación, pero es más fácil de controlar.

En definitiva, me gustaría realizar en mi próximo Trabajo de Fín de Máster, en Periodismo Social, un estado de la cuestión sobre el acoso escolar en España desde 2004. Me gustaría, también, como integrante de ese periodismo social, como periodista, ser la voz de los más desfavorecidos, de los perseguidos, marginados y de todo aquel que sufre, especialmente los niños. Ha llegado la hora de que alguien hable por ellos.