Mostrando entradas con la etiqueta Superación personal y motivación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Superación personal y motivación. Mostrar todas las entradas

martes, 15 de octubre de 2019

¿Se puede ser cristiano en pleno siglo XXI? Una mujer abulense nos muestra el camino para lograrlo


Santa Teresa de Jesús durante su vida siguió a Jesús entre los pucheros sabiendo que nada podía espantarla, pues solo Dios basta

 

“¿Qué más queremos que un tan buen amigo al lado, que no nos dejará en los trabajos y tribulaciones?”, escribió SantaTeresa en el “Libro de la Vida”.

La “andariega”, como es conocida, durante su vida tuvo que hacer frente a numerosos problemas. A través de la oración y la contemplación, además de un trabajo continuo y paciente, logró reformar la Orden de los Carmelitas. Además, a través de su obra literaria enseñó como vivir la fe, orando y contemplando, hablando con El Señor “de amigo a amigo”, compartiendo con Él su vida.

Santa Teresa luchó cara a cara con la muerte

Santa Teresa de Jesús nació en Ávila, en 1515. Cuando tenía tan sólo 12 años quedó huérfana al fallecer su madre, Beatriz Dávila y Ahumada. Sintió una pena tan grande que, entre lágrimas, le pidió a la Virgen María que fuera su Madre desde entonces.

Desde entonces, Santa Teresa sufrió constantes problemas de salud. Estando interna en el Convento de las Agustinas de Gracia, donde se formaban las nobles doncellas abulenses tuvo que volver a casa debido a una enfermedad.

Santa Teresa, debido a las graves enfermedades que padeció, luchó cara a cara con la muerte. En 1538 cayó gravemente enferma, quedando “medio muerta” tras recurrir su padre, Alonso Sánchez de Cepeda, a una curandera, según Montserrat Izquierdo en su libro “Teresa de Jesús. Con los pies descalzos”. Poco después, estando en el Convento de la Encarnación, volvió a estar cerca de la muerte, debido a un paroxismo. Montserrat comenta que en el convento llegaron a preparar “su sepultura y hasta celebraron un funeral”. Pero, rezando a San José, terminó recuperándose, escribió Mónica Arrizabalaga en ABC.

La santa andariega también padeció varias persecuciones, debido a sus disputas con los carmelitas descalzos. Incluso fue perseguida por la Inquisición, pues se malinterpretó la obra literaria de Santa Teresa.

La reforma del Carmelo y los conventos que construyó

Santa Teresa de Jesús reformó la Orden de los Carmelitas, fundando las Carmelitas Descalzas.

La santa abulense quiso reformar la Orden de los Carmelitas, intentando seguir el espíritu carmelita de austeridad, pobreza y clausura. Pero, para lograrlo, necesitaba el permiso de la Iglesia.

Durante dos años, Santa Teresa se sintió inquieta, debido a las disputas con los carmelitas descalzos. Pero ella sabía que, si aquello era obra de Dios, saldría adelante. La espera quizá fue un poco larga, pero recibió el permiso eclesiástico. En 1562 el Papa Pío IV, mediante una bula, autorizó la construcción del Convento de San José en Ávila.

Santa Teresa fundó 17 conventos. Están en Sevilla, Granada, Beas de Segura, Caravaca de la Cruz, Villanueva de la Jara, Malagón, Toledo, Alba de Tormes, Ávila, Pastrana, Segovia, Salamanca, Medina del Campo, Valladolid, Soria, Palencia y Burgos. Son edificios con realmente bellos arquitectónicamente y donde se percibe una paz espiritual realmente intensa.

Obra literaria de la 1ª Doctora de la Iglesia

Durante su vida, Santa Teresa escribió varios libros, y diversas cartas, donde reflexionaba sobre sus pensamientos y vivencias. En aquellos escritos también contaba sus experiencias místicas, algo que despertó las sospechas de la Inquisición. Por ello en 1575 fue acusada, equivocadamente, de enseñar “cosas de alumbrados”.

Santa Teresa, pese a todo, estaba segura de si misma. Sabía que sus escritos realmente eran obra del Espíritu Santo.  Recibió el apoyo, y la ayuda, de varios personajes contemporáneos, especialmente San Juan de la Cruz. Igual que él, también San Pedro de Alcántara, fraile franciscano, fue amigo suyo además de su confesor. De él dijo Santa Teresa: “Este santo hombre me dio luz en todo y me lo declaró, y dijo que no tuviese pena, sino que alabase a Dios y que estuviese tan cierta que (es el) espíritu suyo (de Dios) y que si no era la fe, cosa más verdadera no podía haber, ni que tanto pudiese creer… díjome, que uno de los mayores trabajos de la tierra era el que ya había padecido, que es la contradicción de los buenos”.

En 1575 la santa abulense tuvo que defenderse ante el Tribunal de la Inquisición, y durante 5 años permaneció “presa” en su convento. Su reforma carmelita, duramente perseguida, estuvo a punto de desaparecer. Quizá hubiera sido fácil rendirse, al menos si uno no tiene verdadera fe, y no confía en Dios. Pero Santa Teresa, durante aquellos años, rezaba esperanzada “¿Qué más queremos que un tan bueno amigo al lado, que no nos dejará en los trabajos y tribulaciones, como hacen los del mundo? Bienaventurado quien y siempre le trajere cabe (detrás) de sí”. Miremos al glorioso San Pablo… quien le tenía bien en el corazón… con libertad se ha de andar en este camino, puestos en las manos de Dios” (como escribió en su Libro de la Vida).

En 1580 el Papa Gregorio XIII, mediante la bula “Pia consideratione”, dio la razón a Santa Teresa concediendo a los descalzos una provincia propia, separados de los carmelitas calzados.

El camino de la perfección de una Doctora de la Iglesia

Como puede verse, Santa Teresa fue una mujer con grandes ideales. Trabajó por comunicar, mediante la palabra, valores auténticos y transcendentes. Su obra literaria sirve para darse cuenta de que se puede tener fe y esperanza.

Santa Teresa de Jesús, durante su vida enseñó como rezar: “nada te turbe, nada te espante, quien a Dios tiene, nada le falta… solo Dios basta”. Explicaba que Dios se le puede encontrar “entre los pucheros”, en cualquier momento de la vida, y del día a día. Por ello, como la santa abulense explicaba, se puede orar con Jesús a diario, como se habla a un buen amigo, compartiendo con Él la vida.

Santa Teresa de Jesús, con una mezcla de genio y paz interior, hizo frente a sus luchas interiores. Para ello, siempre oraba constantemente, contemplaba a Dios y, además, practicó la caridad en aquellos momentos donde sintió turbación y persecución. Pues, al fin y al cabo, el II Mandamiento de Dios es “amar al prójimo como a uno mismo”. 

Esta gran abulense, mujer de honda espiritualidad y gran calidad literaria, siglos después de su vivencia terrenal, sigue mostrando el camino para seguir a Jesús. En pleno siglo XXI aún es posible ser buen cristiano. En el Evangelio puede leerse lo que respondió Jesús cuando le preguntaron ¿Son pocos los que se salvan? Y Él dijo: “luchad por entrar por la puerta estrecha, porque, os digo, muchos pretenderán entrar y no podrán”. La `andariega´ es un gran modelo a seguir para lograr atravesar dicha puerta

Santa Teresa de Jesús falleció en 1582, dejando un gran legado literario y epistolar y fundando la Orden de los Carmelitas Descalzos. El Papa Benedicto XVI dijo sobre Santa Teresa que “nos enseña a ser testigos incansables de Dios, de su presencia y de su acción”. Por ello, incluso en pleno siglo XXI, con las dificultades de la vida cotidiana “nos enseña a sentir realmente esta sed de Dios que existe en lo más hondo del corazón humano, ese deseo de buscar a Dios, de dialogar con Él y ser sus amigos”.

Fue beatificada en 1614, y canonizada en 1622, siendo la primera mujer en ser declarada Doctora de la Iglesia. Los escritores la veneran como su Santa Patrona. Entre sus obras literarias destacan Libro de la vida,  Camino de Perfección, Las Moradas o Castillo interior, Las Constituciones, Las Fundaciones y diversas poesias. Aquí pueden leerse otros escritos suyos.


domingo, 9 de junio de 2019

Claves para mejorar en el entorno social y laboral

"El que no trabaje, que no coma"



Esta frase del Apóstol San Pablo (II Carta a losTesalonicenses, 3:10-12) parece provocadora. Sin embargo, encierra una gran verdad.

¿Como encontrar curro en el siglo XXI? 

Hoy he querido reflexionar sobre un aspecto que, actualmente, genera mucho debate en nuestra sociedad: EL TRABAJO.

Suena políticamente incorrecto utilizar dicha expresión. Pero, sinceramente, creo que es posible encontrar trabajo. Incluso hoy en día. La clave está en focalizar nuestra atención, conociéndonos a nosotros mismos, siendo conscientes de nuestros dones y talentos.

Posiblemente, estés pasando por un mal momento vital. Tal vez, estás deprimido al no encontrar trabajo. Quizá te sientes infeliz, porque no te valora tu jefe, o te llevas mal con tus compañeros.

Pero yo te digo: realmente vales mucho, eres lo más sagrado que hay en este mundo. Así que no te infravalores, explota todo el potencial que tienes dentro de ti.

Tal vez no seas creyente y pienses ¿De qué me habla este crédulo? Sinceramente, creo que Dios ama a todos los seres humanos. Incluso, aunque estés pasando por una crisis laboral, sigues siendo criatura de Dios, Él te ha creado, te ama desde la eternidad y te ha asignado un papel en este gran teatro que es la vida.

Posiblemente te conformes diciendo “No hay trabajo”, pero ¿Seguro que lo has buscado bien? Tal vez elegiste una carrera prometedora, o no. Pero, en realidad, no era la que te correspondía.

O, quizá, dicha carrera es para ti, pero debes pulir ciertas cosas en tu vida (aprender idiomas, ser mas positivo, establecer relaciones sinérgicas, cuidar dones y talentos, amar al prójimo, ect.).

Muchas personas, debido a los mensajes que nos vende la sociedad, se empeñan en ir por un camino que no tiene salida. Lo hacen ignorando otras posibilidades que se presentan en sus vidas, sin verlas o sin atreverse a cambiar de vida.
 
Por ello, yo te animaría, amigo lector, a practicar la instrospección, conociendote a ti mismo ¿Cómo eras de niño? ¿Qué te gustaba hacer? Tal vez, disfrutabas dibujando, quizá en algún momento te planteaste vivir en un pueblo, trabajando con los animales, siendo pastor, ganadero, o agricultor. O quisiste trabajar desde casa.

Sinceramente, creo que la actual sociedad se equivoca rotundamente. Según muchas personas, trabajar es “O estás en la obra (incluido carpinteros, fontaneros, ect.), o trabajas en una oficina, o en la hostelería”. Que, ojo, no digo que estos trabajos sean malos, que no lo son. Pero, cuando camino por la ciudad, observo infelicidad en muchas personas.



No es que la vida en el campo sea más facil que en una urbe. Que no tiene por qué serlo. Pero me pregunto si, realmente, vivimos mejor que nuestros antepasados, por muchas dificultades que tuvieran.

Creo que podemos trabajar en lo que nos gusta si nos lo curramos. Todos valemos para algo, todos tenemos un talento. Por ejemplo, yo no tengo talento musical como para ser un tenor. Sin embargo, me gusta escribir, creo que se me da bien. Por ello escribo, con mayor o menor acierto. Un día podría redactar la historia de un famoso músico, publicando una biografía sobre él. Por ejemplo Mozart.


Por ello, querido lector, te invito a eliminar de tu vida mensajes tóxicos como “No encuentro trabajo, o “Las cosas están muy mal”.  Me atrevo a decir ¡Créalo”. No busques trabajo, crea tu propio trabajo. Averigua qué dones y talentos tienes, y ponte a trabajar con ellos. Día tras día, partido a partido, jornada a jornada... así encontrarás tu verdadera vocación laboral, trabajando en lo que te gusta.

Diferénciate del resto, no hagas como ellos. Los filósofos estoicos nos enseñan “Si depende de ti, no te agobies. Si no depende de ti, no te agobies”. Por ejemplo Epicteto, que nació siendo esclavo romano, terminó siendo uno de los estoicos más famosos.

Cada uno de nosotros tiene una cualidad. Por ello, debemos centrarnos en aquello realmente importante, atendiendo a lo que, realmente, depende de nosotros,

Tenemos que apostar por nuestra vocación laboral, realizando aquello que nos entusiasma desde pequeños. Por ejemplo escribir. Pero no me refiero a que vivas sin trabajar mientras esperas lograrlo. Tienes que trabajar por ello, sin rendirte ni perdiendo tiempo.

Quizá, cuando enviamos el Curriculum Vitae, mendigamos un puesto de trabajo. Pero tu vales mucho como para ir mendigando por ahí.

Aunque no me gusta Apple, debo admitir la valía de Steve Jobs. Supo ver cuales eran sus talentos, que necesitaban los demás, trabajando por mejorar sus vidas. Tu puedes hacerlo. Pero, para ello, debes conocerte y potenciar tus cualidades y talentos.

Quizá no te hagas rico como Bill Gates. Tal vez no serás un lider y creador de opinión, como el Papa Francisco. Posiblemente no lograrás ser famoso como Ken Follet. Pero tienes mucho que aportar con tu trabajo. 

Puedes ser escritor, agritultor, carpintero, ect. Hoy en día, con Internet, se abren infinitamente las posibilidades para aprender un oficio. Hoy en día es más facil ejercer un trabajo desde cualquier lugar del mundo. Incluso en un pequeño pueblo que tenga internet. Solo tienes que salir de tu área de confort.

¿Cuanto tiempo dedicas, en tu día a día, a ver la televisión, o conectado al Internet mas pueril (redes sociales, foros...)?

Cada minuto que malgastas con estas cosas, es un minuto que pierdes de tu vida. Un tiempo vital que ya no habrás invertido para mejorar personalmente. Eso te puede hacer infeliz. Quizá disfrutaste viendo una serie. A lo mejor te gustó discutir en aquel foro. Pero, con eso has dejado pasar el tiempo, sin lograr trabajar en lo que, de verdad, te apasiona.

Muchas personas no logran trabajo por que no saben hablar inglés. O carecen de experiencia laboral y no han intentado aprender otros oficios o reinvertarse. Pero se lo pasaron genial, o al menos eso creen, viendo tal o cual programa ¿Para qué?

Pero aún estás a tiempo. Si me estás leyendo y no te has ciscado en mí, entonces te merecerá la pena seguir leyéndome.

No busques trabajo. Crealo, analízate, descubre tus dones y talentos... trabajando con ellos. Dedicate a trabajar en lo que de verdad te llena. No te fijes en el éxito de los demás, pues ellos no dependen de ti.

Tu propia vida, en gran parte, si depende de tu propio esfuerzo. Dedicate a formarte y trabajar con constancia, atento al momento presente, el aquí y ahora. Poco a poco, con fe y perseverancia, lo lograrás. 

Trabaja en lo que te enriquezca por dentro y te permita vivir. Trabaja para vivir, no vivas para trabajar.

Sal de tu área de confort, estableciendo nuevas relaciones. Juntate con personas con las que, quizá, un día podrás trabajar en equipo.

No busques trabajo, busca oportunidades sinérgicas

Aquí viene el otro punto fuerte de este artículo. No busques trabajo, busca oportunidades de colaborar sinergicamente con otras personas. Lo explico con un ejemplo: eres periodista y mandas tu CV  a periódicos, radios y televisión. Pero no tienes éxito. 

Hoy, con Linkedin y las redes sociales, (que bien usadas son una maravilla), tienes la oportunidad de conocer gente de tu ámbito laboral, con quien puedes trabajar en equipo. Claro, no basta con conocerlos. Como te he dicho, ponte a trabajar.



Supongamos que, siguiendo el ejemplo, eres un periodista interesado por el tema de los conflictos bélicos internacionales.

De repente, aumenta el conflicto entre Rusia y Ucrania. Si eres listo, y sé que lo eres, realizarás un seguimiento del conflicto, lo más cercano posible: mirarás medios de comunicación nacionales e internacionales, blogs especializados, el Twitter de ucranianos, rusos, o periodistas que estén allí. Entonces crearás un blog. Escribirás artículos y noticias a diario. Si eres espabilado y te lo curras, lograrás seguidores. 

¿Te suena de algo esta historia? Pues se trata de algo real. Así comenzó Principia Marsupia. Tuvo un trabajo bien hecho, y un periódico lo contrató. Se llama Alberto Sicilia, es  doctor en física teórica y reportero freelance.

La idea es esta: te gusta algo: trabaja en ello, a diario, con constancia. Date a conocer ante personas que puedan contratarte. Pero no lo hagas mendigando trabajo. Hazlo como alguien que ya está trabajando, mostrando tu talento. De esta forma, podrás ponerte a disposición de una empresa, estableciendo una relación laboral fructifera, basada en la colaboración sinergica.

Concluyo:

Insisto en ello. No busques trabajo, crealo. Establece relación con personas de tu ambito laboral, gente con la que podrás colaborar, que te podrán  ayudar. Pero, ojo, no te conformes con que te ayuden. Trabaja también para ayudarles. Pero comienza trabajando por mejorar personalmente.

Una de las habilidades de la gente altamente efectiva es: "yo gano-tu ganas". Es decir, si quieres trabajar, comienza a amar al prójimo como a uno mismo. Para ello, el primer paso está en cuidar al tipo que ves en el espejo, cuando te despiertas y vas al cuarto de baño.



Esta es una de mis canciones favoritas de Michael Jackson. En ella nos da claves para ser mejores como personas y tener un mejor rendimiento personal, social y profesional. Para ello, es importante mejorar al tipo del espejo, aquel a quien vemos cuando, tras despertar, vamos al cuarto de baño y nos vemos a nosotros mismos junto al lavabo. Mejorar al tipo del espejo supone el primer paso para la mejora personal. Así será mas facil crecer, incluso tener éxito social y laboral.


El mundo está hecho para los guerreros pacíficos. "El Guerrero Pacífico" es una película de superación personal, basada en el libro de Dan Millman, un gimnasta que llegó a ser medalla olímpica cuando todo parecía perdido.

Pero, para lograr nuestros sueños, nuestros objetivos, no debemos ver a los otros como enemigos a quienes demoler. Si queremos tener éxito en la vida, debemos aplicar el efecto "GANAR-GANAR".
Stephen Covey, autor del libro "Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva", escribió: "Pensamos en triunfar relacionado al hecho de que otro falle; esto es si yo gano, tu pierdes. O si tu ganas, yo pierdo. El principio ganar-ganar (win-win) ve la vida como un escenario cooperativo, no competitivo; un marco en el que mente y corazón buscan, constantemente, el beneficio mutuo en las interacciones del ser humano".

Comienza a llamar a las puertas, ofreciendo tu colaboración para trabajar allí. Pero hazlo presentando un trabajo ya hecho, una experiencia previa (incluso aunque no sea laboral, en el sentido de cotización quiero decir).

No te garantizo el éxito. Seguramente dependerá de tu esfuerzo, constancia, fe y, sobre todo, del amor que pongas en tu trabajo. Y, por supuesto, del amor al prójimo.

Centrate en lo más importante: aquello que depende de ti, que te apasiona, aprovechando tus dones y talentos. Si depende de ti, no te agobies. Y si no depende de ti, tampoco te agobies. Trabaja por aquello que, realmente, es importante y depende de ti. 

Animo, no busques trabajo... ¡Crealo!




domingo, 4 de noviembre de 2018

¿Como lograr una personalidad imbatible? (psicológica y espiritualmente)



¿Como mejorar como persona y tener una mejor vida? ¿Como poder tener mayor tranquilidad? Una de las grandes verdades que ultimamente he leido es la de la frase que me enseñó mi buen amigo Jaime: "El silencio no está vacio, está lleno de respuestas".

A veces da la impresión de que la vida, actualmente, está llena de dificultades, parece que la gente vive de modo dramatico, invadidos con un nerviosismo tremendo. Muchisima gente tiene la necesidad de recibir ayuda psicólogica para poder estar mejor, y gracias a los psicólogos pueden recuperarse, pueden vivir mejor. Pero... ¿Hay alguna manera de evitar caer en esos problemas actuales? Si, pero para ello hemos de darnos cuenta a tiempo, comenzando a vivir de otra manera y siendo realmente seres humanos.

Padre Tomás Molares y Papa Juan Pablo II


Hace unos años, cuando estuve en el Seminario, leí un libro que me impactó muchisimo, "El Ovillo de Ariadna", escrito por el padre Tomás Morales. Dicho autor escribió sobre temas como la responsabilidad y el trabajo que realmente pueden enseñarnos a mejorar como personas. Hoy en dia los seres humanos creo que podemos caer en un gran problema si nos dejamos llevar por una personalidad ambigua, un comportamiento que a veces provoca que nos cueste tomar decisiones y definirnos como personas. Como cristiano creo que hay numerosas vocaciones... la primera de ellas es la vocación a la vida. Somos creados por un Dios que es amor y, tal como dice el segundo mandamiento, tenemos que ser capaces de amar al prójimo como a nosotros mismos. Sin embargo caemos con facilidad en el error de tener cariño tan solo a quienes consideramos como nosotros ("pensamos igual", "somos del mismo pais", "somos del mismo equipo", ect). Y, al mismo tiempo, erramos mostrando cierto malestar hacia quienes son diferentes a nosotros ¿Cuanta gente que es de un equipo de futbol, por ejemplo, odia a los del equipo rival? ¿Cuanta gente de un pais odia a los de otros paises?  Y estos pensamientos, estos malestares, creo que son totalmente inhumanos... pero sobretodo nos provocan tensión nos llevan a ser peores personas. 
Pero, al mismo tiempo, y debido a este error, caemos en darle importancia al "qué dirán"... es decir, nos dejamos influir por quienes consideramos como nosotros y, al mismo tiempo, despreciamos a quienes son diferentes... y esto provoca que, cuando debemos tomar determinadas decisiones en nuestra vida nos cuesta elegir porque  ¿Como puedes elegir trabajar en algo si tal vez tienes a compañeros que son diferentes a ti? ¿Como puedes elegir viajar con tus amigos a un lugar que odias? Claro, no quiere decir que tengas que tener necesariamente ese trabajo, o viajar a ese sitio. Pero tal vez te enteras de que alguien que conoces termina trabajando allí y le va muy bien, o tus amigos lo pasan genial en ese lugar... y eso te lleva a tener malos sentimientos que, incluso, te pueden llevar a la depresión y a hundirte como persona.


Para ser feliz hay que entrenar mucho

Entonces... ¿Como se puede mejorar como persona? Creo que es fundamental trabajar para superarte dia tras dia, ir creciendo cada dia un poquito... partido a partido, jornada a jornada (como diría el Cholo Simeone). Tienes que conocerte a ti mismo, sabiendo cuales son tus cualidades y defectos, potenciando las primeras y puliendo los segundos.

Uno de los grandes oradores que conozco, Ángel Lafuente, enseña en sus discursos que debemos esforzarnos a diario por forjar una personalidad imbatible. Pero ojo, eso no quiere decir que tengas que volverte un soberbio. Simplemente significa que debes tomar conciencia de que, como ser humano, eres templo de Dios, eres criatura de aquel que te ha creado. Verdaderamente eres de lo mas sagrado para tu propia vida, por ello tienes que respetarte a tí mismo. Creo que esta es una de las claves para mejorar como personas. Pongo un video donde él responde a nuestra pregunta ¿Cual es la otra carrera necesaria?


 Pero, además de la palabra, tal como enseña Ángel Lafuente, hay otras cosas muy importantes. 
Wayne Dyer, escritor y autor de libros como "Tus Zonas Erroneas" solía decir que no te tiene que molestar la actitud de otras personas (por ejemplo alguien que hace ruido al comer, o que no está de acuerdo contigo sobre cierto tema) sino que debes tener una forma correcta de encarar los hechos. Comparto un video de la película el cambio (the shift) en español, donde Wayne Dyer comparte sus conocimiento y su filosofía de vida.



Por otra parte, Los filosofos estoicos decian algo parecido, según ellos "Si depende de ti ocupate de ello, pero si no depende de ti ¿Por qué te preocupas?". Creo que esta es una de las formas mas correctas de tener verdadera paz interior y buena salud mental.... de tener una forma correcta y auntentica de encarar los hechos que vivimos cada dia. Comparto un video que vi sobre la filosofia estoica:



 San Francisco de Asís nos enseñó algo también importante... para tener una personalidad imbatible hemos de ser realmente humildes. No eres mejor que los demás, tampoco eres peor que los demás. Eres tu mismo, con tus virtudes y defectos. Pero ahí está la verdadera forma de tener una buena vida, de lograr una personalidad imbatible. Haciendo el bien, aprendiendo de lo que filosofos como Socrates o los estoicos enseñaron, siguiendo el ejemplo de lo que enseña el Evangelio (seas o no creyente... pues una de las claves del cristianismo precisamente es esa, ser humildes, amando al projimo como a nosotros mismos). Una de las claves para ser mejor persona y lograr esa imbatible personalidad consiste en reconocer nuestros propios tropiezos. Pero ojo, con esto no quiero decir que debas autohumillarte. Ultimamente he observado que otro de los problemas humanos consiste en dejarse llevar por pensamientos constantes como "que cagada he cometido". Vale, a lo mejor has cometido un error, pero no tienes que estar todo el rato pensando, y amargandote, en ese error. Lo que debes hacer es aprender de lo que ha ocurrido, darte cuenta de como evitarlo, estando atento al momento presente, y no obsesionarte con el ayer o el mañana. Comparto una de mis canciones favoritas de San Francisco, de la pelicula "Hermano Sol, Hermana Luna". Tiene un mensaje que tiene mucho que ver con lo que estoy explicando.



 Otro de los problemas humanos de hoy en dia es la impaciencia. Ser impaciente crea ansiedad y puede hacerte daño, sobretodo en momentos de dificultad. Por ejemplo, quieres mejorar como persona... evidentemente es bueno. Pero no tienes que obsesionarte con mejorar al cien por cien ya mismo. Tienes que ir, como he dicho antes, momento a momento, dia a dia, partido a partido, mejorando, teniendo paciencia. Ser pacientes nos ayuda a tener mayor mansedumbre como seres humanos, nos hace mejores personas. La paciencia es la madre de la ciencia. 

He leido bastante sobre terapia cognitivo-conductual y, aunque no soy psicólogo, he aprendido mucho sobre ello. Los psicólogos que practican dicha terapia ayudan a los pacientes a ponerse en situaciones que generan impaciencia y así pueden observar lo que hay alrededor, sin juzgar el hecho en sí. Por ejemplo, la fila en un supermercado, o un vagón de metro lleno de gente. Esta terapia cognitivo conductual tiene cierto parecido con el pensamiento estoico... ¿Depende de ti que en ese supermercado no haya tanta fila? no....¿Depende de ti que en el vagón de metro haya menos gente? no... ¿Entonces por qué te preocupas? ser paciente, estar centrado en ti mismo, siendo capaz de observar el momento presente con calma te hará tener una verdadera personalidad imbatible. Poco a poco baja la ansiedad cuando logras cambiar un pensamiento negativo (impaciencia) por uno positivo (observar sin juzgar), tal como mi experiencia vital me ha enseñado.

Otra de las claves vitales consiste en no juzgar, pues las cosas no son blancas o negras. Eso si, tenemos que tener claro que tampoco hay que ser relativistas. Por ejemplo ¿Puedes beber alcohol? Si, porque, de hecho, una copa de vino o de cerveza es buena para la salud. Pero claro, tampoco es bueno que te bebas un montón de vino, o de cerveza, y acabes totalmente borracho. Por ello tampoco tienes que criticar que una persona, al comer, beba algo de vino. Y, al mismo tiempo, tampoco tienes que ser relativista diciendole a alguien que tome alcohol cuando por salud no puede tomarlo... sería ilógico decirle "hombre bebe un poco"... a ver...si le ha dicho el médico que no beba ¿Por qué le vas a decir lo contrario? sería absurdo. Comparto un video por si necesitas que alguien te ayude y te gustaría conocer lo que es la Teraopia Cognitivo Conductual.



Se puede mejorar como persona, se puede lograr una personalidad imbatible, pero para ello es necesario darse cuenta de aquellas cosas que te impiden lograrlo. Los errores humanos suelen estar causados por algo que debe ser sanado. No debes atormentarte con ellos, pues nada es realmente imposible en nuestra vida si nos esforzamos, si trabajamos, para lograr superarlo. Debemos buscar la raíz de aquellos problemas que tenemos y poner las soluciones que sean precisas.  Por ejemplo, te pone muy nervioso que en un vagón de metro haya tantisima gente, te agobia mucho, puedes pensar ¿Por qué lo hago? ¿Por qué me agobia tanto? puedes indagar en la causa y solucionarla, si puedes por ti mismo, o pedir ayuda a Dios (si eres creyente) o a alguien preparado (un psicólogo). Un ejemplo de como afrontarlo sería entrar a ese tren lleno de gente y mirarles sin estar pendiente de ese pensamiento desagradable, sino simplemente fijarte en como van vestidas, por ejemplo. A mi me ocurría hace años, me ponía algo tenso estar en un vagón de metro lleno de gente ¿Como conseguí relajarme? observando a la gente e intentando averiguar quienes eran esas personas. Claro, como escritor tengo mucha imaginación y eso me ayuda. Pero también se puede observar a la gente sin tener que estar obsesionado con los pensamientos, se les puede observar simplemente pensando "son seres humanos como yo, tienen una vida, están en este momento presente conmigo". Es decir, atendiendo el momento presente, el aquí y ahora, sin agobiarse por pensamientos extraños. Ojo, puede ser que no puedas resolverlo por ti solo... en ese caso hay profesionales como los psicólogos, y ellos pueden ayudarte. Comparto otro vídeo sobre como vivir el momento presente sin agobiarnos


Creo que el trabajo en equipo es necesario para ganar seguridad y confianza en uno mismo. La soledad no es beneficiosa. Al menos en terminos generales, pues es bueno tener momentos durante el dia dedicados a rezar, meditar, relajarte...eso si, tampoco es bueno buscar un ambiente estricto, pues puede potenciar la inseguridad en las personas. En tu habitación, o en una iglesia, o en un parque disfrutando de la naturaleza puedes dedicarte a vivir esos minutos con paz y aprovechando bien el momento presente. 

Por otra parte, sobre nuestra relación con los demás, recuerdo algo que me comentó hace años un sacerdote con lo que no estuve muy de acuerdo. Nos dijo a los jóvenes "es que no pintáis nada a las cinco de la mañana por ahí". Es cierto que tenia algo de razón. Pero ocurre que yo tengo una idea diferente al respecto. Si salgo una noche de fiesta no es porque quiera estar por ahí haciendo el bobo, sino que lo hago porque quiero estar con mis amigos, disfrutando del momento presente. Son cosas que te ayudan a tener mejores habilidades sociales y, si conoces gente nueva, puedes aprender a socializar mejor. Y el aplicar en nuestras vidas la terapia cognitivo-conductual y la atención al momento presente, la atención al "Todo Yo" (es decir, a mí mismo, a tí mismo estimado/a lector/a). también ayuda mucho. 

Marco Aurelio, maestro del estoicismo y emperador romano

Vivir correctamente consiste en tener una actitud vital positiva, estando atento al momento presente, la unica realidad temporal que debemos tener encuenta. El ayer pasó. Pueden quedar las enseñanzas que has obtenido, al igual que los buenos recuerdos, pero hay que ser consciente de que el ayer pasó. El mañana ya vendrá. Por cierto, Jesús habla en el Evangelio sobre estas cosas. Trabajando en el aquí y el ahora se puede forjar una personalidad futura e imbatible. Esta actitud es la que ayuda a salir del "area de confort" y a relacionarse con los demás. Ayuda a afrontar el momento presente sin juzgar y sin hacer caso a los pensamientos negativos. Ayuda a ser humilde, conservando una actitud firme y óptima, trabajando por mejorar en cada momento, sin fustigarte. Pero, además, esto ayuda a tener mayor paz y serenidad, pues practicandolo dejas de ser esclavo de tus sentimientos y pasas a ser realmente tu mismo. Un obispo español al que conozco bastante bien, Monseñor Zornoza, cuando estuve en el seminario nos enseñaba que los sentimientos, los pensamientos, pueden llevarnos a esto: "Siento y miento". Y  creo que, siendo consciente de ello, y viviendo centrado en el aquí y ahora, se puede elegir como sentirse de verdad. Por ejemplo... vas por la calle y alguien te mira.... siendo consciente del momento presente puedes pensar "elijo sentirme bien en esta situación". Eso te dará mucha paz interior, te ayudará a centrarte en hacer las cosas con calma y de una en una. Por que claro, puede suceder que estés pensando que dicha persona te mira porque no le gustas, pero realmente no sea ese el motivo. Quizá simplemente te mira. Pero, si te mirara por otra cosa, por algo malo ¿Dependeria de ti cambiar su mirada? Si no depende... no te agobies. 
Pero, además, hay otras cosas con las que puedes como persona y lograr una personalidad imbatible. En vez de comer mirando el movil o internet puedes centrarte en aquello que estás comiendo, pensando en su sabor y olor... o también puedes comer escuchando algo edificante, algo que te forme y te ayude a reflexionar, pensar y a tener mayor paz interior.


Si comes en familia, o con amigos... mejor compartir la vida con ellos

Creo que para tener una buena vida, para lograr una personalidad imbatible, otra cosa buena es pensar en "los porqués". Al hacer las cosas cotidianas puedes preguntarte ¿por qué lo hago? por ejemplo puedes preguntarte "quiero estar en forma ¿Por qué? Pues para estar mejor anímica y fisicamente ¿Por qué? Porque así podré socializar mejor ¿Por qué? Porque me dará seguirad y podré crecer personal y espiritualmente". y Así.  Pero para socializar tenemos que eliminar aquellos miedos que producen inseguridades. Por ejemplo, comienzas a trabajar en un sitio pero no hablas con nadie porque no los conoces y crees que te puede ocurrir algo si tratas de hablar con un compañero. En realidad, lo peor que te podría pasar, si es que pasa (que no tiene porque ocurrir) es que esa persona te tire un vaso de agua encima. Pero, normalmente, la gente está abierta a hablar con los demás. Comparto un nuevo video, que me gustó bastante en su momento, sobre como ser mas sociable:



Por tanto, la socialización consiste  en sentirse aceptado, tres pasos:
1- Aceptate a ti mismo, aprende a estar a gusto contigo mismo.
2- Acepta a los demàs, por tanto deja de juzgar a los demás.
3- Aporta: se capaz de dar... aprecialos, ayudales, comparte la vida con ellos, inspirales. 

Otra cosa que creo que puede ayudarte a tener una personalidad imbatible, a ser mejor como persona es la de pasear y/o viajar. Pero, como cristiano y franciscano, recomiendo hacerlo contemplando la Creación, reflexionando sobre aquello que ves y, o bien plasmarlo por escrito, o aprehenderlo.  Vivimos en un tiempo donde se suele ir mirando el teléfono por la calle ¡incluso conduciendo en coche! Bueno, lo segundo es un gran error vital, pues si una persona va conduciendo y mirando el movil al mismo tiempo puede ocurrir lo que ya imaginais... que se estrelle contra otro coche... pero creo que caminar por la ciudad, o estar en un transporte público, mirando todo el rato el movil te aleja de lo que es la verdadera vida.  Nuestros antepasados caminaban, paseaban, viajaban sabiendo que los demás eran seres humanos como ellos, y eso les hizo tener grandes amigos... y la sociedad entonces era bastante mas humana que la nuestra. Si, vale, aquellos hombres pudieron cometer errores... como nosotros. No eran ni mejores ni peores, pero solia haber mas socialización que hoy en dia.

Por otra parte debemos tener en cuenta como descansar mejor. Cuando estemos en casa, o fuera del trabajo, debemos darnos cuenta de que el descanso es bueno pero la ociosidad no lo es. Descansar no es "tirarse a la bartola" sin hacer nada... se puede descansar leyendo, escribiendo o socializando. Es bueno, incluso necesario, aprovechar el descanso para ser creativo, aprovechando los dones y talentos que tienes. No hace falta estar todo nuestro tiempo libre viendo la televisión o conectado a internet. De hecho, conozco a personas que son muy felices tocando musica en sus tiempos libres, por ejemplo. Eso les ayuda a descansar y, al mismo tiempo, a mejorar personalmente, animicamente y psicologicamente. 
Es importante darnos cuenta de que todos, independientemente de que seas o no creyente, podemos y debemos llevar a cabo nuestra propia búsqueda interior, especialmente para mejorar, y hacerlo siendo paciente en nuestros actos. Por ejemplo, buscas por la ciudad un sitio determinado, pero te confundes de calles y aparentemente no logras encontrar el sitio al que quieres llegar (pero que resulta que has pasado por ahí varias veces).... lo facil es desistir y no buscarlo. Pero si tienes calma y observas bien por donde has pasado antes te darás cuenta de que puedes encontrarlo.  Y, entonces, comprenderás que al ir por la ciudad debes estar atento al momento presente, fijandote por donde vas, con calma pero fijandote bien. Comparto con vosotros otro video mas, uno que me he encontrado hoy y es bastante curioso:



Para concluir, recomiendo buscar siempre en los textos originales y no quedarnos con cualquier cosa que nos digan. Hoy en día, al hablar sobre el crecimiento personal, o una mejor personalidad, escuchamos a muchas personas que en realidad pueden llegarnos a confundir. Por eso yo suelo leer la Biblia, suelo leer a verdaderos filósofos (por ejemplo los estoicos) en vez de tan solo ver videos en Youtube. Aunque, evidentemente, también algunos videos están muy bien, claro. Por ello he compartido aquellos que me parecen bastante buenos.

Pero, además, y esto es una reflexión muy personal con la que no teneis porque estar de acuerdo... creo que sería bueno que los pueblos vuelvan a repoblarse. Me da mucha pena cuando veo, por ejemplo, Santoyo, mi pueblo, casi vacio. Y, al mismo tiempo, soy consciente de que quienes viven allí tienen mejor vida que muchos de los que están en las grandes ciudades. Creo que es mucho más facil socializar en un pueblo que en una ciudad pues, en general, quienes viven en las ciudades suelen ir a su bola. Por ejemplo ¿Todos tus vecinos te saludan al coincidir por el portal? Normalmente no. Pero cuando vas por el pueblo te saludan incluso aquellas personas con las que no tienes tanta amistad. No obstante, ya he dado algunos consejos de como poder vivir mejor en una ciudad, llevandote bien con la gente y ganando una personalidad imbatible. Viviendo en una ciudad también se puede conseguir tener una mejor forma de ser, una personalidad imbatible, pero para eso es necesario vivir de otra manera, cambiando nuestra personalidad, ganando en seguridad, confianza y teniendo una actitud vital positiva, teniendo mas paciencia y aprendiendo a ser mas sociales, relacionandonos mejor con las otras personas.   

Le dijeron que no llegaria a nada... Michel Jordan fue el mejor jugador del mundo

Espero que os haya gustado este articulo, aunque tampoco digo que tengais que estar al cien por cien de acuerdo con lo que digo. Pero siempre se puede aprender de los demás. Mucho animo y a luchar por tener una personalidad imbatible. Como dice el Cholo Simeone... partido a partido, jornada a jornada. Y recuerda....El silencio no está vacio, está lleno de respuestas.





martes, 13 de marzo de 2018

Reflexiones sobre el comunicador cristiano

Retomo el blog aprovechando uno de esos pocos momentos "valle" que permite el Máster Cope de Radio que estoy realizando. Es decir, un momento en el que no tienes tantas obligaciones académicas y puedes permitirte un tiempo libre para reflexionar, escribir, meditar... en definitiva, para hacer algo diferente a lo que están siendo estos intensos (y bonitos) meses de radio, compañerismo y aventuras.



Por ello, hoy me gustaría escribir sobre dos aspectos que en estos meses han rondado mi mente en forma de reflexiones: cómo ser un buen comunicador cristiano. Como digo, están siendo meses de duro trabajo, en los que tienes que escribir mucho, locutar mucho y comunicar muchísimo más. Un tiempo que me ha permitido profundizar en ese concepto, tan mal entendido a veces, que es la vocación. Y digo tan mal entendido porque suele relacionarse la religión, como si no hubiera más vocación que la religiosa (sacerdotal, fraile, monja...). Pero, en realidad, hay infinitas vocaciones, como he explicado en mi videoblog en varias ocasiones.  Y, si he reflexionado sobre la vocación en estos meses, ha sido precisamente por esa intensidad de trabajo de la que hablo.

Si una persona no tiene vocación radiofónica, difícilmente podrá estar, por ejemplo, desde las cinco de la tarde hasta la una de la mañana editando en Audacity, o escribiendo-locutando para la radio. Difícilmente podrá aguantar esa tensión, bendita en el fondo, que supone vivir al filo de la noticia, tratando de informar aportando valor, calidad y mostrando verdadero talento. Si uno no tiene vocación radiofónica, difícilmente podrá dedicar un fin de semana entero para aprender a manejar, más o menos, programas como Audacity o Premiere (si, en radio también se editan vídeos para subirlos a la página web). Pero, sobretodo, si uno no tiene vocación radiofónica, difícilmente podrá comunicar.

Realmente, para ser comunicador, solo hacen falta tres cosas: constancia, perseverancia, y alma. Comunicamos lo que somos. Tal como está nuestra alma, tal y como tengamos enraizados unos verdaderos Principios y Valores comunicaremos. Y, si no tenemos esos Principios y Valores (o nos movemos bajo falsos paradigmas), no estaremos comunicando. Sí, tal vez hablaremos, y diremos muchas cosas. Pero comunicar es otra cosa, no basta con hablar. Hay que llegar al alma del receptor, hay que enseñarle, entretenerle... aportando lo mejor de nosotros, ejerciendo una influencia positiva (y si no, mejor permanecer callados) y dejando una huella en quienes nos escuchan.

Como digo, comunicamos lo que somos. Hay una frase que suele decirse en ambientes franciscanos y me encanta: "pasar del Evangelio a la vida, y de la vida al Evangelio". Pero, aunque lo decimos los franciscanos, creo que es una frase extrapolarle a todos los cristianos. Creo que debemos esforzarnos, día tras día, en vivir de forma coherente con nuestra fe, siendo honestos e íntegros. El Evangelio no es letra muerta, no es un texto bonito que escribió alguien hace dos mil años. En realidad, el Evangelio (como toda la Biblia) es Palabra viva. Jesús hizo aquellas cosas, predicó aquellas enseñanzas, hace un par de milenios. Pero sigue haciéndolo ahora. Por ello, creo que es verdadera norma de vida para un cristiano del siglo XXI y, con más razón, para un comunicador cristiano.

Durante estos meses hemos asistido a varias conferencias en las que hemos escuchado un término bastante de moda en nuestros días, "la posverdad", algo que, en el fondo, es aquella "dictadura del relativismo" de la que hablaba Benedicto XVI. También los profesores nos han hablado sobre las "fake news" y la importancia de informar con criterio y veracidad. Y esta, precisamente, es una de las claves que debe tener un comunicador cristiano: ser veraz. Pero para ello, para que los demás confíen en ti, es fundamental construir una vida interior cimentada en sólidos valores y cimientos que te permitan ser coherente y honesto. No sirve de nada defender ideas buenas, como puede ser la vida, si en tu vida hay secretísimo, o si maltratas a otras personas. Pocas cosas me parecen tan hipócritas como que una persona critique, por ejemplo, el acoso escolar, y luego se dedique a hostigar a quien no piense como ella.

Por ello, creo que no todo el mundo sirve para comunicar. Pues comunicamos lo que somos. Y uno puede hablar muy bien, usar palabras muy bonitas o rimbombantes, pero puede caer en la pura charlatanería hipócrita. El pasado mes de febrero fui a la última oración de don Joaquín con los jóvenes de la Diócesis de Getafe como obispo diocesano. Me impactaron dos palabras que, desde entonces, reverberan en mi alma: orad y anunciad.

Desde hace tiempo, siempre que escribo algo, siempre que me preparo para hablar en la radio, o cuando voy a hacer alguna acción que me suponga interactuar con los demás (aunque sea algo tan simple como charlar con compañeros de clase tomando un café) invoco al Espíritu Santo. Es decir, hago una oración. Comunicamos lo que somos. Y creo que, como cristiano, nada puedo sin la oración.  Es cierto que en varias ocasiones he escrito aquí sobre la superación personal, o he hablado de ella en mi videoblog. Y he leído muchos libros, de autoayuda o no, sobre esta temática. Y me he dado cuenta de que suelen caer en un defecto: el voluntarismo. Podemos crecer como personas, como comunicadores, si trabajamos duro por ello. Pero creo que, para hacerlo con verdadera eficacia, necesitamos la ayuda de Dios. Al menos es la perspectiva que tengo como creyente. Si yo tratase de sacar este Máster por mis solas fuerzas, estaría intentando construir castillos de arena en el aire. Si pretendo escribir una ficción sonora para la radio sin invocar a Dios, acabaré realizando una verdadera chapuza. Si pretendo hablar en la radio, o en mi videoblog, sin la ayuda de Dios seguramente me pondré nervioso o bloquearé. Al menos a mi, Dios me da paz, serenidad, inspiración. Y me permite comunicar. Me permite lanzar un mensaje coherente con mis Principios y Valores para poder ejercer una buena influencia (no confundir con manipular) en los demás.

Orad y anunciad, decía don Joaquín. Y... ¿Qué es lo que hace un comunicador cristiano si no es anunciar la Buena Nueva del Evangelio? Porque no es lo que estés diciendo, sino cómo lo estás diciendo. Hables de política, deportes, historia... lo importante es cómo lo estás haciendo. Un ejemplo: Tenemos los compañeros un podcast, "La Grada del Var". Humilde y honestamente, creo que es un programa que no tiene nada que envidiar a los grandes programas deportivos radiofónicos. Lo hacemos con cariño y ofreciendo lo mejor de nosotros mismos. Y, en mi caso, cuando hablo (en la sección de ciclismo) trato de hacerlo bajo ese prisma cristiano. Hablo sobre Froome, por ejemplo, y trato de hacerlo con caridad aunque me pueda decepcionar lo que le está pasando (por si alguien no lo sabe, presunto dopaje y también a nivel de su equipo).

Orad y anunciad, también en radio, también en los medios de comunicación. Decía Santa Teresa de Jesús que "a Dios se le encuentra entre los pucheros". Un comunicador cristiano podría decir "a Dios se le encuentra entre los micrófonos". Quizá no tenga tiempo para dedicar una hora al día a orar, pero trato de hacer oración continua a lo largo del día. Sobretodo, como ya he dicho, invocando al Espíritu Santo.

Creo que un comunicador cristiano tiene que comunicar siendo fiel a ese Evangelio en el que cree. Pero para ello, como seres débiles e imperfectos que somos, necesitamos la oración. Es gracias a la oración, la contemplación, como podemos ir venciendo esas imperfecciones, puliendo esos defectos y creciendo como cristianos. Y es la oración la que nos permitirá, a los comunicadores cristianos, comunicar de verdad. Solo así seremos, de verdad, comunicadores y no charlatanes.

Por ello he querido hoy escribir mis reflexiones. Siempre que alguien se queja de lo mal que está el mundo, la Iglesia, lo "maleducados que son los jóvenes", lo "superficial que es la sociedad"... siempre le pregunto: Y tú ¿Qué haces?

Creo que todos tenemos una gran responsabilidad en lo que está pasando. He estado viendo un reportaje-documental que Televisión Española ha dedicado a Félix Rodríguez de la Fuente con ocasión del 38 aniversario de su fallecimiento. Félix consiguió salvar a lobos, osos pardos... defendió mejor que nadie la naturaleza y al ser humano (si, también al ser humano, pues defender la naturaleza es defender toda la Creación, también a nosotros). Y no lo hizo con una crítica estéril, sino de forma proactiva, con un mensaje que calaba hondo en quienes le escuchaban. Pero Félix era un hombre de gran fuerza espiritual, con una fuerte vida interior. Precisamente fue eso, y no otra cosa, lo que le convirtió en un gran comunicador.

Comunicar y orad. No te quejes de cómo está el mundo. Comienza a cambiarlo. Comienza cambiando a esa persona que ves delante del espejo cuando te estás lavando los dientes: tú mismo.

martes, 13 de junio de 2017

¿Por qué me decidí a ser youtuber?




Llevo casi dos meses sin publicar en este blog. Quizá demasiado tiempo, si lo miramos desde el punto de vista del marketing y la marca personal. Soy frecuente de que un blog actualizado con frecuencia (máxime si esta lleva una cierta constancia... diaria, semanal...) hace más fácil que un lector pueda seguirlo y, además, fomenta el interés de los lectores por el blog. 

Sin embargo, desde aquel último artículo, he publicado nada menos que catorce vídeos en YouTube, además de haber escrito un artículo que saldrá, espero, en estos días en mi blog de Qué Aprendemos Hoy. Sí, habéis leído bien, desde el 23 de mayo de 2016 subo vídeos a YouTube en los que hablo, especialmente, sobre motivación personal, oratoria y emprendimiento, pero también sobre otras cuestiones que me interesan y sobre las que, creo, tengo algo que aportar. Como youtuber, al igual que como escritor, uso mi nombre artístico, o marca personal, Víctor C. Bustillo y podéis seguir mi canal aquí. Del mismo modo, aprovecho para decir que quienes tengáis Facebook podéis seguirme en esta página.

¿Por qué me decidí a ser youtuber? Como dije en mi primer vídeo, por entonces yo estaba buscando nuevas formas de comunicar. Si bien es cierto que, como escritor, ya estaba ejerciendo de comunicador y, además, también llevo algunos años colaborando en la radio (desde 2011, cuando comencé a colaborar con el sacerdote, y amigo mío, Manuel María Bru), personalmente creo que YouTube es una potente herramienta para poder llegar a más personas, para poder no solo comunicar sino también poder aportar algo nuevo a los demás, algo con lo que aprendan y que ejerza una influencia positiva en ellos. Creo que en alguna ocasión ya he hablado de ello aquí, siento que uno de los objetivos de lo que llamo mi Misión Personal es, precisamente, dejar una huella en el mundo. Considero, por ello, que crear nuevas formas de comunicación, nuevos modos de hacer llegar un mensaje a los demás, es fundamental para dejar esa huella.
También creo que hoy en día es probable que haya más gente a diario siguiendo canales de youtubers  que la que se dedica a leer blogs. Lo cual no quiere decir, evidentemente, que haya que desdeñar los blogs ni tampoco que yo vaya a dejar de escribir aquí. Simplemente que existen diversas formas de comunicar, Youtube es una de ellas, y creo que debo estar ahí. Especialmente porque considero que actualmente es la principal forma de llegar a los demás.

También soy youtuber, como dije en el primer vídeo de "soy franciscano seglar y comunicador y respondo preguntas" porque considero que tengo algo que aportar a los demás. Si bien no me considero más que nadie, ni menos que nadie, por tanto no creo que sea alguien especial, si que soy una persona que ha viajado, leído, observado a otras personas y circunstancias y he reflexionado y meditado mucho sobre ello.

Portada de mi primer hijo literario

Otro aspecto importante por el que me decidí a subir vídeos a YouTube es el de salir de mi "área de confort". Reconozco que siempre me he sentido más seguro escribiendo que hablando. No solo tengo mayor fluidez de palabra, sino que además cuando escribo me desprendo de ese interrogante en la mente de "¿Qué estará pensando quien me está mirando?" cuando hablo con otra persona o a través de una cámara. Esto se debe principalmente a una de las secuelas que dejó en mí el acoso escolar que padecí durante ocho años, aquello que llaman "el miedo al qué dirán". Decía mi padre, y no le faltaba razón, que yo, en muchas ocasiones, estaba acomplejado a la hora de mostrar mi opinión en público. De hecho, el año pasado un amigo mío me animó a dar mi opinión libremente y sin depender de juicios ajenos, como hasta entonces había hecho. Esto se debió a que, durante un fin de semana que pasé invitado en la casa de él y su esposa, yo trataba constantemente de agradarles y de darles la razón. Lo cual es un craso error y, al mismo tiempo, un síntoma de "miedo al qué dirán".
Por otra parte, también me ha influido mucho el ser consciente de que, debido a mis problemas auditivos, quizá yo no tengo la mejor voz del mundo y, además, es posible que deba mejorar bastante a la hora de vocalizar. Son factores que hasta ahora me habían supuesto una dificultad a la hora de hablar en público.
Pero el año pasado me di cuenta de que realmente yo ya estaba comunicando mediante la palabra hablada, especialmente con mis colaboraciones en la radio (los programas con el Padre Manuel María Bru). Por ello, animado por mi buen amigo Jaime, pensé que era el momento de ir un paso más allá rompiendo esos límites mentales de los que he hablado anteriormente. Debo decir que me encanta el canal de canal de Youtube de mi amigo. Como yo, también él habla sobre motivación personal, oratoria y emprendimiento. Lo hace, además, de una forma bastante amena y con vídeos cortos pero llenos de sabiduría, con un contenido profundo y formativo. Ver su trabajo me motivó a comenzar esta aventura algo loca (por el tema de salir del área de confort y exponerme al mundo, con lo bueno y malo que esto tiene). Siempre digo que no quiero arrepentirme cuando llegue a anciano (si Dios quiere que llegue a esa edad) de algo que hubiera querido hacer y no me hubiera atrevido a hacer. Por ello, valorando pros y contras, pensé ¿Por qué no probar? Y me lancé con fuerza e intensidad a ello.

Por otra parte, como cristiano sigo todo lo que dice el Papa Francisco. Sus mensajes me pueden gustar más o menos. Pero el verano pasado, meses después de comenzar a subir vídeos a YouTube, nos animó a los jóvenes en Cracovia a salir del área de confort, a calzarnos las botas y salir a los caminos a evangelizar, para poder dar noticia de nuestra fe. Creo, como ya he dicho, que cuando uno se siente con la vocación de comunicador (pues, al fin y al cabo, aquello que viene de Dios, aquello a lo que nos sentimos llamados por Él, es una vocación) tiene que estar abierto a las diversas formas de comunicación. Máxime cuando uno es cristiano y, por ello, tiene un mensaje que comunicar. Si hoy en día la gente, sobretodo los jóvenes, está en YouTube, una persona con vocación de comunicador debe estar ahí. Aunque eso implique salir de ese área de confort. Reconozco que yo hubiera seguido muy feliz siendo "tan sólo" escritor. De hecho, escribir es lo que realmente me apasiona. Pero en 2016 sentí que debía dar ese paso, que debía romper viejos límites y miedos para conseguir llegar a más gente y, con ello ampliar mis formas de comunicar, cumpliendo así mi Misión Personal.

Por otra parte, creo que grabar y subir vídeos a YouTube hablando sobre diversos temas también me puede ayudar a mejorar en lo que a oratoria se refiere. Se trata de un arte que me apasiona desde pequeño, aunque soy consciente de que tengo mucho que crecer en este aspecto (en realidad, a lo largo de nuestra vida, siempre podemos mejorar en algo, pues siempre hay margen de mejora). Considero que una de las facetas importantes de mi Misión Personal consiste en dar charlas y conferencias sobre oratoria, emprendimiento y crecimiento personal (además de sobre otros temas). Por ese motivo, como ya sabéis, el pasado mes de marzo di una conferencia acerca de la Misión Personal en el I Evento SFD que mi amigo Jaime y yo organizamos en Madrid.  Creo que grabar vídeos y subirlos en YouTube es una buena manera de practicar para ello.
Por cierto, que una de las cosas que tengo actualmente en mente es precisamente dar charlas y conferencias en institutos, colegios y parroquias sobre la Misión Personal". 

Cartel del I Evento SFD que organizamos Jaime y yo

En realidad todo esto de ser youtuber comenzó en febrero del año pasado. Había estado de retiro unos días en el convento capuchino del Pardo. Fue allí cuando le di forma a esa idea de comunicar a través de YouTube. Revelé mis intenciones en Facebook y mi amiga Carolina me dijo "¿Lo ves? (la idea)? pues adelante". Efectivamente, lo vi, me di cuenta de lo que me podía suponer, de cara a la marca personal, hacer algo así y me decidí a publicar en YouTube. No obstante, desde marzo hasta mayo estuve publicando los vídeos en dicha Facebook, y lo cierto que tuvieron bastante buena acogida. Mis amigos me comentaban los vídeos y me decían si les gustaba o no, qué cosas podía mejorar, me sugerían temas... así que en mayo, como ya he dicho, me decidí a subirlos a YouTube. Quise hacerlo así por dos motivos: el primero para ver que tal acogida tenían los vídeos, el segundo realizar una exposición gradual. Sinceramente no me veía capaz de buenas a primeras de lanzarme a ser youtuber desde el principio. Personalmente creo que cosas así requieren de un proceso, y me he dado cuenta de que fue una decisión acertada, pues me permitió grabar con mayor confianza en mi mismo.
Por otra parte, grabar y publicar vídeos en YouTube me ayuda a realizar mi labor de superación y crecimiento personal. Lo cual me ayuda también a ser coherente con aquello que enseño a los demás a este respecto.

Si bien es cierto que, de momento, no lo he conseguido del todo, pretendo realizar vídeos cortos, de unos 5-10 minutos. Realizo mis reflexiones desde mi ser cristiano y franciscano seglar. De hecho, últimamente mis amigos y las personas suscritas a mi blog me están insistiendo mucho en esta cuestión, ya que tengo bastantes vídeos de más de 20 minutos. Es más, hace pocos días batí mi propio record con un vídeo de 47 minutos. Aunque, eso sí, en mi defensa personal tengo que decir que  actualmente estoy realizando una serie de vídeos titulados "Soy franciscano seglar, y comunicador, y respondo preguntas".
Esta idea me la dio ver un vídeo realizado por el sacerdote marianista Daniel Pajuelo en su videoblog. En aquel vídeo respondía a preguntas que previamente le habían realizado en las redes sociales. Francamente me pareció una gran idea y publiqué un comentario en mis redes sociales diciendo que la gente podía enviarme preguntas sobre los temas que prefirieran, especialmente mi vocación como franciscano seglar, pero también sobre la Iglesia, política, filosofía... y lo cierto es que la idea tuvo una gran acogida. Para muestra un botón: en un principio yo había pensado en hacer un solo vídeo respondiendo a esas preguntas. Pero recibí tantas (más de cincuenta) que finalmente opté por hacer ocho vídeos, uno por categoría. Cabe decir que incluso una de las categorías tuve que dividirla en dos partes para que el vídeo no fuera excesivamente largo.
Este es el motivo de que algunos vídeos sean tan largos como el de los 47 minutos, ya que algunas preguntas, y algunos temas, requieren de una reflexión profunda y un tiempo determinado para responder. Si bien es cierto, no bostante, que debo aprender a sintetizar. Por ello cuando acabe esta mencionada serie los vídeos que realice serán más cortos, de unos 5-10 minutos (que es lo ideal en YouTube).
También pretendo que mi videoblog sea un proyecto interactivo, por ello estoy abierto, desde el primer momento, a que me envíen sugerencias sobre qué temas quiere la gente que hable, especialmente para poder saber cuales son los temas que más interesan a mi audiencia. A este respecto cabe decir que hace poco me sorprendió un dato concreto: De los vídeos de "soy franciscano seglar..." el que menos visualizaciones tiene es el que publiqué ayer mismo, respondiendo a preguntas sobre actualidad y política. En estos momentos tiene unas sesenta visualizaciones. El resto de entregas tienen más de ochenta visualizaciones y alguno incluso supera las doscientas. Sin embargo, publiqué entre medias de dos de estos vídeos uno sobre sobre las personas proactivas (más en la dinámica de lo que venía siendo mi videoblog) y tan sólo tiene 48 visualizaciones, lo cual ciertamente es un factor que me hace reflexionar.

Por otra parte, tener un canal en Youtube, escribir libros y/o en un blog, hablar en la radio... no sólo forman parte de mi Misión Personal sino que también se trata de algo en consonancia coherente con mis Principios y mi modo de vida. Uno de los consejos que suelo dar es el de "no busques trabajo, créalo".  Soy consciente de que no es muy políticamente correcto decirlo en estos tiempos que corren. Pero considero importante animar a los demás a emprender, a buscar aquello que realmente les motiva y entusiasma, y así poder trabajar en ello. Suelo poner como ejemplo a Alberto Sicilia, más conocido como "Principia Marsupia". Se trata de un Doctor en Física Cuántica que, sin embargo, lleva trabajando como blogger y periodista en el Diario Público desde hace ya bastante tiempo. Como podéis ver en su Curriculum Vitae es un tipo que ha hecho muchas cosas pero, sin embargo, parece que lo que más le apasiona es investigar para así poder informar, especialmente, sobre temas de actualidad. Comenzó escribiendo en su blog sobre la crisis en Ucrania y, con el tiempo, fue haciéndose famoso y el mencionado diario terminó contratándolo. Le pongo como ejemplo porque considero que el bueno de Alberto representa el paradigma de mi filosofía vital: Te gusta algo, se te da bien hacerlo, te lanzas a ello con la incertidumbre inicial de si tendrás o no éxito, de si podrás vivir de ello o no. Seguramente Alberto comenzó a escribir sobre la crisis de Ucrania preguntándose ¿Quién narices me va a leer? pero le entusiasmaba escribir y poder informar a los demás sobre la actualidad. Así que, investigó sobre esa cuestión en concreto y se lanzó a ello, con constancia y ofreciendo calidad. De ese modo terminó viviendo de un trabajo que le apasiona.
Seguramente no todo el mundo esté en las mismas condiciones a la hora de emprender, pero creo que todos llevamos un emprendedor dentro. A todos se nos da bien algo, sea escribir, realizar figuras de cerámica, hacer buenas fotografías, hablar en público, invertir en Bolsa, etc. Quizá en un principio tendrás que compaginarlo con un trabajo "tradicional", siguiendo los dictados de un jefe y trabajando en una oficina. Pero yo te animaría a esforzarte por emprender, de esa manera no solo trabajarás en lo que realmente te apasiona y para lo que tienes cualidades, sintiéndote con ello plenamente realizado, sino que, además, conseguirás ser tu propio jefe y, por tanto, estarás en el mejor trabajo del mundo: el que tú mismo has creado.

Alberto Sicilia "Principia Marsupia"... un emprendedor
 
Considero que el trabajo no es el fin de esta vida, sino que se trabaja para vivir. Y uno es mucho más feliz trabajando en aquello que le gusta y apasiona  El día a día de muchas personas consiste en apretar un botón, tirar de una palanca e irse muriendo poco a poco sin comprender lo que realmente es la vida, como diría Tyler Durden en "El Club de la Lucha" (escribí un artículo comentando esta película, podéis leerlo aquí). Esto provoca que las personas sean infelices. Por ello yo animo a emprender, para que las personas no solo consigan ser felices trabajando, sino que además sean felices viviendo una vida con propósito. Te animo a crear tu propio trabajo, si te apasiona algo y se te da bien hacerlo, apuesta por ello. Es posible que sea el trabajo de tu vida y termines viviendo de ello. Pero siempre teniendo en cuenta dos cosas: 1º todo requiere de un esfuerzo, una dedicación y una constancia; 2º Roma no se hizo en un día y la paciencia es la madre de la ciencia. Posiblemente al principio no tengas mucha relevancia, no vendas o no llegues a los demás. No te desanimes, date a conocer, ofreciendo algo que sea de buena calidad y, sobretodo, algo diferente a lo que los demás ofrecen. Destaca sobre el resto y conseguirás tu objetivo. Por otra parte, como creyente, me gusta aconsejar aquello de "ora et labora". Además de trabajar, encomiéndate al Jefe (que es como me gusta llamar a Dios) y, confiando en él, emprende y trabaja por lo que te gusta. 
Y si animo a crear tu propio trabajo, a emprender, es porque soy uno de esos emprendedores que trabaja en lo que apasiona. No solo soy escritor, y tengo publicada mi primera novela histórica (Crónica de un Cantar Hispano), sino que también trabajo por comunicar tanto en la radio como en YouTube (en cuanto a la radio actualmente colaboro con los programas El Espejo de la Diócesis de Getafe e Iglesia Noticia, ambos en Cope Madrid Sur). Soy consciente de que si me esfuerzo a diario por llegar a más gente de esta manera, y me voy dando a conocer, conseguiré no solo influir positivamente en los demás, sino que además dejaré una huella en el mundo, un buen legado. Con ello habré conseguido cumplir la Misión Personal para la que estoy en este mundo. Además, de esta manera, estoy trabajando en aquello que realmente me apasiona y entusiasma.


Por ello, queridos lectores, os animo a que sigáis mi videoblog pues deseo seguir publicando vídeos en los que no solo hablaré sobre motivación personal, oratoria y emprendimiento, sino que, viendo la buena acogida que está teniendo la mencionada serie de vídeos que estoy publicando últimamente, subiré vídeos hablando sobre filosofía, actualidad, política, Iglesia, Misterio.... en definitiva las temáticas que veo resultan de interés para quienes me seguís. Además, anuncio que tengo algunos proyectos en mente para mi canal de YouTube que considero resultarán muy interesantes a mi audiencia.

Por supuesto, cabe decir que el hecho de publicar en YouTube no significa que vaya a dejar de escribir en este blog o que lo vaya a dejar descuidado pues, si bien no escribiré aquí con la frecuencia que desaría, si que voy a tratar de publicar, al menos, un artículo mensual.