"Crecer sucede en un latido...un día estás en pañales, y
al día siguiente te vas, pero los recuerdos de la niñez permanecen
contigo todo el camino...recuerdo un lugar, un suburbio, una casa, una
casa como muchas casas, un patio como muchos otros patios, y una calle
como muchas otras calles...pero lo curioso es que, después de todos
estos años, aún lo recuerdo, maravillado".
Esta
frase de la serie "Aquellos Maravillosos Años", que aparentemente no
tiene mucho que ver con las Ordenaciones Sacerdotales, resume a la
perfección el torente de recuerdos que recorre mi cabeza en las últimas
48 horas. Se han ordenado catorce nuevos sacerdotes en Madrid, el sábado
pasado. He asistido, a lo largo de estos años, a numerosas
Ordenaciones. Pero en esta ocasión ha sido verdaderamente especial para
mi, pues entre estos nuevos presbíteros no sólo se encuentran grandes
amigos míos. Todos han sido compañeros de clase o, al menos, de la de la
Universidad Eclesiástica San Dámaso.
Como digo, aparentemente, la
frase con la que comienzo este artículo, no tiene que ver con lo que
son las Ordenaciones Sacerdotales. O quizá sí, pues ¿Qué son los años
del Seminario sino un crecimiento? Uno entra allí siendo apenas un niño
y, si Dios quiere, sale transformado en Sacerdote de Dios. Son siete
años en los que uno pasa de ser un mozalbete a hacerse un hombre de
Dios. Yo no me ordené, pues el Señor me llevó por otros caminos y hoy
soy franciscano seglar. Pertenezco a la Orden Franciscana Seglar.
Tampoco estuve en el Seminario de Madrid, sino en el de Getafe. Pero,
cuando echo la mirada atrás, como decía Kevin Arnold en esa frase que
inicia el artículo, recuerdo una casa (el Seminario, San Dámaso...), un
patio, una calle (San Buenaventura, en Madrid) y recuerdo maravillado
los años que compartí con los nuevos Sacerdotes en San Dámaso, la Misa
de los martes, acompañada por la Adoración al Santísimo. También cuando
iba a la parroquia donde estaba de pastoral alguno de mis amigos
seminaristas o, simplemente, cuando quedaba con ellos para tomar algo y
conversar. Cuando recuerdo estas y otras cosas, como Kevin Arnold, me
maravillo.
Son amigos. Mi padre decía que "Quién tiene un amigo sacerdote, tiene dos veces un amigo".
Por eso creo que puedo sentirme orgulloso de tener grandes amigos.
Recuerdo sobre todo el principio de mi amistad con Juanjo, a quién
conocí en verano de 2007, un año antes de entrar al Seminario, y con
quien compartí inquietudes vocacionales y nuestro cariño a San Francisco
de Asís. Espero que no se me enfaden los demás si digo que Juanjo es,
de los nuevos presbíteros, mi amigo más apreciado. Al fin y al cabo, a
todos les tengo por buenos amigos y, recordando la frase de mi padre,
todos y cada uno son dos veces un amigo. Recuerdo nuestro primer día de
clase en San Dámaso. Nuestra primera clase fue con don Pablo Domínguez.
Nos dio Lógica, fuimos la última generación de san Dámaso que tuvo esa
asignatura con él. En clase estabamos gente de varios seminarios,
congregaciones y también laicos de diferentes movimientos e institutos.
Palencia (por cierto, en diciembre se ordenó allí un buen amigo, Abel),
Getafe, Alcalá de Henares (se ordenaron el año pasado, Jaime y Samuel,
muy apreciados también) y Madrid. Enseguida hice buenas migas con todos,
pero especialmente con los de Madrid. Recuerdo también con cariño a
Andrés y Juan, que por diferentes razones aún no se han ordenado.
También a Arturo y Jorge, a quienes alguna visité en la parroquia donde
estaban de pastoral.
He titulado este artículo "la generación de
don Pablo Domínguez". Fuimos, posiblemente, los últimos en examinarnos
con él, antes de que se fuera a los ejercicios espirituales en Tarazona,
aquel mes de febrero de 2009. Nunca se me olvidarán las clases con
aquel gran Sacerdote. De la asignatura en sí recuerdo más o menos algo.
Pero nunca se me olvidará la sonrisa y bondad que emanaba don Pablo
Domínguez. Tampoco se me olvidará nunca lo vivido aquel 16 de febrero de
2009. Los seminaristas de Getafe habíamos estado en Roma ese fin de
semana. Cuando llegamos a Madrid encendí el móvil y tenía varias
llamadas perdidas de Juanjo. Pensaba que llamaba porque, quizá, le había
extrañado que los de Getafe no fuéramos a clase ese día. Pero pronto
comencé a ver cosas en el avión que me indicaron que algo estaba
pasando. Recuerdo al por entonces rector del Seminario de Getafe, don
Rafael Zornoza, con la cabeza tumbada en el asiento delantero, un
compañero vino y me dijo que había muerto un profesor nuestro. Era don
Pablo. Recuerdo el día siguiente, en el Seminario de Madrid, sobre todo
el olor a rosas que desprendía su casulla, puesta sobre el ataud. Estoy
convencido de que don Pablo Domínguez fue un verdadero santo. Por ese
motivo considero que mis compañeros de clase en San Dámaso, los que se
han ordenado sacerdotes y los que quedan por ordenarse, son la
generación de Don Pablo Domínguez. Son los Sacerdotes de Don Pablo.
Tiempo
después dejé el Seminario de Getafe, pues veía que no tenía vocación
sacerdotal. Sin embargo, seguí yendo un par de cursos más a San Dámaso.
También a Eucaristía y la Adoración al Santísimo de los martes en el
Seminario. Personalmente, el periodo entre marzo de 2009 y junio de 2012
fue duro, pues por razones que no vienen al caso, tuve una depresión
bastante fuerte, de la que salí fortalecido. De nuevo me gustaría citar
una frase relacionada con la serie "Aquellos Maravillosos Años",
concretamente de su canción de cabecera: "(¿Te preocupa estar solo?)
¿Cómo me siento al final del día?, (¿Te sientes triste porque estás
solo?) No, me las voy a arreglar con un poco de ayuda de mis
amigos...Mm..., llego realmente a lo mas alto con un poco de ayuda de
mis amigos...Mm..., voy a intentarlo con un poco de ayuda de mis amigos".
Durante
aquellos tres años y tres meses nunca me sentí solo, y fue en gran
parte gracias a estos queridos amigos que se han ordenado Sacerdotes en
Madrid. Si me veían flaquear en algún momento, siempre me tendían una
mano amiga. Siempre dispuestos a escucharme cuando necesitaba hablar con
alguien. Me encantaba sentarme durante la Adoración junto a ellos, para
cantar. Esos eran de mis momentos más felices en aquellos años. En
septiembre de 2009 comencé mi discernimiento para ser franciscano
seglar, y me ayudaron mucho con su cariño y oración. Sobre todo recuerdo
el día de mi profesión como nuevo miembro de la Orden Franciscana
Seglar, en 2012. Profesábamos un chico llamado Juan y yo. Juan por
entonces era seminarista. Recuerdo con gran cariño cuando terminó la
Eucaristía y allí estaban ellos, cantando y acompañándonos en aquel
momento tan feliz. Les estoy eternamente agradecido por todo lo que me
ayudaron en aquellos años, que fueron dificiles para mi. Sobre todo muy
agradecido por su amistad. La amistad es, para mi, de las cosas más
importantes que hay en la vida. Sobre todo cuando son amigos que Dios ha
puesto en tu camino.
Ahora ya son Sacerdotes de Dios, y mi alma
rebosa felicidad. Decía ayer Juanjo, en su Primera Misa, que necesitaba
la oración y el apoyo de todos para poder ser buen Sacerdote. Con mi
oración y apoyo, desde luego, cuenta desde el primer momento. Pero no
solo Juanjo. También Álvaro, Ángel, Antonio, David, Guillermo, Israel,
Jesús, Lucas, Mark, Pablo, Pedro, Rafa y Sergio cuentan con mi oración y
apoyo. También Juan y Andrés, que pronto se ordenarán, Dios mediante.
También los de Getafe y los demás Sacerdotes con los que compartí horas
de clase y nuestros años en San Dámaso. De ellos solo espero aquello que
tanto impresionó a Juanjo, ayer lo recordaba: "Sacerdote de Cristo: celebra tu Misa como si fuera la primera; como si fuera la única; como si fuera la última".
Todo
ha sucedido como en un latido. Parece que fue ayer cuando comencé a
hablar con Juanjo. Parece que fue ayer aquel primer día de clase en San
Dámaso, con don Pablo Domínguez. Han pasado casi seis años de aquello y
todo ha transcurrido como en un latido, en un suspiro. Pero la historia
no ha acabado, sino que acaba de comenzar para todos. Para quienes os
habéis ordenado sacerdotes en Madrid. También para los demás compañeros
de San Dámaso que sois o seréis sacerdotes. También para este
franciscano seglar que escribe. Todo acaba de comenzar y, como nos
enseñaba don Pablo Domínguez, hemos de llevar la alegría de ser
cristianos al mundo entero. Cada uno según el carisma y servicio al que
Dios le ha llamado. Todo ha sucedido como en un suspiro, pero todo acaba
de comenzar. Como diría San Francisco de Asís: comencemos, hermanos.
Si, comencemos a ganar almas para el Reino de Dios. Seamos luz y
esperanza para la humanidad. Rezo por vosotros, amigos neopresbíteros,
para que así sea. Que el Señor os bendiga y os guarde, os conceda la paz
y os haga santos.
Mientras tanto, sigo maravillandome. Recuerdo
una Facultad, los seminarios de Madrid y Getafe, la casa de los
seminaristas de Palencia en Madrid, un patio, unas aulas, una capilla,
recuerdo personas que hoy son amigos y hermanos míos, recuerdo
conversaciones... y me sigo maravillando.
Blog de Víctor C. Bustillo,que aborda desde una perspectiva cristiana y humanística reflexiones sobre actualidad, historia, filosofía, religión, deportes y otros temas de interés. Queda expresamente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos de este blog sin citar su origen o el permiso expreso y por escrito de Víctor C. Bustillo
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lunes, 4 de mayo de 2015
miércoles, 11 de septiembre de 2013
¿Por qué buscar a Dios entre los sucedáneos? reflexiones sobre la Nueva Era
Me impulsa escribir este artículo una noticia que he podido leer en la web, concretamente en Infocatólica, medio de comunicación digital sobre información religiosa. Como se puede leer en esta noticia, el Colegio Calasancio de Madrid va a ser la sede, si Dios no lo remedia, de un congreso sobre la Nueva Era que, para más inri, se celebrará en plena festividad de la Virgen del Pilar (lo cuál, sin querer juzgar, parece una clara provocación). Entre los ponentes destaca la presencia de Anne Germain, conocida "médium" que ha recorrido España con un espectáculo que no es más que eso, un mero espectáculo sin un ápice de veracidad, donde decía contactar con los difuntos de las personas que acudían a ver sus actuaciones (el espiritismo, está prohibido para los católicos, por cierto, primera muestra de incompatibilidad). Lo más interesante, con respecto a esta figura, fue cuando Santiago Segura dijo que dicha "médium" era una farsante y que "No quiero ser quien diga que el ratoncito Pérez no existe, pero no ha dado ni una". De hecho en este artículo de La Vanguardia se desmontan los trucos llevados a cabo por Anne Germain en lo que no es otra cosa que un mero espectáculo teatral. Otros ponentes son Enrique de Vicente, director de la revista Año Cero (temática esotérico-paracientífica) quien hablará sobre "curación psíquica", algo que está relacionado con el reiki, otra práctica no permitida por la Iglesia, igual que el yoga, sobre el cuál también se va a dar algunas conferencias.
Hoy en día está de moda todo lo relacionado con la Nueva Era, movimiento que, aunque se presenta con un rostro amable, encierra mucha negatividad. Hay prácticas como el espiritismo (dentro del cuál entra el mal llamado juego de la ouija, tan practicado especialmente por adolescentes, por desgracia), el reiki, el yoga, que se presentan como algo benigno, como si realmente se pudiera contactar con un ser querido fallecido, o como si se pudiera sanar simplemente imponiendo las manos a una persona y mandándole "energía". Sobre el yoga, aunque es cierto que puede tener elementos beneficiosos para el cuerpo si se plantea como un mero ejercicio físico, contiene toda una espiritualidad que le hace incompatible con el cristianismo (es decir, un no cristiano si lo practica pues no soy nadie para juzgarlo, pero un cristiano no debe practicarlo). Creo que uno de los mejores obispos que tenemos, Monseñor Munilla, expresa esto que quiero decir mejor que nadie cuando dice que "hoy se lleva el sincretismo y el esoterismo como espiritualidad" o que "las figuras new age del vaso, el agua y el elefante son contrarias a la fe cristiana" recordando, además, que "lo esencial del Evangelio no es la espiritualidad de la relajación o de la autosuperación". Traigo a colación a Monseñor Munilla pues tengo presente que una de las funciones principales de un obispo es la de salvaguardar la integridad de la fe, algo que considero cumple muy bien el obispo de San Sebastián. En cualquier caso, para aquellos que quieran más información sobre esa incompatibilidad manifiesta entre la Nueva Era y el cristianismo hay un documento llamado "Jesucristo portador del agua de la vida".
Como me he preguntado anteriormente ¿Por qué hay católicos, que teniendo a Dios en el Sagrario, le buscan entre sucedáneos como la Nueva Era? supongo que es por que tienen poca formación. Yo conozco bastante bien ese mundillo, por eso puedo hablar con conocimiento de causa (quizá deba escribir artículos al respecto, es algo que me he planteado, igual que escribir un libro, lo que Dios quiera). Para empezar el dios de la Nueva Era está formado por una amalgama de creencias (gnosticismo, budismo, pseudocristianismo, etc.). Mientras que los cristianos creemos en un Dios personal, un Dios que actúa en la Historia y en nuestra vida, un Dios al que podemos acudir mediante la oración, que nos espera en el Sagrario (hoy hay más Sagrarios Abandonados que en tiempos del Beato don Manuel). Por otra parte están las mencionadas prácticas de reiki, ouija y todo de espiritismo en todas sus formas. Son elementos que, además de ser incompatibles con el cristianismo, son peligrosos para la salud espiritual, pues de hecho muchos casos reales de posesiones demoniacas han venido precedidos por la práctica de algunas de estas creencias alternativas.
Hay otro tipo de doctrinas que son totalmente incompatibles y nefastas para un cristiano pues directamente niegan lo más sagrado que tenemos: la creencia en que Jesucristo está vivo y resucitado, sentado a la derecha del Padre. Me refiero a la reencarnación. Se trata de una creencia oriental que ha llegado a España un tanto edulcorada, pues se presenta de un modo romántico y atractivo. Según la reencarnación Cristo no habría resucitado, es decir no habría regresado de la muerte y viviría eternamente sino que ahora estaría reencarnado en otro cuerpo o ¡incluso en un animal o una piedra! porque según los teóricos reencarnacionistas en los siguientes "ciclos vitales" el alma vive vago la forma de otra persona, de un animal, de una planta o incluso de una piedra, algo que carece del más minimo sentido común. Óiganme, yo tengo cuerpo y alma humana, mi esencia (que diría un profesor que conozco) es humana. Pero no queda ahí la cosa... cuando Dios me creó, cuando yo era un zigoto, ya era yo en potencia, fui creado con las características físicas y espirituales que hoy poseo y fui creado en alma y cuerpo en el mismo momento de la concepción. La teoría del alma que vaga de cuerpo en cuerpo es tan vieja como la filosofía platónica (de la cuál se pueden extraer aspectos positivos, es cierto, pero otros que no lo son tanto). Por tanto la reencarnación es algo incompatible con el cristianismo porque niega la Resurrección de Cristo y con el sentido común por que yo soy un ser humano, no tengo alma de perro, ni de planta, ni de piedra. Si alguien prefiere creer en esa teoría romántica es muy libre, pero que sepa que la verdad no está en la reencarnación, está en la Resurreción de Cristo. Y nosotros, el dia que abandonemos este mundo, no nos reencarnaremos en un carnero, el césped del Santiago Bernabéu o una piedra en plenas Montañas Rocosas. No, lo que haremos será estar en la Vida Eterna, disfrutando o no de la Presencia de Dios (eso ya es cosa del comportamiento de cada uno para con Dios, el único que conoce todos los corazones humanos). Un argumento que los reencarnacionistas utilizan para defender su tesis es el de las personas que dicen haber estado en tal o cual lugar histórico o haber sido tal o cuál personaje de la Historia. Eso es un fenómeno psicológico que tiene relación con el deja vu.
Y, por último, quiero tratar la cuestión del reiki y el supuesto don de sanar con la imposición de manos. En este aspecto hay dos problemas. Por un lado tenemos que, una de las doctrinas de la Nueva Era, es la de que "Dios está en todas partes" y que "yo soy Dios" (frase que viene en los libros de autoayuda, donde incluso te dicen que, a modo de "mantra" te digas "yo soy Dios"). Por otro lado está la creencia en que hay una energía universal y que nosotros somos capaces de manejarla a nuestro antojo, incluso para curar a otra persona. Es falso, aunque esa energía universal pueda existir (la ley de la gravedad, por ejemplo, es una forma de "energía" universal) nosotros no podemos manejarla a nuestro antojo, y menos para sanar o curar a alguien. El único que sana es Dios, nosotros no tenemos capacidad para sanar, en todo caso para interceder por alguien logrando su sanación. Es muy diferente rezar para que Dios, si es su voluntad, cure a alguien, que rezar creyendo que tu vas a curar a esa persona. Las supuestas curaciones mediante reiki u otras terapias new age (como la homeopatía, etc.) yo creo que, o bien se deben al efecto placebo o son curaciones en apariencia. Me fio más de un cirujano que de un chamán que me dice que me va a curar la apendicitis diciendo que basta con que me ponga las manos encima. Por que creo que en las manos del cirujanos actúa su profesionalidad y que, si es voluntad de Dios, me curaré. Sin embargo, un chamán creo que profesionalidad médica no tiene y, aparte, dudo de la benignidad de los entes a los que invoque dicho chamán.
En definitiva, son solo unos pocos ejemplos pero, como se puede ver, la Nueva Era es incompatible con el cristianismo porque niega a ese Dios que actúa en la Historia, niega la Resurreción de Cristo y pretende que todos somos dios algo que me recuerda al "Seréis como dioses...", esas palabras con las que la serpiente tentó a Eva en el paraíso (Gn 3,5), con lo que, parece claro, detrás de la Nueva Era no está precisamente Dios sino más bien aquel que fue capaz de disfrazarse de serpiente para apartar de Dios a la criatura más sagrada que ha sido creada por Él: el ser humano, por quien Cristo se hizo hombre para darnos la vida eterna. Cristiano, no desperdicies tu vida con doctrinas extrañas y falsas, vuelve tu mirada al Sagrario, ahí está tu Dios, ponte en su presencia y sigue sus preceptos. Encomiéndate a María Santísima, ella te ayudará a ser santo.
Para terminar, hago un llamamiento para evitar, al menos, que ese Congreso de la Nueva Era se celebre en un colegio católico, por eso ruego en caridad a los lectores de este blog que se dirijan por escrito al Director del Colegio Calasancio, P. Javier Agudo García, en la dirección de correo electrónico colegiocalasancio@calasancio.es para pedirle por el Amor de Dios que cancele el acto. Por mi parte, eso ya está hecho.
martes, 20 de noviembre de 2012
Presentación del nuevo libro de Manuel María Bru en Crónica Blanco.
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Instante de la presentación, imagen sacada del Facebook de Crónica Blanca.
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Como sabéis muchos de vosotros soy miembro de Crónica Blanca, Fundación de Comunicadores católicos dirigida por don Manuel María Bru, sacerdote de la Diócesis de Madrid. Ayer asistí a la presentación de un nuevo libro escrito por el mencionado autor sobre las Cortes de Cádiz y el periodismo anticlerical. He creído interesante traer a mi blog las notas que fui redactando en mi libreta. Participaron como ponentes Gabriel Revuelta, director de la editorial Ciudad Nueva, Manuel Bru y Gabriel Galdón, Catedrático de Ética de la Comunicación. Iba a participar, también como ponente, don Rafael Zornoza, obispo de Cádiz, pero excusó su ausencia debido a un asunto familiar. Antes de la presentación hubo una Eucaristía que sirvió como un regalo del Señor, "un rato de paz antes del bullicio". En el ruego de preguntas participó el profesor López Quintás con unas interesantes reflexiones, como posteriormente veremos.
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| Gabriel Revuelta |
El acto estuvo moderado por don Gabriel Revuelta, quien comenzó su ponencia excusando la ausencia de don Rafael Zornoza y presentando a los otros dos ponentes. Ya había estado en Crónica Blanca en febrero presentando el primer volumen de una colección de Ciudad Nueva que lleva el nombre de la Fundación. Ese libro, que tiene como tema central "María y los Medios de Comunicación", contiene reflexiones de diversos autores que toman como referencia palabras clave de un discurso pronunciado por Chiara Lubic, del Movimiento de los Focolares. Ciudad Nueva es una editorial cuyos libros se organizan por bloques, uno de ellos es esta colección de Crónica Blanca. Su objetivo es difundir el humanismo cristiano.
Don Gabriel Galdón comenzó indicando que Manuel es de los que se toma en serio la unidad de fe y razón además de ejercer un autentico periodismo humanista. Se trata de un periodismo hecho por cristianos que busca construir, incluso con el gesto, la verdad en la caridad. Cita al Santo Padre cuando dice que "la caridad sin verdad es igual al sentimentalismo y la verdad sin caridad es fundamentalismo". El humanista cristiano debe transparentar a Cristo en todo, tiene que notarse que ha habido un verdadero encuentro con Cristo. En caso contrario es normal que podamos cabrearnos cuando leemos tanto a los anticlericales decimononicos como en la actualidad el diario El País. Nosotros tenemos que ahogar el mal con abundancia de bienes. La masonería existía en aquella época y también ahora. Busca destruir no solo la Iglesia sino la verdad que hay en el mundo. Comenta que el libro es un buen estudio tanto a nivel historiográfico como periodístico.
Tener sentido histórico es fundamental para estar anclado en la verdad. Debemos tener en cuenta que el grupo Prisa, sin el apoyo que recibe por parte del poder y sin la ayuda de determinados bancos no existiría. A los cristianos no nos debe dar miedo la actitud de estos anticlericales, pero, asevera, debemos pensar en los seres inocentes que viven manipulados por los fariseos actuales, no solo en España. Estos fariseos presentan un papel atrayente, como si fueran buenos, por ejemplo cuando la ONU da anticonceptivos como si fueran la solución frente al sida cuando está demostrado que en paises como Uganda, donde se sigue a rajatabla el Magisterio de la Iglesia, han disminuido tanto los contagios como las muertes por sida. Los anticlericales del siglo XIX eran hermanitas de la caridad al lado de los actuales.
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| Gabriel Galdón |
Este ponente asegura que le preocupa la falta de coherencia de políticos, periodistas y, en general, de los cristianos. Debemos volver a las fuentes originales, los Santos Padres, por ejemplo, son plenamente actuales. La coherencia periodística consiste en denunciar el mal con propuestas de bien. Le apena que, en general, los medios católicos solo hablan del derecho a la vida cuando hay una manifestación. La familia cristiana es el matrimonio autentico, sobre todo cuando está abierto a la vida, no hay otro, aunque algunos manipulando el lenguaje y las conciencias den a entender lo contrario. Gabriel afirmo que ha escuchado a católicos oficiales e incluso algún sacerdote u obispo diciendo "no estoy en contra de las uniones homosexuales pero si de que se llamen matrimonio". Esto ocurre porque hay muy poca valentía al defender el matrimonio cristiano para toda la vida. Hablamos mucho del derecho a la vida, de Zapatero y Rajoy pero hay silencio ante temas como el divorcio expres, por ejemplo. Los católicos no solo debemos estar presente en las grandes discusiones a nivel mediatico sino que tenemos que hacer acto de presencia para denunciar aquello que va no solo contra el Magisterio de la Iglesia sino contra el ser humano.
La libertad religiosa es el primer derecho fundamental ¿Qué hacemos los cristianos? poca cosa, por no decir nada cuando "por la libertad merece la pena venturar la vida" como decía Cervantes. Debemos defender la justicia social, dando muestra de tener libertad de conciencia frente a un mundo que la tiene pero está oscurecida por la manipulación de los grandes medios. Un cristiano no puede permanecer indiferente ante la injusticia, no debemos entretenernos en politiqueos sino que debemos seguir el ejemplo del Papa. Hay algunos autores como Manuel de Prada con un gran transfondo cristiano, pero son pocos ¿Donde están los periodistas cristianos? deben juntarse, aunque sean cuatro, y montar un medio. Esto antes de internet costaba mucho, ahora ya no tanto. Periodismo religioso no es solo hablar de la labor desempeñada por curas y obispos, de lo que hacen, sino que deben dar luz cristiana a los hechos de la realidad, mostrar la luz de la caridad unida a la verdad. La mayor muestra de caridad es dar a conocer, en caridad, la verdad. La cultura es el cultivo de la virtud y si no la hay no puede haber una verdadera atención al pobre. Así, comenta, nos luce el pelo por no haber virtud y cultura.
¿Por qué este país de tantos santos y gestas históricas ha caído tan bajo? por la falta de coherencia de los cristianos, no por la prensa anticlerical. Es muy facil hechar la culpa a este tipo de prensa, exclusivamente sin apreciar nuestros propios errores. El libro que hoy se presenta hay que leerlo desde la esperanza, con sentido histórico. El cristiano tiene que hacer el bien con alegría y gracia, enseñando el argumento tomista con una expresión que se entienda, poniendo nuestra mente y corazón. Cuando denunciamos las barbaridades hay que acabar hablando de lo positivo. Don Gabriel comentó una conversación tenida con Iván de Vargas, diacono de Madrid que el año que viene Dios mediante será ordenado sacerdote y que estuvo en el Congo, y ayer en Crónica Blanca, cuando comenta las barbaridades que allí vio, sin embargo resalta lo positivo de la gran labor que desarrolla la Iglesia. Por otra parte no debemos esconder los errores de la Iglesia, pero tampoco fijarnos exclusivamente en ellos como hacen los anticlericales. Ante un cuadro de Velázquez con excrementos de palomas no nos fijamos solo en estos sino que lo importante es la obra de arte, lo mismo se debe hacer con la Iglesia. Si, ha cometido errores, pero los aspectos positivos son infinitamente mayores como inmensamente mayor es su labor de servicio a Dios y al hombre. Hay que mostrar la belleza de la Iglesia y como sin ella habría que haber destruido el mundo hace siglos. Hemos de realzar la verdad con belleza.
Manuel Bru empezó dando gracias a los presentes, especialmente a Gabriel Revuelta, los Focolares, Ayuda a la Iglesia Necesitada, Banco de Alimentos y Asociación Católica de Propagangistas entre otras instituciones presentes en el acto. El anticlericalismo decimonónico, dijo, nos pilla lejos desde nuestra perspectiva histórica. Duele mas una burla que una espada, sobre todo si va contra la fe en cuanto a ofensa hacia verdad, comunidad y paz social, por ello el anticlericalismo no es una broma. Podemos entenderlo, quitándole todo lo malo, como un proceso de transición cultural, una moneda a pagar por los pecados de la Iglesia y clérigos de aquel momento (Iglesia militante), pero ¿Para qué se tuvo que pagar? para la sana laicidad que configura las actuales naciones. Sin embargo se ha dado también una laicidad insana, un laicismo que ha tenido su punto fuerte en las persecuciones del siglo XX.
Distintos puntos del liberalismo asumieron los postulados liberales. Su fisonomía estaba tamizada por la rica herencia cultural anterior. Eran liberales que conocían la conquista de libertad y subjetivismo desde la herencia del siglo XVI. El liberal español es un hidalgo, un cristiano anticlerical. De esta época surge un liberalismo anticlerical beligerante de esta época que atenta contra libertad y racionalidad que además se ha aprovechado del anticlericalismo tradicional. Por tanto el actual neoliberalismo beligerante es un sucedáneo del decimononico que pocos nos atrevemos a denunciar. Aquella prensa apenas balbuceaba si la comparamos con los trucos de manipulación que usa el periodismo actual cuyos miembros buscan ser valedores de puntos del discurso católico haciéndolo suyo. Los neoliberales pretenden engañar a los católicos mostrando como buena y compatible con la postura católica su propia visión política, económica y religiosa, las cuales están radicalmente opuesta al Magisterio de la Iglesia. Frente a esto está la libertad de la Iglesia, que es verdaderamente librepensadora. Hay muchos cristianos que no se venden por nada ni por nadie pues en la Iglesia no manda la ley de la oferta y la demanda.
Mostró una proyección interesante al respecto. La Iglesia en los regímenes comunistas supo vivir defendiendo su identidad, en Polonia por ejemplo. Pero cuando cae el muro de Berlín el principio fundamental del liberalismo extremo inundó aquella sociedad de un materialismo que amenaza con el secularismo al pueblo católico polaco. Finalizó su discurso diciendo que es en el campo de la cultura donde se debe defender la verdad y la caridad cristiana.
Ante una pregunta acerca de la postura de la Iglesia frente a las invasiones napoleónicas respondió Manuel Bru que hay un planteamiento básico pues las invasiones muestran dos caras de una misma moneda: mantenimiento del enciclopedismo ilustrado y un cambio desde la perspectiva de la diplomacia, además de la invasión a un pueblo por parte de un dictador.
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| López Quintás |
En la ronda de preguntas, además de la ya mencionada, solo dio tiempo a una intervención, magistral por otra parte, del profesor López Quintás, presente entre el público. Habló de la batalla de las ideas frente a la manipulación. Los creyentes, indicó, no hemos opuesto resistencia eficaz. Se necesita gran preparación para neutralizar los prejuicios y la manipulación que muestran los medios de comunicación y la sociedad en general. Es necesario también tener una gran caridad y un fuerte coraje. Los enemigos del cristianismo hacen batallas brutales contra aquellas personas que están realmente preparadas (pongo yo el ejemplo de las campañas contra Benedicto XVI, cómo saben que intelectualmente no pueden hacer nada contra él buscan desacreditarle de múltiples formas). Al que ven que es un poco hábil quizás le perdonen, sin embargo al preparado le intimidan. Lo que nosotros podemos hacer es, con caridad, neutralizarles y plantear la batalla de las ideas. La Iglesia en su conjunto goza de una gran fuerza intelectual, sin embargo hace falta unión para poder plantear una batalla de mucha altura, la cual alguien debe canalizar. Debemos ser conscientes de que luchamos en terreno hostil, por eso tenemos que sentirnos arropados y sostenidos por la Iglesia.
Con estas palabras terminó el acto de presentación. Posteriormente hubo un ágape fraterno. Os recomiendo el libro, titulado "La prensa anticlerical en las Cortes de Cádiz". Le he podido dar un pequeño repaso y me ha parecido francamente interesante, documentado y bien escrito. Desarrolla las reflexiones que salieron en las distintas ponencias y da luz sobre el humanismo cristiano, un aspecto que en estos tiempos considero fundamental. Un humanismo del cual los cristianos bien formados debemos ser partícipes para poder plantear batalla al anticristianismo, el cual incluso al modo de lobos vestidos de ovejas pretende devorar y llevar a la perdición a tantas almas sencillas que están siendo víctimas de burdas campañas de manipulación en medios de información y en muchos libros filosóficos, científicos e historiográficos.
jueves, 13 de octubre de 2011
Ordenaciones en Getafe, don del Espiritu
Llegó el momento tan esperado, conozco a todos los que ayer fueron ordenados en Getafe, pero con dos de ellos tengo una añeja amistad puesto que les conozco desde 2005, cuando peregrinamos rumbo a Colonia. Desde entonces, he seguido sus vocaciones desde diferentes ópticas: como parroquiano de la Santísima Trinidad del Bosque, en el introductorio, en el seminario, en la facultad de San Dámaso al tiempo que iba formándome como franciscano seglar y ahora mientras hago el Máster en Historia Antigua.
Quedé en San Francisco el Grande con unos amigos seminaristas de Palencia (por cierto, que están de enhorabuena pues tras unos años de sequía ha entrado un nuevo seminarista) y nos llevó un sacerdote recientemente ordenado en Madrid.
Cuando llegamos el Cerro me dirigía la ermita, que es también la capilla del seminario... esa que aun hoy, unos años después de haberme ido de allí, sigo considerando mi capilla. No solo me ocurre esto porque estuve allí de seminarista, recé mucho allí y tengo gratos recuerdos de aquel tiempo sino también porque está bajo la advocación de Nuestra Señora de los ángeles, posiblemente la virgen mas franciscana ya que el Pobrecillo de Asís le tenía gran veneración y además la Porciúncula está dedicada a esa virgen. Estuve rezando un buen rato allí y dejé en la urna una petición de oración para que los seminaristas recen por mi. Salí de la ermita y me dirigí por la explanada hacia la basilica, saludé a varios amigos que me encontré y me encaminé hacia la puerta mientras eché una mirada al Sagrado Corazón, el cual no hace mucho tiempo fue restaurado y está espléndido, brillaba con un blanco dorado y parecía mostrar que, efectivamente, Dios estaba allí y se iba a producir un milagro.
En la Basilica, mientras esperábamos a la celebración también estuve hablando con varios amigos, entre ellos uno al cual creía en Indonesia y es de mis mejores amigos, no obstante es lógico que haya venido porque también estuvo en aquella inolvidable peregrinación a Colonia.
Las ordenaciones comenzaron con una procesión que partió, como es habitual, desde la sacristía recorriendo una parte de la Básilica; pude comprobar que estaba don Rafael, obispo electo de Cádiz, sirviendo una vez mas en su querido Getafe.
Los que iban a ser diáconos se pusieron a la derecha del altar mientras que los que serían ordenados sacerdotes se ubicaron en la izquierda. Busqué con la mirada y, efectivamente, allí estaban, entre los demás compañeros mios del seminario, mis dos añejos amigos.
Una vez finalizada la procesión, me vino a la mente un pensamiento raro, concretamente la película "novia a la fuga" de Julia Roberts" pensando que a ver si alguno iba a huir, pero al contrario que la Roberts los ordenandos tienen muy clara su vocación y no iban a huir de la voluntad del Señor.
Tras una breve moción y el saludo de don Joaquín, el señor obispo, llegó la Liturgia de la Palabra y tras la proclamación del Evangelio y la bendición con el Evangelario don Joaquín predicó, una vez mas de forma magistral, acerca del sacerdocio recordando las palabras del Santo Padre sobre que no se debe tener miedo, lo cual va dirigido igualmente a todos los cristianos, pues de hecho es algo que el Papa expresó en reiteradas ocasiones durante la JMJ de Madrid.
Una vez finalizada la Homilía se procedió primero a la ordenación de los diáconos con los pasos tipificados en la Tradición eclesial, personalmente quiero compartir que en varios momentos sentí muchos escalofríos (creo que se trata del Espiritu Santo, debo tener cierta sensibilidad pues al rezar por ejemplo el Padre Nuestro siento una presencia muy fuerte del Espíritu y calor en las palmas de las manos), me emocioné cuando les revistieron con las dalmáticas y les impusieron las manos.
No me averguenza decir que soy sensible, de hecho en ocasiones tiendo a llorar y ayer lloré en varios momentos de alegría por mis amigos y por los buenos recuerdos que me vinieron a la mente.
Tras ser ordenados los diáconos llegó el momento de los presbíteros, bellisimo, de gran profundidad, don Joaquín les impuso las manos, se rezó la letanía de los santos con los ordenados postrados en suelo (personalmente, recuerdo que me arrodillé para rezarlas y no se que hice, pero en un momento dado me di cuenta de que, aunque de modo diferente, estaba yo postrado también y me puse de rodillas de nuevo), estas letanías de los santos fue otro de esos momentos donde sentí escalofríos.
Después vino la imposición de manos por parte del obispo y de todo el presbiterado allí presente, lo cual trajo a mi mente la palabra "Fraternidad". Además del significado que ese gesto tiene de por si, el hecho de que otros sacerdotes impongan las manos a los nuevos presbíteros lo vi anoche como una bienvenida fraterna y me recordó el cariño que mi padre (que también fue seminarista) sentía por sus compañeros del seminario (especialmente si son sacerdotes), aquí me gustaría abrir un paréntesis:
Recuerdo una frase dicha por un gran amigo, ordenado sacerdote el año pasado, que cuando estábamos en el seminario y me recogía en Conde de Casal me comentó: "el Señor te ha dado hermanos". Me lo decía porque yo me "quejaba", por expresarlo de algún modo, de no haber tenido un hermanito gemelo, o un hermano un poco mas mayor o algo mas pequeño (tengo dos hermanas, pero yo quería un hermano). Es una frase que he valorado con el tiempo, tras salir del Seminario, puesto que debo admitir que durante mi presencia en el seminario no me preocupé mucho por mis hermanos. Yo notaba que ellos me querían, que me apreciaban, sin embargo yo no supe valorarlo entonces, de hecho iba un tanto a mi bola y con algunos seminaristas no me relacionaba mas allá de saludarles (lo cual es una pena, por ejemplo uno de los nuevos sacerdotes es un aficionado a la Historia y creo que hubiéramos hecho buenas migas, pero bueno). Sin embargo, como digo, he aprendido a valorar esa fraternidad, la importancia de tener buenos amigos cristianos, sean o no sacerdotes (eso si, como decía mi padre y lo cual comparto, quien tiene un amigo cura tiene dos veces un amigo) y doy gracias a Dios por mis amigos cristianos y, de un modo especial, por mis amigos seminaristas, pues con el tiempo he visto que allí fui querido y que estoy muy ligado a ellos.
Continuando con la celebración: tras la imposición de manos por parte de los sacerdotes los ordenandos fueron revestidos con la casulla previa colocación de la estola al modo sacerdotal. Hubo un momento en la ceremonia que me emocionó especialmente, pues vi a uno de mis grandes amigos, ordenado sacerdote, llorando y don Rafael sonriendole, fue un gesto bellisimo y lleno de significado pues se trata de un chico con un testimonio de conversión realmente impresionado, lo he escuchado varias veces (e imagino lo escucharé en su primera misa) y creo que la parábola del Buen Pastor y la del Hijo Pródigo se funden haciéndose carne en mi estimado amigo.
Finalizó el rito de ordenación y prosiguió la Eucaristía con el Credo y con los nuevos presbíteros concelebrando. Creo que el momento mas especial de toda la Ordenación fue el de la Consagración con los nuevos sacerdotes extendiendo las manos en este momento cumbre de la Santa Misa por primera vez en sus vidas.
Otra reflexión que me vino a la mente fue acerca del misterio que supone que una persona sea ordenada sacerdote, especialmente en un mundo donde parece que todo tiene un fin, todo se acaba, puesto que la identidad del sacerdote ministerial es algo que queda impregnado, cubriendo toda la persona del sacerdote para toda la eternidad tal como reza el salmo: "tu eres sacerdote eterno según el rito de Melquisedec". Ese carácter eterno supone que si un sacerdote "se sale de cura" conserva la marca de la ordenación que recibió, otra cosa es que al renunciar a ser sacerdote queda evidentemente inhabilitado para ejercer el ministerio.
Tras la misa estuvimos hablando un rato en la explanada y aproveché para saludar a mas amigos con los que me encontré (es lo que tiene conocer tanta gente en la Diócesis). Pero no me puede quedar, como me hubiera gustado, a saludar a los ordenados al depender de quien conducía, en esos casos no queda otro remedio que acatar.
La impresión sobre las ordenaciones que tenían los seminaristas de Palencia y el sacerdote que nos llevó coincidía con la mía, fue una ceremonia bellisima, muy intensa espiritualmente y con una gran presencia del Espíritu Santo (el cual, evidentemente, está en toda ordenación, toda Eucaristía, pero es cierto que en Getafe parece todo mas intenso, mas profundo, mas bello...). Es verdad que se pudo hacer algo larga ya que duró tres horas, pero en mi caso de no ser por el dolor de pies (no me senté) se me hubiera hecho corta.
El otro día comentaba con una amiga de la Diócesis que un sacerdote de Getafe se marcha a Cádiz con don Rafael pues el obispo electo de esta ciudad quiere llevar allí el estilo getafense. Precisamente ayer, según comentó don Joaquín, se cumplieron veinte años de la creación de la Diócesis. Cómo digo, hay un estilo, una forma de hacer las cosas en Getafe que ha dado mucho fruto. Es cierto que a podido haber ocasiones donde se ha dado mas importancia a las vocaciones sacerdotales y religiosas, o al menos que ha dado esa sensación, que a la vocación matrimonial, pero los tres son campos que en la Pastoral de Juventud de la Diócesis son bien trabajados.
Haciendo un breve repaso al plan vocacional sacerdotal existe una escuela de monaguillos, un grupo llamado Eiger, ambos orientados de alguna forma al sacerdocio, también está el Seminario Menor. Por otra parte, en las parroquias hay presencia de seminaristas, los cuales también van a actividades diocesanas como la Jornada de la Juventud o a peregrinaciones y dan de esa forma testimonio. En fin, existe una serie de aspectos que, de ser copiados en Diócesis con pocas vocaciones e incluso con seminarios cerrados, podrían hacer crecer las vocaciones. Hay una cosa clara, el Espíritu cuando quiere llamar a alguien lo hace, pero evidentemente si desde pequeños los jóvenes conocen el verdadero valor del sacerdocio, la verdadera imagen del sacerdote es mas fácil que un chico se decida a entrar al seminario pues de esa forma se le facilitan las cosas al Espíritu especialmente en una época como esta en la cual hay tantos estereotipos y prejuicios acerca del sacerdocio debido a tanta campaña de manipulación y a las constantes falacias ad hominen que se vierten (según las cuales como hay un mal sacerdote ya todos "necesariamente" son malos).
En definitiva, ha sido un acontecimiento lleno de Gracia, donde personalmente he vivido algo excepcional acompañando con mi presencia y oración a mis amigos en este día tan importante y trascendental. Por otra parte este acontecimiento me ha hecho darme cuenta de la especial cercanía y del cariño que deberé tener hacia los sacerdotes cuando haga la profesión como franciscano, si Dios quiere el año próximo.
Quedé en San Francisco el Grande con unos amigos seminaristas de Palencia (por cierto, que están de enhorabuena pues tras unos años de sequía ha entrado un nuevo seminarista) y nos llevó un sacerdote recientemente ordenado en Madrid.
Cuando llegamos el Cerro me dirigía la ermita, que es también la capilla del seminario... esa que aun hoy, unos años después de haberme ido de allí, sigo considerando mi capilla. No solo me ocurre esto porque estuve allí de seminarista, recé mucho allí y tengo gratos recuerdos de aquel tiempo sino también porque está bajo la advocación de Nuestra Señora de los ángeles, posiblemente la virgen mas franciscana ya que el Pobrecillo de Asís le tenía gran veneración y además la Porciúncula está dedicada a esa virgen. Estuve rezando un buen rato allí y dejé en la urna una petición de oración para que los seminaristas recen por mi. Salí de la ermita y me dirigí por la explanada hacia la basilica, saludé a varios amigos que me encontré y me encaminé hacia la puerta mientras eché una mirada al Sagrado Corazón, el cual no hace mucho tiempo fue restaurado y está espléndido, brillaba con un blanco dorado y parecía mostrar que, efectivamente, Dios estaba allí y se iba a producir un milagro.
En la Basilica, mientras esperábamos a la celebración también estuve hablando con varios amigos, entre ellos uno al cual creía en Indonesia y es de mis mejores amigos, no obstante es lógico que haya venido porque también estuvo en aquella inolvidable peregrinación a Colonia.
Las ordenaciones comenzaron con una procesión que partió, como es habitual, desde la sacristía recorriendo una parte de la Básilica; pude comprobar que estaba don Rafael, obispo electo de Cádiz, sirviendo una vez mas en su querido Getafe.
Los que iban a ser diáconos se pusieron a la derecha del altar mientras que los que serían ordenados sacerdotes se ubicaron en la izquierda. Busqué con la mirada y, efectivamente, allí estaban, entre los demás compañeros mios del seminario, mis dos añejos amigos.
Una vez finalizada la procesión, me vino a la mente un pensamiento raro, concretamente la película "novia a la fuga" de Julia Roberts" pensando que a ver si alguno iba a huir, pero al contrario que la Roberts los ordenandos tienen muy clara su vocación y no iban a huir de la voluntad del Señor.
Tras una breve moción y el saludo de don Joaquín, el señor obispo, llegó la Liturgia de la Palabra y tras la proclamación del Evangelio y la bendición con el Evangelario don Joaquín predicó, una vez mas de forma magistral, acerca del sacerdocio recordando las palabras del Santo Padre sobre que no se debe tener miedo, lo cual va dirigido igualmente a todos los cristianos, pues de hecho es algo que el Papa expresó en reiteradas ocasiones durante la JMJ de Madrid.
Una vez finalizada la Homilía se procedió primero a la ordenación de los diáconos con los pasos tipificados en la Tradición eclesial, personalmente quiero compartir que en varios momentos sentí muchos escalofríos (creo que se trata del Espiritu Santo, debo tener cierta sensibilidad pues al rezar por ejemplo el Padre Nuestro siento una presencia muy fuerte del Espíritu y calor en las palmas de las manos), me emocioné cuando les revistieron con las dalmáticas y les impusieron las manos.
No me averguenza decir que soy sensible, de hecho en ocasiones tiendo a llorar y ayer lloré en varios momentos de alegría por mis amigos y por los buenos recuerdos que me vinieron a la mente.
Tras ser ordenados los diáconos llegó el momento de los presbíteros, bellisimo, de gran profundidad, don Joaquín les impuso las manos, se rezó la letanía de los santos con los ordenados postrados en suelo (personalmente, recuerdo que me arrodillé para rezarlas y no se que hice, pero en un momento dado me di cuenta de que, aunque de modo diferente, estaba yo postrado también y me puse de rodillas de nuevo), estas letanías de los santos fue otro de esos momentos donde sentí escalofríos.
Después vino la imposición de manos por parte del obispo y de todo el presbiterado allí presente, lo cual trajo a mi mente la palabra "Fraternidad". Además del significado que ese gesto tiene de por si, el hecho de que otros sacerdotes impongan las manos a los nuevos presbíteros lo vi anoche como una bienvenida fraterna y me recordó el cariño que mi padre (que también fue seminarista) sentía por sus compañeros del seminario (especialmente si son sacerdotes), aquí me gustaría abrir un paréntesis:
Recuerdo una frase dicha por un gran amigo, ordenado sacerdote el año pasado, que cuando estábamos en el seminario y me recogía en Conde de Casal me comentó: "el Señor te ha dado hermanos". Me lo decía porque yo me "quejaba", por expresarlo de algún modo, de no haber tenido un hermanito gemelo, o un hermano un poco mas mayor o algo mas pequeño (tengo dos hermanas, pero yo quería un hermano). Es una frase que he valorado con el tiempo, tras salir del Seminario, puesto que debo admitir que durante mi presencia en el seminario no me preocupé mucho por mis hermanos. Yo notaba que ellos me querían, que me apreciaban, sin embargo yo no supe valorarlo entonces, de hecho iba un tanto a mi bola y con algunos seminaristas no me relacionaba mas allá de saludarles (lo cual es una pena, por ejemplo uno de los nuevos sacerdotes es un aficionado a la Historia y creo que hubiéramos hecho buenas migas, pero bueno). Sin embargo, como digo, he aprendido a valorar esa fraternidad, la importancia de tener buenos amigos cristianos, sean o no sacerdotes (eso si, como decía mi padre y lo cual comparto, quien tiene un amigo cura tiene dos veces un amigo) y doy gracias a Dios por mis amigos cristianos y, de un modo especial, por mis amigos seminaristas, pues con el tiempo he visto que allí fui querido y que estoy muy ligado a ellos.
Continuando con la celebración: tras la imposición de manos por parte de los sacerdotes los ordenandos fueron revestidos con la casulla previa colocación de la estola al modo sacerdotal. Hubo un momento en la ceremonia que me emocionó especialmente, pues vi a uno de mis grandes amigos, ordenado sacerdote, llorando y don Rafael sonriendole, fue un gesto bellisimo y lleno de significado pues se trata de un chico con un testimonio de conversión realmente impresionado, lo he escuchado varias veces (e imagino lo escucharé en su primera misa) y creo que la parábola del Buen Pastor y la del Hijo Pródigo se funden haciéndose carne en mi estimado amigo.
Finalizó el rito de ordenación y prosiguió la Eucaristía con el Credo y con los nuevos presbíteros concelebrando. Creo que el momento mas especial de toda la Ordenación fue el de la Consagración con los nuevos sacerdotes extendiendo las manos en este momento cumbre de la Santa Misa por primera vez en sus vidas.
Otra reflexión que me vino a la mente fue acerca del misterio que supone que una persona sea ordenada sacerdote, especialmente en un mundo donde parece que todo tiene un fin, todo se acaba, puesto que la identidad del sacerdote ministerial es algo que queda impregnado, cubriendo toda la persona del sacerdote para toda la eternidad tal como reza el salmo: "tu eres sacerdote eterno según el rito de Melquisedec". Ese carácter eterno supone que si un sacerdote "se sale de cura" conserva la marca de la ordenación que recibió, otra cosa es que al renunciar a ser sacerdote queda evidentemente inhabilitado para ejercer el ministerio.
Tras la misa estuvimos hablando un rato en la explanada y aproveché para saludar a mas amigos con los que me encontré (es lo que tiene conocer tanta gente en la Diócesis). Pero no me puede quedar, como me hubiera gustado, a saludar a los ordenados al depender de quien conducía, en esos casos no queda otro remedio que acatar.
La impresión sobre las ordenaciones que tenían los seminaristas de Palencia y el sacerdote que nos llevó coincidía con la mía, fue una ceremonia bellisima, muy intensa espiritualmente y con una gran presencia del Espíritu Santo (el cual, evidentemente, está en toda ordenación, toda Eucaristía, pero es cierto que en Getafe parece todo mas intenso, mas profundo, mas bello...). Es verdad que se pudo hacer algo larga ya que duró tres horas, pero en mi caso de no ser por el dolor de pies (no me senté) se me hubiera hecho corta.
El otro día comentaba con una amiga de la Diócesis que un sacerdote de Getafe se marcha a Cádiz con don Rafael pues el obispo electo de esta ciudad quiere llevar allí el estilo getafense. Precisamente ayer, según comentó don Joaquín, se cumplieron veinte años de la creación de la Diócesis. Cómo digo, hay un estilo, una forma de hacer las cosas en Getafe que ha dado mucho fruto. Es cierto que a podido haber ocasiones donde se ha dado mas importancia a las vocaciones sacerdotales y religiosas, o al menos que ha dado esa sensación, que a la vocación matrimonial, pero los tres son campos que en la Pastoral de Juventud de la Diócesis son bien trabajados.
Haciendo un breve repaso al plan vocacional sacerdotal existe una escuela de monaguillos, un grupo llamado Eiger, ambos orientados de alguna forma al sacerdocio, también está el Seminario Menor. Por otra parte, en las parroquias hay presencia de seminaristas, los cuales también van a actividades diocesanas como la Jornada de la Juventud o a peregrinaciones y dan de esa forma testimonio. En fin, existe una serie de aspectos que, de ser copiados en Diócesis con pocas vocaciones e incluso con seminarios cerrados, podrían hacer crecer las vocaciones. Hay una cosa clara, el Espíritu cuando quiere llamar a alguien lo hace, pero evidentemente si desde pequeños los jóvenes conocen el verdadero valor del sacerdocio, la verdadera imagen del sacerdote es mas fácil que un chico se decida a entrar al seminario pues de esa forma se le facilitan las cosas al Espíritu especialmente en una época como esta en la cual hay tantos estereotipos y prejuicios acerca del sacerdocio debido a tanta campaña de manipulación y a las constantes falacias ad hominen que se vierten (según las cuales como hay un mal sacerdote ya todos "necesariamente" son malos).
En definitiva, ha sido un acontecimiento lleno de Gracia, donde personalmente he vivido algo excepcional acompañando con mi presencia y oración a mis amigos en este día tan importante y trascendental. Por otra parte este acontecimiento me ha hecho darme cuenta de la especial cercanía y del cariño que deberé tener hacia los sacerdotes cuando haga la profesión como franciscano, si Dios quiere el año próximo.
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