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viernes, 6 de diciembre de 2013

Diez años del fallecimiento de José María Jímenez "El Chava"


José María Jímenez "El Chava" rey de la montaña

Cuenta la leyenda que hubo una vez un ciclista diferente, uno de los últimos Quijotes que recorrieron las grandes rutas del ciclismo mundial. Pudo haber ganado alguna Gran Vuelta, pero él prefirió deleitar a sus aficionados con pequeñas grandes gestas que emocionaban hasta aquellos que decían aburrirse con el ciclismo. Aún se recuerda a ese grande del periodismo deportivo, el gran narrador Pedro Gonzalez y su “Ataca el Chava Jímenez”. Esa frase barruntaba que algo grande estaba aconteciendo, muy probablemente, unos pocos minutos después, el ciclista abulense terminaría llevándose la victoria. En el Angliru, en Abantos, Mont Ventoux…  Hay 21 grandes cimas en las que aún resuenan los ecos de sus grandes victorias. No importaba si sucedía en uno u otro puerto, se estaba gestando la Leyenda, Curro Romero había comenzado a montar en bicicleta.

Se llamaba José María Jímenez Sastre y nació en el abulense pueblo de El Barraco (Ávila) un 6 de febrero de 1971. Se discute sobre su apodo “Chava”, aunque se piensa que se debía a que su familia era conocida como “Chabacanos” pero él cambió la B por la V en el apodo, para evitar las connotaciones negativas. Creció, como ciclista, en la Fundación Provincial Deportiva Víctor Sastre, sita en dicha localidad, de la cual fueron también discípulos Carlos Sastre (su cuñado), Paco Mancebo o Pablo Lastras.  Ya en sus inicios comenzó a destacar como escalador, en cuanto la carretera comenzaba a mirar hacía las alturas se levantaba del sillín y, con su característico pedalear, se alejaba del pelotón, prácticamente sin mirar atrás. Fue así como logró sus grandes gestas, en su querida montaña, su gran amiga.

Fue compañero de equipo del mito por excelencia del ciclismo español: Miguel Induraín. Debutó como profesional en 1992 en las filas del Banesto, equipo en el que permaneció durante toda su carrera y que estaba dirigido por Eusebio Unzué. En este año consiguió su primer gran logro: imponerse como amateur en El Circuito Montañés, una clásica carrera ciclista que se disputaba en Cantabria y que reunía a las grandes promesas del ciclismo mundial.

Aunque llevaba unos años como profesional 1997 fue la temporada en la que su nombre empezó a ser conocido no solo en el pelotón y la afición españoles, sino allende nuestras fronteras. Durante 1998 competiría con una bandera española en su maillot, pues un año antes se había convertido en el campeón de España. Pero en 1997 también se hizo con la clasificación de la montaña en la Vuelta a España, en la cual también ganó una etapa. Fue en esta carrera donde realizó algunas de sus más grandes hazañas pues, en total, se hizo con nueve etapas y logró, en otras tres ocasiones, ser el mejor escalador de la ronda española. Además en una ocasión Se hizo con la clasificación por puntos.

Era un ciclista impulsivo, un verdadero Quijote del ciclismo. Aunque le llevó a tener enfrentamientos con compañeros, como ocurrió en 1998 siendo Abraham Olano jefe de filas de Banesto. Su impulsividad le llevaba a lanzarse a la aventura sin contar con nadie. En más de una ocasión, probablemente, hizo enfadar a sus directores de equipo, sus compañeros, o al jefe de filas. Sin embargo terminaban perdonándole cuando llegaban a meta y veían al Chava en lo más alto del podio pues se había hecho con la etapa. Durante toda su trayectoria fue genio y figura. Sin embargo le pudo la irregularidad, o tal vez él no quiso ser un ciclista regular. Ganaba un día y, en las siguientes etapas, sufría una espectacular pájara que le alejaba no solo de ganar la Clasificación General sino del podio final. De él dijo Miguel Indurain que “Cuando corría era diferente por su forma de correr, no iba con los tiempos de hoy. Era un corredor a la antigua: cuando iba muy bien iba excesivamente bien y cuando iba mal, es que iba muy mal”.

En la Vuelta a España había participado, por primera vez, en 1996. Finalizando 12º en la clasificación general y logrando un cuarto puesto en la 19ª etapa. En 1997, como se ha dicho, poco después de haberse proclamado campeón de España en fondo de carretera tuvo su primera participación realmente destacable en la Vuelta. Además de ganar la clasificación de la montaña y la 19ª etapa, fue segundo en otras dos. Aquel año terminó 21º en la clasificación general. Pero su gran participación, aquella por la que se le recordará durante generaciones de aficionados al ciclismo, fue la disputada en 1998, donde ascendió al tercer puesto de la clasificación general por detrás de Abraham Olano (vencedor) y Fernando Escartín (otro escalador de raza, finalizó segundo). Por segunda vez consecutiva obtuvo la clasificación de la montaña y venció en cuatro etapas que han pasado a los anales de la historia: 6ª, 11ª, 12ª y 16ª.

Pero fue su victoria en el Alto del Angliru la que está grabada en oro en el recuerdo de quienes tuvimos la suerte de presenciarla, fue la que le encumbró como ciclista legendario. Fue un 12 de septiembre de 1999, tras una semana de competición. El pelotón estaba formado por un soberbio elenco donde se encontraban Alex Zulle, Igor González de Galdeano, Pavel Tonkov, Roberto Heras, Jan Ulrich y José María Jímenez, el Chava. Aquella etapa, de 176 kilómetros, transcurrió entre León y aquella cima que iba a convertirse, pese a ser desconocida, en una de las cimas míticas del ciclismo. Además del Angliru también se subieron otros dos puertos de gran entidad como fueron La Cobertoria y el Cordal, con desniveles superiores al 12%. Pero la gran novedad, esa que asustaba a muchos eran las rampas del Angliru, pues llegaban hasta el 23%, eran prácticamente paredes que convertirían en leyenda a quien fuera capaz de bailar moviendo la bicicleta ascendiendo al olimpo del ciclismo. Fue una jornada marcada por un cariz épico y espectacular debido a dos inesperadas invitadas: la lluvia y la niebla. El escenario deparaba una jornada inolvidable, francamente propicia para escaladores. Aitor Osa, que llevaba el mando en el pelotón en aquel momento de la etapa coronó el puerto de El Cordal, a tan sólo 20 kilometros de meta. En aquel peligroso descenso asomaban la cabeza en las primeras posición del grupo de favorito hombres como Ulrrich, Olano, Jiménez, Rebellin, Piepoli, Tonkov o el bravo Zarrabeitia. La tensión era palpable, recuerdo como descendían controlándose unos a otros.  Se produjo una caída. Olano, Van de Wouwer, Piepoli y Osa dieron con sus huesos en el húmedo asfalto. Aquel momento provocó la selección de favoritos. Detrás de Ivanov, quien en esos momentos era cabeza de carrera, comenzaron a ascender el Angliru Tonkov, Ulrich, Chava, Roberto Heras y Chechu Rubiera. Los aficionados prestaban atención al intenso duelo entre Olano y Ulrich, sin perder de vista al Chava pues eran conscientes de que, en cualquier momento, podía escucharse el “Ataca el Chava Jímenez” ante un ataque perpetrado por el imprevisible abulense. Pero quien se escapó, cuando tan solo quedaban diez kilómetros para la línea de meta, fue el ruso Pavel Tonkov, de Mapei. Roberto Heras, otro de los grandes escaladores de aquel tiempo, decidió marcharse, llevándose con él al Chava Jímenez. El movimiento del ruso partió la carrera en dos. Por delante Tonkov, Heras y Jiménez se jugaron la victoria de etapa mientras detrás Olano y Ulrich, primero y segundo de la general, tuvieron un fuerte combate en pos de la victoria final en la general en la montaña, un terreno muy hostil para ellos. Fue en la rampa más dura del ciclismo mundial, en la “Cueña les Cabres” donde el Chava, en medio de un pasillo de público que impedía ver por donde discurría la estrecha carretera, demarró levantándose, haciendo bailar la bicicleta a un ritmo que hizo quedarse atrás al bejarano. Quedaban menos de dos kilómetros para meta, Tonkov sacaba un minuto al abulense, parecía una misión solo al alcance de los más grandes.  Con sus gafas blancas en la cabeza, agil cadencia y entereza en el rostro José María, de pie sobre la bicicleta, ascendió imparable por unas rampas por las que coches y motos subían a duras penas, poco a poco recuperando distancia con Tonkov, quien comenzaba a sentirse ganador de etapa. En toda España hubo entonces un solo grito, proclamado casi como si se tratase de un ritual, aquel “Vamos Chava” probablemente fue sentido por el propio héroe. Todo ello pese a que, según los comentaristas, el ruso ya iba a hacerse con la victoria. De pronto, a tan solo quinientos metros de meta, en medio de una densísima niebla, surgió una esbelta figura que, como si de una espectral aparición se tratase, desconcertó a Tonkov quien vio como el abulense le rebasaba y, con brazo en alto, atravesaba la línea de meta consiguiendo la victoria en una etapa marcada por la épica y la leyenda, en medio del delirio general de todos los que presenciamos aquella inolvidable victoria. Todavía tendría que ganar en tres ocasiones más durante aquella Vuelta a España. Había nacido una leyenda, un ídolo para los amantes del buen ciclismo, probablemente el único que pudo competir contra uno de los más grandes escaladores que han visto las grandes cumbres: Marco Pantani. En aquella ocasión consiguió un meritorio quinto puesto en la general y se hizo con el triunfo en la clasificación de la montaña.

Volvió a participar en la Vuelta a España en 2001, terminando cuarto en la clasificación de la montaña, venciendo en la de puntos y haciéndose con tres etapas, una de ellas en el madrileño puerto de Abantos.

Participó en el Giro de Italia en dos ocasiones: 1995 y 1999. Sin embargo, no consiguió resultados destacables, salvo la 8ª etapa de la edición de 1999 que acababa en el Gran Sasso d´Italia (L´Aquila) por detrás de Marco Pantani, quien venció.

En 1996 participó, por primera vez, en el Tour de Francia, teniendo una discreta participación. Sin embargo al año siguiente consiguió un meritorio 8ª puesto en la clasificación general y  con un quinto puesto en la 9ª etapa. En 1998 tuvo que abandonar en la etapa 16. Pero en la edición del año 2000 fue segundo en la 14ª etapa y tercero en la 10ª, aunque solo pudo ser 23º en la general.

Fue un ciclista de leyenda, sin embargo tuvo un final trágico del cual hoy se cumplen 10 años. Se ha hablado mucho de ello, que si sufrió una fuerte depresión, que si fue víctima de las drogas. Cómo ciclista era excepcional, como persona quizá no caía bien a todo el mundo por su forma de ser.  Sin embargo, la verdad de su vida es la de un chaval extrovertido, bromista, con fuerte carácter que terminó convirtióndose en un héroe caído, un juguete roto al que muchos hicieron daño. Esos que previamente le habían alabado y que, cuando José María necesitaba más ayuda que nunca, le abandonaron, no queriendo saber nada de él, dejándole solo. Fue un deportista que tuvo, como máxima, agradar a todos y no defraudar nunca, quizá por ello ese “monstruo”, la depresión, le hizo probablemente mayor daño. Si sus grandes éxitos le hicieron sentirse pletóricos, cuando llegaron los malos resultados, le sucedió lo que a muchos deportistas les ha ocurrido en esas ocasiones, se vio inmerso en una depresión profunda porque no conseguía dedicar triunfos a sus seguidores, llegó a aislarse del mundo. Según quienes le conocieron, padeció agorafobia, término que se traduce como miedo al miedo, una enfermedad que le llevó a tomar cantidades, en ocasiones, no recomendables de ansiolíticos y antidepresivos. Quizá con él, como con otros, debería haberse hecho un trabajo psicológico desde que era amateur, para ayudar a su estabilidad emocional, pues se trataba de una persona con gran sensibilidad, alguien a quien le afectaban las cosas psicológicamente y ese miedo a no agradar fue lo que terminó hundiendo a José María. Azucena, su viuda, declaró que “intentó con todas sus fuerzas, y eso lo puedo asegurar, dio todo por volver y encontrar una razón para subirse a su querida montura de acero”, sin embargo no pudo llegar a la esperada meta, en esa ocasión no pudo ascender aquellos durísimos puertos, los peores que una persona puede sufrir en su vida.

Esa, señores, y no otra, es la gran verdad de lo que sucedió con el Chava Jímenez.. Murió debio a un infarto de miocardio, con tan solo 32 años. Estaba internado en la Clínica San Miguel de Madrid, reponiéndose de la depresión, a las seis y media de la tarde mientras se encontraba enseñando fotografías de su carrera deportiva a sus compañeros de residencia. En febrero de 2002 se había concentrado en Estepona, junto con sus compañeros de equipo. Sin embargo, cuando fue consciente de que no se encontraba bien físicamente, experimentó los efectos de una depresión que no pudo superar, pese a que ese año se casó y pensaba en formar una familia. Intentó volver al ciclismo, incluso llegó a recluirse en una casa rural en Piedrahita (Avila) y posteriormente en Béjar para volver a entrenar, pero la depresión se lo impidió.

Como he dicho al principio, sobre el Chava jímenez se han dicho muchas cosas. Se llegó a decir, sin aportar pruebas, que era drogadicto y que murió a causa de una sobredosis. Lo que si es probable es que pudiera haber abusado de los depresivos y ansiolíticos, pero dudo que tomase otras cosas, sinceramente. Lo que si pienso es que se quedó solo pues, como he comentado, muchos de los que antes le alababan, en sus últimos tiempos le denostaban. Más de una vez escuché, a quien años antes le había ensalzado, criticar con poca caridad a un ciclista que era muy autoexigente y que, por su propio carácter, no pudo asumir su declive. Creo, sinceramente, que si hubiera recibido el cariño necesario, el aliento y el apoyo de quienes le criticaban, su historia hubiera sido otra y hoy le tendríamos entre nosotros.  


En cualquier caso, este no es un artículo para sembrar rumorología sobre este mítico escalador, sino para homenajearle, por eso he querido recordar aquella épica victoria suya en el Angliru e, igualmente, quiero finalizar con un vídeo donde se pueden disfrutar con esas espectaculares imágenes. 

 
 La leyenda que mencionaba al principio cuenta también que en el Alto del Angliru sigue resonando aquel "Ataca el Chava Jímenez" que tantas veces pronunció el tambien añorado Pedro Gonzalez. José María descansa en paz, los que amamos el ciclismo siempre te recordaremos. Muchas gracias por aquellas tardes donde tanto nos hiciste disfrutar cuando bailabas sobre la bicicleta en los miticos puertos de montaña. Fuiste, y sigues siendo, un aunténtico gigante de la ruta.

Fuentes:  
http://www.josemariajimenezelchava.com/ 
http://www.cadenaser.com/deportes/audios/memoria-chava/csrcsrpor/20131206csrcsrdep_4/Aes/
http://ciclismo.as.com/ciclismo/2013/12/06/portada/1386303158_239293.html
http://pedaladascontraelcierzo.wordpress.com/2012/05/30/chava-jimenez-no-te-caigas-pero-no-dejes-que-te-cojan/
http://www.cadenaser.com/deportes/audios/memoria-chava/csrcsrpor/20131206csrcsrdep_4/Aes/

viernes, 18 de enero de 2013

El caso Milla de Oro y las dos ligas de Tenerife

Por Milla de Oro podemos entender varias cosas. Por un lado tenemos una zona concreta de Madrid donde hay tiendas de lujo. Está también la Marbella de Jesús Gil, que pasó de ser un pueblo costero a un referente en el turismo internacional, con muchos famosos que iban a veranear en sus yates, incluso jeques. Pero en este artículo nos vamos a referir a un suceso acontecido en la liga española, concretamente en el último partido de la temporada 91-92.


Aún recuerdo aquella tarde. Venía del pueblo, con mis padres y escuchando en la radio el fútbol. Era un Tenerife-Real Madrid cuyo primer tiempo terminó con 1-2, resultado con el cual el Madrid era campeón de liga. Sin embargo, en el segundo tiempo algo ocurrió pues el Tenerife remontó el partido y acabó siendo campeón de liga. El equipo tinerfeño era un equipo que vivía en la mitad de la tabla, lugar que ocupó tanto en la campaña citada como en la anterior. No era un mal equipo pues tenía jugadores como Dertycia, Estebaranz, Pier, Redondo, Felipe y otros. Si que es cierto que aquel Real Madrid tuvo una temporada extraña pues, habiendo llegado al final de la primera vuelta ocupando el primer lugar de la clasificación, y sacando tres puntos al segundo (en un momento donde la victoria se premiaba con dos puntos, no con tres) su entrenador Radomir Antic fue cesado por sorpresa siendo Leo Beenhakker, que ejercía como manager desde septiembre, el elegido para sustituirle. Uno de los argumentos esgrimidos por Ramón Mendoza fue el mal juego del equipo pues "Me ha gustado más el Tenerife que el Madrid (en el Bernabeu)". Puede sorprender, pero en cierto modo es entendible si tenemos en cuenta que el Madrid había ganado cinco ligas seguidas con la Quinta del Buitre realizando un fútbol maravilloso. Igual que lo que ocurre hoy con Mourinho.

El Madrid llegó al último partido, celebrado en Tenerife, con un punto de ventaja sobre el Barcelona, club que recibía al Athletic de Bilbao. Curiosamente desde la Ciudad Condal se sospechaba, oficiálmente, del Tenerife pues estaba entrenado por un exjugador madridista (Jorge Valdano) y con tres jugadores relacionados de alguna manera con el Madrid (Agustín, portero y madridista confeso, Manolo Hierro el hermano de Fernando y Julio Llorente, hermano de Paco Llorente y sobrino del gran Paco Gento). Sin embargo ya en la segunda parte ocurrieron algunas cosas extrañas. Por un lado García de Loza anuló el 1-3, obra de Milla,  un gol que era totalmente legal y, poco después expulsó por doble tarjeta amarilla a Villarroya, con lo cual el club blanco se quedó en inferioridad numérica. En el minuto 74 Felipe empataba el partido tras dar un pase que Ricardo Rocha, defensor madridista, metió en propia puerta. Ya casi al final Pier, a quien también le habían anulado un gol por haber hecho falta a Paco Buyo, metió uno de los goles mas tontos que he visto en mi vida, ocurrió así: una cesión tonta hacia Buyo, este para evitar que el balón saliera a córner se lanzó en palomita para mantener la pelota dentro del terreno de juego lanzándola hacia atrás, a los pies del jugador tinerfeño quien solo tuvo que empujar el balón para marcar a placer.

Esta sucesión de hechos motivó que el Madrid alegase que había perdido la liga por culpa de los árbitros. Pero hubo varias cosas extrañas, por un lado los jugadores del Tenerife, que ya no se jugaban nada, celebraron los goles como si se hubieran clasificado para la Copa de la UEFA (competición que jugarían unos años después) y, sin venir a cuento, Jorge Valdano comenzó su rueda de prensa diciendo "viva el juego limpio", reconociendo que había habido cosas extrañas. Una de ellas lo ocurrido con Luis Milla.

Pongámonos en antecedentes. Luis Milla Aspas fichó en 1990 por el Real Madrid procedente del Fútbol Club Barcelona, equipo en el que había jugado desde 1984. Fue, de hecho, canterano del club culé y tenía buenos amigos allí. Reconoció que había sufrido un intento de soborno por parte de un antiguo compañero de equipo para hacer perder al Real Madrid. Como reconocería, en enero de 1993, lo que ocurrió fue le ofrecieron cuarenta millones de pesetas (¡de las de entonces!) por perder el partido frente al Tenerife, bien marcando un gol en propia puerta o bien provocando un penalti en contra del Madrid. Mendoza, que conocía este hecho, llegó a pedir a Beenhaaker que no le pusiera de titular, sin embargo el entrenador decidió confiar en él y, de hecho, Milla llegó a marcar un gol en posición totalmente legal que, como he comentado, fue anulado incorrectamente. El caso fue estudiado por el Comité de Competición, quien llegó a sancionar a Milla, sanción recurrida por el Madrid. Valdano reconoció que el arbitraje fue determinante en este partido.

Pero el "hombre del maletín" no solo visitó a Luis Milla sino que varios jugadores del Tenerife admitieron haber recibido una prima a terceros por vencer en aquel partido. Aunque de alguna manera intentaron exculpar al Barcelona llegando a decir que "No sé por qué se arma este revuelo, ya que en el fútbol español suele ocurrir; ahora bien, yo no puedo decir que el dinero proveniera del Barcelona, ya que en aquellas fechas recibimos numerosas ofertas anónimas por teléfono y, al final, no supimos si eran o no un farol". Estas declaraciones las hizo Toño el entonces capitán del club tinerfeño quien, además, indicó que un individuo, que se había presentado por fuera del estadio  del Tenerife, le entregó personalmente una bolsa de plástico con el importe de la prima y dijo "Este es el dinero prometido por ganar al Madrid". El dinero fue repartido entre los jugadores y algunos empleados del club. Como vemos, de alguna manera quiso lanzar balones fuera diciendo que no sabía si la prima era del Barcelona o no pero ¿Qué otro interesado podría haber en que el Madrid perdiera aquel último partido? otros posibles interesados no tendrían mucho sentido.

Pero un año después ocurrió algo parecido, otro Tenerife-Real Madrid en la última jornada y otra vez el Madrid llegando por delante del Barcelona pero con igualdad de puntos. En esta ocasión volvió a perder el club blanco por 2-0 siendo seriamente perjudicado por el árbitro pues no quiso ver tres clarísimos penaltis. Poco después Josep Lluis Nuñez, presidente del Fútbol Club Barcelona entregó la insignia del club al presidente del Tenerife e invitó a su equipo a jugar el trofeo Gamper, el cual ganó. Está claro que estos hechos fraguaron una bonita amistad entre el Tenerife y el Barcelona llegando a haber algún jugador tinerfeño, como Quique Estebaranz, que fichó por el club azulgrana.

Como conclusión cabe decir que, aunque la verdad salió a la luz, no se reparó el daño hecho pues aquellas dos ligas nunca le fueron retiradas al Barcelona. De hecho investigaciones que se hicieron para investigar los hechos mas a fondo fueron cortadas de antemano. Pero los madridistas que presenciamos aquellos hechos sabemos que el justo vencedor fue el Madrid, igual que ocurrió en la temporada 93-94 cuando el Deportivo de la Coruña (el Superdepor de Bebeto y Mauro Silva) llegaba líder a la última jórnada y tras empatar, sospechosamente, a cero con el Valencia el Barsa se proclamó campeón al vencer en su partido. Aún recuerdo el penalti lanzado por el deportivista Djukic que paró el portero valencianista entre grandes expresiones de alegría ¿Por una prima? posiblemente si tenemos en cuenta que el Valencia cobró una cuantiosa prima por haber impedido que el club coruñés se alzase con aquella liga. Pero esa esa otra historia. Con mi artículo he querido dar a conocer un hecho que tal vez no es tan conocido por las nuevas generaciones madridistas pero que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo algo que colea y mucho. Aquel Barcelona de Koeman, Laudrup, Romario y compañía no era mal equipo, pero evidentemente se vio muy ayudado por los árbitros y, además, jugó sucio dando primas a tercero incluso pretendiendo que algún jugador provocase la derrota de su propio equipo, como ocurrió con Milla.

lunes, 26 de marzo de 2012

El silencio de Mou

Mucho se ha hablado en estos días con respecto a las actuaciones arbitrales y sobre el silencio impuesto por Mourinho a su cuerpo técnico y jugadores.

No vi el partido del Villarreal, lo adelanto. Cómo muchos sabéis estoy haciendo un Máster y preferí escuchar el partido por la radio mientras estaba con mis trabajos. Pero durante la segunda parte una reflexión me venía a la mente acerca de la actitud de Mourinho en las dos temporadas que lleva entrenando al Madrid.

Cómo muchos recordareis, el entrenador luso vino al equipo merengue con un gran objetivo: vencer al Fútbol Club Barcelona, equipo que durante los últimos años ha instaurado su reinado en el fútbol mundial con un juego que la propia selección española ha hecho suyo (de hecho algunos de los mejores jugadores españoles son culés). Florentino Pérez le ha dado el poder total del club permitiéndole hacer un equipo a su medida.
Es cierto que el año pasado ganamos la Copa del Rey, pero también encajamos un humillante 5-0 en el Camp Nou, algo que no sucedía desde la temporada 94-95. En el resto de enfrentamientos Madrid-Barcelona no fuimos capaces de vencer, y eso que hubo unos cuantos. De acuerdo, en la vuelta de la eliminatoria de Copa disputada en la presente temporada estuvimos apunto de remontar el resultado global, lo cual nos hubiera permitido pasar de ronda. Pero la realidad es que no lo hicimos y, además, dicha eliminatoria se perdió en casa con un planteamiento cobarde por parte del entrenador. También es cierto que vamos lideres con una cierta solvencia, pero siempre recuerdo cuando Ramón Mendoza cesó a Radomir Antic, el cual iba líder pero con un juego bastante malo mientras que Mourinho cuenta con el total apoyo del presidente mientras la afición se aburre. Porque de acuerdo, tiene razón Mourinho cuando se queja de que el publico del Bernabeu no anima. Es verdad que al estadio va mucha gente simplemente a ver el fútbol mientras come pipas, pero también es cierto que si estás animando y el equipo no tira a puerta al final dejas de animar por aburrimiento (salvo que lleves encima unos litros de alcohol, todos sabemos que los Ultrassur antes del partido y en el descanso hacen botellón en Marcelino Santamaria).

Pero realmente la razón de escribir este artículo es la de que nunca me han gustado los entrenadores que pretenden ganarse la compasión de su afición quejandose de los árbitros. Es cierto que te pueden perjudicar si te expulsan a un jugador, si pitan un penalti inexistente, si anulan un gol legal. Pero también son ciertas dos cosas:

1) Si hay dos equipos en esta liga que no tienen derecho a quejarse de los árbitros esos son el Madrid y el Barça ¿Por qué? pues porque siempre salen beneficiados con respecto a los demás. Normalmente es mas fácil expulsar a un jugador de, por ejemplo, el Getafe o el Español, que de los dos grandes. Por otra parte muchas de las polémicas arbitrales son creadas por la propia prensa para captar la atención.

2) Cuando un jugador tuyo, por ejemplo Benzema, falla tres ocasiones de gol claras y otros jugadores también han tenido alguna ocasión clara que han fallado. O cuando en un partido apenas tiras a puerta ¿Cómo puedes quejarte del arbitro? ojo, esto no es una crítica a Benzema (quien, por cierto, el sábado se salió y fue ovacionado justamente) sino que en todo caso habría que achacar el empate contra el Málaga a la mala suerte, por ejemplo. El dia del Villarreal, de acuerdo, el arbitro fue un zoquete ¿Pero cuantas veces tiró el Madrid a puerta? ¿Cuantos goles marcó? por otra parte si un jugador (como Ozil) aplaude al arbitro está, según el reglamento, justamente expulsado. Cuando un macarra como Ruiz Faria (quien por cierto posa en fotos con el pecho al aire y musculoso en plan cani) es reincidente pues a la primera de cambio es expulsado, igual que ocurre con Mourinho. Lo de Cristiano Ronaldo al fin y al cabo fue producto de la impotencia pues además le había salido un partidazo.

En definitiva, no entiendo la tontería de hacer silencio ante los medios de comunicación, como tampoco el quejarse de los arbitros. Hay un versiculo del himno madridista (por cierto relegado al final del partido mientras que al principio ponen el soporifero himno de Plácido Domingo) que dice "cuando pierde da la mano". El Madrid está perdiendo sus valores de forma alarmante. Mis amigos de Santoyo son testigos de que, cuando ganó las primeras elecciones, vaticiné que iba a ser nefasto para el Madrid. El tiempo me está dando la razón. Se que nado un poco a contracorriente, pero espero y deseo que llegue el día en que ni Mourinho ni Florentino estén en el club. Creo que será un día grande para el madridismo, sinceramente.

lunes, 6 de febrero de 2012

Contador sancionado y la hipocresia de los jerifaltes del ciclismo mundial

La noticia está en la calle: Alberto Contador ha sido sancionado por tener una cantidad de clembuterol en el organismo que, pese a su ínfima cantidad, según los jerifaltes del ciclismo mundial es suficiente para ganar un Tour de Francia. Lo curioso es que le sancionan dos años empezando a contar desde agosto de 2010, por lo cual en agosto de 2012 podrá volver a competir. Aunque, naturalmente, Alberto se perderá todas las competiciones a disputarse hasta entonces incluyendo el Tour y los Juegos Olímpicos. El Tour de Francia de 2010 pasa a ser propiedad de Andy Schleck mientras que el Giro de Italia 2011 llega a las manos de Scarponi, ciclistas que dudo mucho estén contentos por haber obtenido sendos triunfos de semejante manera.

Hasta aquí podíamos decir que se trata de una noticia mas, algo cotidiano en un deporte como el ciclismo que, por su excesiva sinceridad, tiene casos de dopaje casi todos los meses mientras otros deportes ocultan las trampas realizadas por sus deportistas gracias a generosos vales en blanco. Todos sabemos que en la Operación Puerto, por la cual se sancionó a Alejandro Valverde por cierto, se impidió que salieran a la luz determinadas verdades en las que estaban implicados importantes clubes del fútbol español. Sin embargo, como he indicado, Alejandro Valverde fue imputado utilizando argumentos pueriles como la relación de un nombre con el de su perro, algo que aunque indique una coincidencia no es en modo alguno valido como prueba concluyente.

Hay quien ha asegurado que ahora los españoles estamos utilizando la teoría de la conspiración. Pero es que en este caso tenemos demasiados argumentos de peso para sospechar. Debemos retrotraernos al Tour de Francia 2009. Meses antes Lance Armstrong, ganador siete veces de la ronda gala, decide volver al ciclismo bajo los cuidados de Johann Bruynnel su antiguo director de equipo y en aquellos momentos desarrollando dicha labor con Alberto Contador. En aquel Tour hubo un enfrentamiento constante entre ambos corredores, con semejante fortaleza de carácter. Evidentemente Lance veía en Contador una amenaza para su record de siete Tours de Francia tanto por su calidad como por que era dirigido por su antiguo director. Podreis llamarme conspiranoico, pero es claro que Armstrong quiso vengarse de Alberto montando con Bruynnel otro equipo, aparte del vacío que provocó por parte de sus compañeros hacia Contador (le hicieron autentico bullying) el cual tuvo pocos aliados, entre ellos Benjamín Noval su fiel escudero. La pregunta es ¿Fue su única manera de vengarse?

Al respecto de todo esto me gustaría comentar algo que me llama poderosamente la atención. Ciclistas como Hamilton, Roberto Heras o Floyd Landis fueron sancionados por dopaje tras haber abandonado el US Postal donde Armstrong tuvo sus mayores días de gloria. Dos de ellos, por otra parte, han denunciado públicamente que durante aquellos gloriosos años del US Postal el doping era una practica generalizada en el equipo.
Ya digo, me parece muy curioso lo comentado porque es lo mismo que le ha sucedido a Alberto Contador. Llamadme conspiranoico pero me parece realmente extraño. Parece como si al abrigo de Bruynnel y Armstrong no te pudieran sancionar por doping pero una vez dejas de estar con ellos te castigan.

Volviendo a Alberto Contador. Al principio he indicado que le sancionan por un supuesto dopaje. La cantidad encontrada en el cuerpo de nuestro ciclista es realmente pequeña, hasta el punto que no influye en el rendimiento deportivo. Aseguran, eso si, que permite ocultar posibles restos de productos dopantes consumidos con anterioridad, pero acusar de eso a Contador es como acusar a una persona que va con una navaja para cortar el jamón de ser un criminal. Pero es que lo realmente esperpentico de toda esta situación es que se sanciona a Contador con dos años pero se le permite correr a partir de agosto, vamos que ha estado esforzándose durante dos años para que ahora no le sirva de nada porque le despojan de todo lo obtenido y la pregunta es ¿Por qué no le han sancionado antes si tan claro tenían que era culpable? la respuesta es simple, ni siquiera ellos tenían claro que lo fuera.
Lo primero, la noticia tarda un mes en salir a la luz y si se conoce es por causa de una filtracion. Como nota esperpentica destacar que la UCI, los mandamases del ciclismo mundial, habían comunicado previamente a Contador que "se ha detectado una situación anómala en tu orina, hay restos de clembuterol pero tranquilo que no va a pasar nada". Vamos, le dicen que no va a sucederle nada, que no le van a sancionar, y ahora ocurre esto.
Lo segundo, los de la UCI parecían conformes con los rumores de que la Federación Española de Ciclismo iba a sancionar con un año a Alberto Contador. Solo deciden acudir al TAS cuando ven que la FEC declara que Contador es inocente y piden ¡¡¡dos años!!! cuando antes habían estado conformes con solo uno. Son dos muestras de hipocresia tremendas.

Pero es que en el propio veredicto del TAS se dice que no se puede probar que Alberto Contador se haya dopado, cosa que si se puede hacer con la presencia de productos prohibidos en su cuerpo. Esto me lleva a preguntarme ¿Y donde queda la presunción de inocencia? es cierto que la teoría sobre la carnicería de Irún con carne contaminada puede parecer un poco descabellada, pero es que si no se puede probar al 100% que una persona es culpable entonces hay que respetar la presunción de inocencia. Yo, sinceramente, no creo que Alberto Contador haya hecho trampa, especialmente porque dudo mucho de que Andy Schleck corriese ese Tour de Francia con un bocadillo de calamares. Ojo, no tengo nada en contra de Andy, me parece buen ciclista (aunque le falta carácter) y buena persona, simplemente estoy diciendo que el Tour, o sus puertos, no se corren con un bocadillo, además tengamos en cuenta que aquel Tour le costó especialmente a Alberto y si lo ganó fue en gran medida gracias al pinchazo que sufrió el luxemburgués y que Contador aprovechó para sacarle tiempo.

Espero que Alberto vaya hasta el final y recurra ante la justicia ordinaria. Se trata, considero, de un atropello cometido hacia un ciclista sin respetar su presunción de inocencia. Me recuerda a otros casos donde destrozaron a la persona y al final se demostró que era inocente, por ejemplo Marco Pantani quien poco antes de morir (¿posible suicidio? hasta tal punto le pudieron anular psicológicamente) fue declarado inocente de presunto fraude por dopaje.

En conclusión, veo la mano belga-estadounidense detrás de todo esto. Seguro que ni la UCI ni la AMA hubieran ido a por Armstrong como han hecho con Alberto Contador. Es mas, y si me permitís la analogía grosera, en los tiempos del ciclista estadounidense callaron como putas ante el doping de este. Con todo el respeto hacia las personas que tienen esa enfermedad por delante, me cuesta mucho creerme esa milonga de que hubo un milagro que transformó a un corredor que en su juventud se mostraba como un buen clasicómano (lo cual no implica ganar el Tour de Francia, son especialidades diferentes) tras un cancer de testiculos en un ganador de, nada menos, que siete Tours de Francia. Sinceramente lo pienso así.

Animo Alberto, estamos contigo!!

PD: Hoy, 18 de enero de 2013 edito este artículo por esta noticia donde Lance Armstrong reconoce que se dopó. Parece que ante la evidencia de acusaciones y pruebas en su contra no ha tenido mas remedio que hacerlo. Ahora amenaza con tirar de la manta ¿denunciará a la UCI por haberle dejado doparse?

Está claro que lo que pretende es limpiar su imagen de cara a dedicarse al Triatlón y a salvaguardar su fundación Livestrong.