miércoles, 17 de octubre de 2012

Las Caras de Bélmez: el análisis crítico de un católico



Introducción


Cómo católico estoy abierto a la creencia en experiencias de tipo sobrenatural y preternatural y la ciencia no es un absoluto sino una herramienta, sin embargo, es una herramienta que bien aplicada conduce a la verdad. Y eso es lo que pretendo.


Cuando era pequeño mi padre solía hablarme de sucesos curiosos que habían acontecido años antes de nacer yo y que solían aparecer reflejados en el Diario Pueblo, que él compraba. Uno de aquellos acontecimientos, que tuvo gran trascendencia en un nivel sociológico, fue lo sucedido en febrero de 1972. Muchos conoceréis Diario Pueblo, de su redacción salieron José María García, Antonio Casado, Raúl del Pozo, José María Carrascal, entre otros. Fue precisamente uno de los que he mencionado, Antonio Casado quien dio a conocer lo que desde unos meses antes estaba sucediendo en un pequeño pueblo de Jaén, en plena Sierra Mágina. María Gómez Cámara, habitante de Bélmez de la Moraleda, aseguraba que en su cocina había aparecido, el 23 de agosto de 1971, una faz, un rostro que con los días fue cobrando forma y algunos vieron en él la Santa Faz conservada en la Catedral de Jaén. De hecho, en un principio, se consideró como una manifestación religiosa hasta el punto de que Carmen Polo de Franco llegó a mandar a una periodista hasta aquel pequeño pueblo con el objetivo de dilucidar si realmente tenía algo que ver con lo religioso aquel fenómeno. Pero veamos primero como fue transcurriendo la historia.

Historia
En 1966 se produjo el conocido como "incidente de Palomares", un hecho que llevó a la población a sentir autentico miedo a la radioactividad, de hecho es muy conocida la anécdota de cuando Manuel Fraga se bañó en el mar con el objetivo de quitar importancia a lo sucedido y hacer ver que no había riesgo para la salud. En 1971 aún se recordaba lo sucedido, por este motivo, tras los intentos estériles de María Gómez por borrar el rostro se mandó picar el suelo. Miguel Pereira, hijo de María "La Larga" y Juan "El Obispo" procedió al picado y posterior rellenado con cemento del suelo. Sin  embargo, a los siete días el rostro volvió a hacer acto de presencia. En esta ocasión Sebastián Fuentes León, albañil, la recortó colocándola en una hornacina, al lado de la chimenea. Hoy se conserva en ese mismo lugar protegida por un cristal.




Portada Diario Ideal

En aquella época los acontecimientos llamativos de los pueblos, las comarcas, en vez de contarlos por Facebook (que, evidentemente, no existía) se hacía yendo a la plaza del pueblo a hablar sobre lo sucedido. Pronto en toda la comarca se supo que algo, aparentemente incomprensible, estaba sucediendo en Bélmez de la Moraleda (no confundir con Bélmez, Córdoba). Manuel Rodriguez Rivas, por entonces alcalde, mandó una investigación sobre lo ocurrido que no sacó mucho en claro, se hablaba de manchas de humedad, aceite o la mencionada radioactividad.


Sin embargo, el suelo donde apareció la primera cara, solo está compuesto de cemento, arena y arcilla.  No había explicación por el momento. Hubo un análisis posterior, a otra cara, realizado por investigadores del CSIC para lo cuál tuvieron que excavar y
aparecieron restos humanos en aquella vieja cocina. En aquel terreno había habido, antiguamente, una mezquita en la que, con la Reconquista, se construyó una iglesia con un cementerio aledaño. Esta parece la teoría mas plausible para aquellos restos humanos, algunos de niños, lógico si tenemos en cuenta la alta mortandad infantil hasta entrado el siglo XX. Según algunos investigadores las pruebas isotópicas determinan que los restos humanos hallados eran de 1860, aproximadamente.




La noticia llegó a los medios de comunicación, en primer lugar, por un redactor del Diario Jaén que visitó el pueblo, pasó por el Diario Ideal y, posteriormente, llegó, a la redacción del Diario Pueblo, el más popular de la época y que durante bastantes días dio buena cuenta de lo que iba sucediendo. En poco tiempo Bélmez de la Moraleda se convirtió en un fenómeno social, en nuestro tiempo hubiera sido Trending Topic en Twitter sin lugar a dudas. Desde todos los rincones de España iban personas hasta aquel rincón de Sierra Mágina para ver lo que estaba sucediendo, en aquel pequeño pueblo de Jaén "algo está pasando", tal como tituló Diario Pueblo en su portada. Más de cinco mil visitantes a diario recibía Bélmez de la Moraleda, algo que podía llegar a producir un problema de orden público al doblar la población de aquel pequeño pueblo. Un día apareció por allí Germán de Argumosa, filósofo y profesor de la Universidad Autónoma de Madrid. Debo decir que en algunos sitios he leído que era falso que fue profesor universitario, pero conozco a una persona que fue alumna suya en la mencionada universidad. Realizó un experimento que, hasta entonces, nadie había hecho en España: grabaciones psicofónicas. Según un profesor de física que tuve en el colegio, cuando hablamos expulsamos partículas que permanecen en el aire y, si llegan a chocar, se vuelve a reproducir el sonido original. No soy físico, desconozco hasta que punto esto es real, pero según quienes defienden las psicofonías algo, sino esto, parecido sucede. La cuestión es que en algunas de las primeras psicofonías aparecieron voces como "pobre Quico", o se hablaba de un lupanar. En un principio se pensó que en aquella casa, antes de nacer María Gómez había habido una pelea donde participó un personaje llamado Quico. Otras psicofonías decían, "el infierno empieza aquí" (registrada en varias graba, sin embargo nunca ocurrió. Hay otras voces que dicen "emergí" o "es que yo sigo enterrada", o una mas actual que dice "matar a él", ante la cual yo me pregunto, de ser cierta, ¿Quién era él? tiene algo que ver con la palabra FE que apareció debajo de la chimenea. Mas tarde volveré sobre esta cuestión. Diario Pueblo, el 14 de febrero, ante estos acontecimientos, publicó en portada "las caras hablan". Antonio Molina, párroco del pueblo por entonces (hoy secularizado, profesor en un Instituto de Secundaria, llegó a decir que las psicofonías se grababan desde un coche). En un principio, al menos de cara a la galería, como veremos, se mostraba escéptico

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Portada Diario Pueblo
"las caras hablan"
Muchas eran las voces que aseguraban que se trataba de un fraude. Incluso Diario Pueblo decidió dejar de publicar noticias argumentando que esta y otras caras que estaban apareciendo estaban realizadas con sales de plata. Germán de Argumosa, empeñado en demostrar la veracidad del fenómeno decidió sellar la habitación para demostrar que no hay manipulación humana en las caras de Bélmez. Para formalizar este proceso decidió contar con la colaboración de Antonio Palacios Luque, notario de Huelma, quien procedió a precintar la habitación ante las cámaras de la televisión alemana (Hans Bender, profesor de la Universidad de Fríburgo y amigo de Germán de Argumosa se encontraba allí). Se dividió el suelo en cuadros que fueron numerados y fotografiados para, posteriormente, compararlos y se construyó una nueva cocina en otro rincón de la casa. El precinto duró tres meses, cuando se levantó nuevos rostros habían emergido y otros cambiado de lugar y apareció una figura conocida como "Dama de la Copa", que posteriormente desapareció, aunque se conservan muchas fotografias de ellas, algunas en las que podemos observar pequeños cambios. La información sobre este precinto se conserva en el Acta de la Notaría de Huelva, números 667 y 462/1973, por si alguien está interesado en ver el documento.


Diario Pueblo informa del precintado.


Hasta entonces el Régimen no había dado su parecer sobre lo que estaba sucediendo en Bélmez de la Moraleda. Por otra parte Diario Pueblo había dicho que las caras eran un fraude, por lo cuál quizá no merecía la pena preocuparse por ello. Sin embargo, en febrero de 1973 multitud de personas seguían yendo a Bélmez, entre ellos algunos cantantes y toreros e, incluso, los nietos de Franco. En este mismo mes Pablo Núñez Moto, Jefe Provincial de la Administración de Segovia, envió una carta al alcalde de Bélmez ordenándole a terminar con aquello porque, en caso contrario "no era adepto al Régimen e iba a meterlo en la cárcel". Manuel Rodríguez, firme defensor de la veracidad de las caras, no hizo caso a estas amenazas. 





"La Pava"
Con respecto al cese de informaciones por parte de Diario Pueblo se ha hablado de una Operación Tridente llevada a cabo por el Gobierno para terminar con el fenómeno. Por un lado está la llamada que, desde el Ministro de la Gobernación, se realizó la noche anterior a que el popular periódico titulase "se acabó el misterio". Parece ser que se amenazó directamente al director de Pueblo, Emilio Romero. Pero por otra parte hubo un grupo de miembros de la Brigada de Investigación Criminal que fueron enviados al pueblo jienense. Dentro de esa Operación Tridente estaría también lo sucedido con la última portada de Diario Pueblo sobre el "Caso Bélmez". La justificación que daban para la teoría sobre sales de plata responde a que la fórmula para pintar las caras era la siguiente (en presencia de luz ultravioleta): 2AgCl -> 2Ag+Cl. También el psicólogo Luís Jordán Peña, presidente de la Asociación Eridani, fue enviado con su equipo de colaboradores hasta Bélmez con el fin de investigar lo que estaba sucediendo. Realizó un análisis fotográfico de "La Pava" (el primer rostro en aparecer). Su teoría era que había sido pintada con un pincel de gruesas cerdas teniendo como elementos básicos hollín y vinagre. Sin embargo esta comisión ministerial no existió, de hecho en las actas de Eridani se narra aquel viaje como "una excursión muy interesante en la que los participantes tuvieron la oportunidad de conocerse mejor entre sí". En realidad no habían investigado ese rostro, entre otras cosas porque en esos momentos ya se encontraba detrás del cristal, en su hornacina.



"El Pelao"
Según analisis realizados por el CSIC en 1991, 1994 y 2002 en las caras no hay ningún indicio de sales de plata, cloruro sódico, hollín ni vinagre (también fue investigada la conocida como "el pelao, que hoy se encuentra fuera del suelo ya que fue arrancada para poder llevarla a Valencia y, una vez de vuelta, se depositó junto a la chimenea). Con respecto al párroco de la localidad (que, según la teoría sobre la Operación Tridente sería la "tercera pata") en realidad no habría sido tan reacio al fenómeno sino que fue presionado por el obispo de Jaén para terminar con ello, de hecho en una entrevista llegó a asegurar que esas caras formaban parte de algo parafísico. Sin embargo, hay autores que opinan que esta Operación Tridente en realidad no existió pues "el Régimen en realidad si habría estado interesado en fomentar algo que servía para entretener a los ciudadanos, pero la realidad es que en realidad el franquismo pasó olímpicamente del asunto.  No obstante, el mencionado Antonio Casado, recientemente ha confirmado que si que hubo una llamada del Ministerio de la Gobernación para que Pueblo dejase de informar sobre el "caso Bélmez".



Mi experiencia personal


Comenté al principio que, siendo pequeño, mi padre me hablaba de las caras de Bélmez. También he comentado que, como creyente, estoy abierto a los fenómenos de tipo sobrenatural y preternatural. Creo que que la ciencia tiene en su mano las respuestas, pero de momento no se ha podido corroborar, no obstante me gustaría contar mi experiencia personal, conozco gente que estuvo allí, estuve yo también en esa casa y he leído mucho sobre estas caras además de lo que he escuchado en programas de radio y visto en televisión. Por último quiero elaborar una conclusión y aportar una teoría sobre lo que creo que puede ser este fenómeno.


Noticia de Diario Pueblo donde
se afirma que el misterio se ha
resuelto, son sales de plata.
Tras aquella última portada de Pueblo una capa de polvo llevó al olvido el caso de las caras de Bélmez, al menos de cara al gran público. Sin embargo, desde los años setenta hasta la actualidad han seguido acudiendo hasta este pequeño pueblo de Jaén personas, en un escaso porcentaje, es cierto. Uno de ellos fue un profesor mio, del colegio, que ya en los años ochenta vivía en Madrid pero es almeriense. Resultó que en cierta ocasión, viniendo hasta la capital de España pasó al lado de Bélmez y decidió entrar, pues recordaba haber oído hablar de las caras. Llegó hasta la iglesia, subió una cuesta y giró a mano derecha. En esa calle se encontró con dos señoras, una de ellas resultó ser María Gómez Cámara, quien le hizo una serie de preguntas y expuso una conclusión realmente sorprendente. Le preguntó "usted no ha venido aposta a ver las caras ¿verdad?", "usted no es periodista ¿verdad?", "usted es profesor ¿a que he acertado?". Cabe decir que mi profesor respondió dos veces no y una sí. ¿Tenía algo especial aquella mujer? podría ser ¿Ese algo especial puede tener algo que ver con la causa del fenómeno? quien sabe, en la conclusión aportaré mi teoría.  Me contaba este profesor, cuando yo era un crío, que aquella visita le causó una impresión bastante fuerte, recordaba aún la experiencia de llegar hasta el salón (la antigua cocina) y verlas ahí, en el suelo.

En febrero de 2004 fallece María Gómez Cámara. Unos meses mas tarde El País publica en contraportada "Misterio en venta", los herederos querían vender la casa. Pasado el verano aparecen nuevos rostros en una casa de Bélmez bastante cercana a la original. Yo visité la casa en mayo de 2005. Tengo unos amigos en Jaén, fui a su casa unos días y, entre otras visitas, realizamos una al famoso pueblo de las caras. Recuerdo que aparcamos junto a la iglesia y allí nos encontramos con una sobrina de María Gómez (que resultó ser la dueña de la casa donde aparecieron los rostros de 2005). Debo decir que me causó mala impresión, no me pareció una persona sencilla, era la típica persona que piensas "me está ocultando algo, no me está diciendo toda la verdad". Nos dijo que fuéramos primero a ver la casa original pues en la suya estaban unos investigadores (algo que es cierto, estuvieron investigando allí, pero posteriormente abandonaron diciendo que se trataba de un fraude) y que mas tarde podiamos visitar la casa.


Rostro angustiado de
una mujer, ya desaparecido,
y "el niño".
Por tanto, primero subimos la cuesta, giramos a la derecha, actual calle María Gómez Cámara, y llegamos hasta la casa en donde había empezado todo. Nos recibió Miguel Pereira, quien había picado el suelo como ya mencioné. Él si me causó buena impresión, me pareció alguien sencillo, una persona que se había dedicado toda su vida al oficio de pastor (incluso había pastoreado ovejas del pueblo de mi amigo, el padre de este y Miguel resultó que conocían en común a varias personas). No me dio la sensación de ser alguien que estuviera engañando. Es más, creo que si él o su madre hubieran mentido hubieran perdido mas que ganado. Nos enseñó las caras (que la mayoría estaban en el salón, pero también había alguna en otras estancias y en el pasillo), narró la historia de cada una: "la pava", "el niño", "el pelao", "la dama de la copa", "el barbudo". Tuve dos experiencias realmente curiosas, una cuando estaban todos en el pasillo y me quedé a solas en el salón, con las caras. Tuve la tentación de hacer una fotografía, pero sentí algo, me vino una sensación de profundo respeto. Miedo no, pero si respeto, por eso no realicé ninguna fotografía (aunque si hubiera pedido hacerme una foto con Miguel hubiera podido). La segunda experiencia sucedió cuando, en un momento dado digo "voy a tocar una de las caras", la toqué. Sé que esto puede ser difícil de entender, por ello diré que yo tengo cierta sensibilidad, no se como definirlo, pero a veces siento cosas que no tienen aparentemente sentido raciona". Bueno, lo que sucedió fue que cuando toqué la cara (el niño, concretamente ¿quizá una niña?) sentí como algo húmedo emergía desde abajo. Parece ser que, efectivamente, hay corrientes subterráneas de agua que transcurren por debajo de la casa. Esto parece estar relacionado con una de esas grabaciones psicofónicas que, cuando alguien había preguntado "de donde habéis salido" quedó registrado en la grabadora: "emergí". Debo decir que la sensación que nos quedó a todos es de que se trataba de algo real. Ya digo, no me dio la sensación de ser personas que engañen. He visto vídeos antiguos donde entrevistan a María Gómez Cámara en los años setenta y aquella mujer, que apenas no sabía hablar bien (no lo digo como crítica, ojo, pues la tengo bastante respeto y, por qué no decirlo, cariño), que tenía el pelo desaliñado podía parecer rara, pero no una estafadora (debo decir que con el tiempo su imagen física mejoró mucho, los años la hicieron tener un rostro mas agradable). Me llamó la atención que en el salón había un Sagrado Corazón de Jesús y un Inmaculado Corazón de María, además de otras figuras religiosas y fotografías de la propia María Gómez y de alguna de las caras (la pava). Por otra parte, los rostros se veían claramente y cada uno tenía "su estilo", eran diferentes. En total conté unos siete u ocho.

Rostro supuestamente surgido en la
"nueva casa" que algunos dicen es
María Gómez Cámara.                       
Posteriormente fuimos a la casa donde habían "aparecido" las caras de 2004. Nos recibió la mencionada sobrina de María Gómez y en primer lugar nos subió a una habitación donde se encontraban unas cuantas caras(como nota interesante, en el caso de la casa original los rostros están en el piso bajo, a nivel de suelo, en el de esta nueva casa en un segundo piso). En esa sala había bastantes rostros, quizá diez. Claramente definidos pero que, al contrario de lo que me parecieron los de la casa original, si que se notaba  que habían sido pintados por la mano humana. Además en algunos de ellos había paredolia, cosa que en la casa original no ocurre (es decir, en la casa original son rostros que se ven perfectamente, no es ilusión de la mente, en esta otra había manchas que decían que eran caras, y si, parecían caras, pero solo eso, parecían). Después nos llevó a otra habitación, mas pequeña donde con el bastón nos señalaba el suelo diciendo "un ojo, otro ojo, la nariz... y la boca). Ni mi amigo, ni su hermana, ni su padre ni yo veíamos rostro alguno (su madre no quiso entrar en ninguna de las dos casas "porque me da miedo el mas allá") por mas que aquella mujer insistía. Pero hay otro aspecto que me gustaría recalcar y que considero importante decirlo. En la casa original yo tuve en todo momento una sensación como de que alguien me estaba observando (quizá por eso sentí aquel respeto tan fuerte al intentar hacer la fotografía), pero además notaba en el ambiente una sensación curiosa, como si hubiera dolor por algo sucedido tiempo atrás. Esa misma sensación la tuve por la tarde en otro rincón de la provincia de Jaén y que, de cara a mi tesis, creo que resulta interesante. Salimos de aquella casa con la sensación de que, en este caso si, se trataba de un burdo fraude, una copia barata (pero con claros fines lucrativos, posteriormente en la conclusión se verá) de la casa situada en la actúal calle María Gómez Cámara, donde habían aparecido los rostros originales en 1971, según se decía. Aquella sobrina me había parecido una mujer muy resabiada, todo lo contrario a la impresión que María, sin conocerla personalmente, o su hijo Miguel me habían dado, ambos mas sencillos y humildes. Esta sobrina no es Isabel Chamorro Gómez, de la que posteriormente hablaré.

María Gómez Cámara
En definitiva, estuvimos comiendo en Jaén capital y por la tarde fuimos al Santuario de la Virgen de la Cabeza, en Andújar. Queríamos visitar a la Virgen, pero además yo quería conocer aquel lugar sobre el cuál había leído una teoría que no solo comparto sino que pienso está en clara relación con las caras de Bélmez. Lo primero que vimos al llegar fue una inscripción donde decía que, efectivamente, allí había ocurrido una tragedia en la Guerra Civil, donde habían muerto niños. Hay un pequeño cementerio con lápidas que no tienen ningún nombre, solo una cruz, se trata de fosas comunes. Durante la hora y media que estuvimos por allí la sensación que experimentaba era mas o menos la misma que había tenido en la casa original de las caras de Bélmez, dolor, angustia, allí había pasado algo sobre lo que es incorrectamente político hablar, algo que debe quedar en el olvido porque esas personas "no son de los nuestros", podrían decir algunos. Pero creo que algunas leyes promovidas por gobernantes cercanos en el tiempo deben servir para todos aquellos que cayeron en la Guerra, no solo para los de un bando determinado. Por ello voy a exponer mi teoría.

Tesis

 
Isabel Chamorro Gómez, sobrina de
María Gómez Cámara. Superviviente
del asedio al Santuario con las fotografías
de sus familiares allí muertos. Fue alcaldesa
de Bélmez de la Moraleda.                             
Isabel Gómez Cámara, hermana de María, su marido (guardia civil) e hijas se habían refugiado durante la Guerra Civil en el Santuario de la Virgen de la Cabeza, cómo muchas otras familias de guardias civiles. Muchos niños estuvieron allí. El asedio duró muchos meses, un ambiente de bastante penuria, de hambre, algunas personas murieron envenenadas (como el marido de Isabel y una de las hijas) porque habían salido a buscar frutos silvestres, recogieron unas hierbas venenosas que consumieron (pues no conocían el carácter venenoso de estas) por lo cuál fallecieron. En la película "el santuario no se rinde" una de las escenas representa precisamente el momento en el que están agonizando. Isabel y el resto de las niñas fallecieron en uno de los bombardeos, mientras se encontraban escondidas en Casa Colomera, cerca del Santuario. Solo se salvaron dos de ellas, una niña que hoy tiene nombre, Isabel Chamorro Gómez y una de sus hermanas, la cuál quedó muda de por vida por causa de tan dolorosa vivencia. Eran sobrinas de María Gómez Cámara. Estos acontecimientos fueron muy traumáticos para María, quien se encontraba en Bélmez. Perder a unos familiares en tan trágicas circunstancias tiene que ser muy dramático y, a nivel psicológico, debe marcar infinitamente, creo que de por vida. Cómo curiosidad, aquel bombardeo al Santuario fue ordenado por el General Fe. ¿Recordais aquellas letras que habían aparecido en el salón? durante un tiempo se había dicho que podían significar "Falange Española" o, incluso que aludían al acto de fe. Creo que cada uno debe sacar sus propias conclusiones, pero es interesante que precisamente esas letras coincidan con el apellido de quien mandó bombardear el Santuario.

"Dama de la copa" hoy desaparecida.
Ya he dicho que en una ocasión leí un libro que me dio una posible pista al respecto. Se llamaba "tumbas sin nombre" y relacionaba estos sucesos de la Guerra Civil con las caras de Bélmez. Incluso por medio de un programa informático se comprobó que había un notable parecido entre algunos de los rostros (curiosamente aquellos que han sobrevivido, pues a lo largo de cuarenta años han sido muchos los que han ido apareciendo y desapareciendo, como la dama de la copa). Incluso uno de los rostros, el pelao, tenía un gran parecido con el capitán Santiago Cortés, que fue uno de los que murió defendiendo el Santuario. Cada uno tendrá su opinión sobre Iker Jimenez. Yo, sobre lo que cuenta en sus programas, creo que ni todo es verdad, ni todo es mentira, pero también creo que se limita a contar aquellos casos que le han llegado. Pero si pienso que esta relación entre las caras de Bélmez y lo ocurrido en el Santuario de la Vírgen de la Cabeza es bastante plausible, y por ello quiero lanzar mi teoría particular.

La ciencia, en la actualidad, tiene respuesta para infinidad de cuestiones, ha adquirido un conocimiento que, si Isaac Newton o Copérnico lo vieran dirían aquello de "la ciencia avanza que es una barbaridad". Sin embargo, no tiene todas las respuestas todavía, especialmente con aquello relacionado con la mente. Sobre el cerebro tenemos aún muy poco conocimiento, sobre su funcionamiento, igual ocurre con la mente (que, pienso, va algo mas allá del cerebro, pues conecta con lo psicológico). Creo que María Gómez Cámara, a pesar de ser una mujer creyente, tenía un trauma profundo provocado por la muerte de sus familiares. Yo sobre psicología no tengo mucho conocimiento, tuve en la universidad una asignatura que nos daba nociones muy básicas de psicología. Recuerdo que se hablaba de un fenómeno, ocurrido especialmente en adolescentes que habían sufrido un trauma muy fuerte (motivado por la muerte de un ser querido, por acoso escolar, por algo que había presenciado y le había impresionado fuertemente). Este fenómeno provocaba que, por algún proceso mental, y de forma totalmente inconsciente, objetos que se encontraban cerca de esa persona se movían. Quizá porque el nerviosismo que tenían hacía que se moviera el objeto. Ya digo, aún no se conoce cómo actúa la mente en toda su profundidad. Pues bien, creo, tengo la sospecha, pienso que a María Gómez Cámara le sucedió algo parecido. Esta buena mujer, fuertemente traumatizada por lo que había ocurrido a su familia, pudo provocar, de forma inconsciente que emergieran aquellas manchas, quizá causadas por la humedad subterránea, adquiriendo la forma de aquellos familiares que habían fallecido en el Santuario y, quizá, de otras personas que habían muerto con ella. Soy plenamente consciente de que se trata de una teoría que suena a ciencia ficción, puede resultar descabellada pero creo que a veces la realidad supera la ficción y, cómo digo, no conocemos en profundidad el funcionamiento de la mente. Por otra parte, como creyente, creo que existen las realidades sobrenaturales y preternaturales. En definitiva, por alguna razón que, de momento, no estamos en condiciones de explicar con nuestros actuales conocimientos científicos, veo una clara relación entre las caras de Bélmez y los familiares de María.

Conclusiones

Paquita Chamorro,
sobrina de María
Gómez Cámara.                 
1) Creo que los rostros que han ido apareciendo desde 1971 en la casa situada en la actual calle María Gómez Cámara de Bélmez de la Moraleda son verdaderos. Cómo he dicho a lo largo de este artículo, no tengo motivo para dudar de la credibilidad de María Gómez y de su hijo Miguel. Pienso que si hubiera sido un fraude orquestado y, realmente, se hubiera demostrado (no esa, en mi opinión, falsa demostración que sepultó el asunto) hubieran acabado con sus huesos en la cárcel, algo que nunca sucedió. Creo que responden a un fenómeno psicológico de carácter sobrenatural debido al profundo trauma que a esta buena mujer le causó la muerte de su familia en el Santuario de la Virgen de la Cabeza. Una de sus sobrinas, Paquita Chamorro (que ha sido relacionada con "el niño") tenía tan solo cuatro años. Cómo todavía no conocemos bien la mente humana no podemos saber de que manera ocurrieron esas impresiones en el suelo. Curiosamente en el pasado se dijo que habían podido ser realizadas de forma telepática, no lo sé. Estuve en la casa, las observé, ya he comentado lo que sentí, palpé una de ellas. En definitiva, creo que se trata de un autentico fenómeno de carácter paranormal, algo que ocurrió de verdad, puedo decir que no veo fraude. Debo decir que alguna de las acusaciones (como aquella que decía que "la pava" había sido pintada por un pintor de la localidad) son falsas. Evidentemente, no pretendo convencer a nadie sobre la veracidad de estas caras surgidas en la casa original, pero aporto mi teoría, lo que yo pienso, para que cada uno saque sus propias conclusiones.

2) Dicho esto, considero que los rostros que se dijo aparecieron en una segunda vivienda de Bélmez de la Moraleda (por otra parte, se ha dicho que en realidad hay rostros en otras muchas casas del pueblo) y que también visité son un fraude evidente. Ya dije que la casa original había sido puesta en venta. Por entonces el ayuntamiento ya pensaba hacer un museo de las Caras de Bélmez, se pensó en la casa original. Pero Miguel Pereira pidió una cantidad de dinero que el ayuntamiento no estaba dispuesto a ofrecer (se podrá pensar que tal vez quería sacar tajada del asunto, pero creo que es mucho mas simple que eso, se trata de la casa donde había nacido y que pertenecía a su madre). Curiosamente, unos meses después "aparecen" rostros en una nueva casa. Creo, y no soy el único que lo piensa que en esta nueva casa se pretendía situar el mencionado museo, pues era mucho mas barata que la casa original. Además tenía el plus adicional de que en ella había nacido María Gómez, aunque la mayor parte de su vida no vivió allí, como sabemos. Los mencionados investigadores efectivamente estuvieron en Bélmez durante meses, sin embargo se dieron cuenta de que se trataba de un fraude, y lo dijeron. De hecho no escuchareis a Iker Jimenez, ni a nadie, defender los rostros de esta nueva casa. Por otra parte, no tiene mucho sentido que en un momento en el que las caras de la casa original estaban perdiendo fuerza, tras la muerte de María (hoy en dia algunas apenas puede apreciarse) aparecieran nuevos rostros ¡y en una casa diferente! creo que quien orquestó el fraude de esta segunda casa debería haber tenido un poco mas de sensibilidad. Me consta que Miguel Pereira y su hermano se sintieron bastantes molestos, y con razón.

Miguel Pereira, en el centro, con sus padres.
3) Se acusó a María Gómez Cámara de enriquecerse a costa de las personas que iban hasta su casa. Yo creo que salvo que tengan el dinero en un paraíso fiscal (algo que, pienso, gente tan humilde seguramente ni siquiera sepa que existe) es una acusación calumniante. Yo estuve en esa casa, mi mencionado profesor también. Es una casa que tiene un salón (la antigua cocina), una cocina (que es la que hicieron cuando el precinto notarial) y una especie de despensa, eso en el piso de abajo. Al piso de arriba no subí, pero calculo que debía ser parecido, con pocas habitaciones y modestas. He visto casas en Nubia mas lujosas que la perteneciente a María Gómez Cámara (y no había nada en esas casas que indicase riqueza, mas bien pertenecían a familias pobres). Es cierto que aceptan la voluntad, tu puedes darle un euro, cinco para ayudarles si lo consideras necesario. Pero creo que es algo lógico y normal, vienen a tu casa personas desconocidas para ver algo que ha ocurrido en ella pues si te dan dinero lo aceptas. Pero la vivienda desde luego era bastante humilde, y tanto María como sus hijos vestían de un modo bastante austero, como una familia de labradores cualquiera de un pueblo cualquiera. Sin embargo, me gustaría decir que hay personas que si que han ganado dinero a costa de las caras de Bélmez, de un modo hipócrita, y no me refiero a Iker Jímenez sino a Francisco Mañez, autor de "los caras de Bélmez". Se trata de una persona que, aunque es cierto que a Pedro Amorós (uno de los investigadores que estuvo Bélmez y aseguró que lo de la segunda casa era un fraude) le enseñó un modo de hacer, sobre el cemento, rostros, nunca estuvo en Bélmez, eso lo primero, aunque llegó a asegurar que si había estado. Lo segundo, que su método para "fabricar" caras puede valer, pero relativamente. Es decir, no creo que durante cuarenta años, especialmente cuando ya vivía sola, María Gómez Cámara estuviera picando el suelo, creando las condiciones para la aparición de nuevas caras, rellenándolo con cemento, y al tiempo volviendo a repetir el proceso. Otra excusa que se ponía, con respecto al precintado, es que un periodista afirmó que había pasado por la casa, durante el precinto, y había visto a María levantandolo para fregar el suelo, algo de lo cuál no hay pruebas. Por otra parte, si realmente estas caras hubieran sido un fraude, no creo que María hubiera sido tan poco espabilada de fregar el suelo en un momento que había gente por su casa, además un precinto se nota mucho si ha sido manipulado o no, y en el caso de Bélmez no se demostró manipulación en el precinto cuando se levantó notarialmente.

 Me gusta la teoría de la navaja de Ockham y creo que para este caso es mucho mas sencillo. La cuestión es que durante cuarenta años han seguido apareciendo rostros, quizá ahora mas difuminados, pero también hay testigos que aseguran haber visto rostros aparecer y desaparecer en cuestión de minutos. Incluso hay fotografías donde se puede observar movimiento en algunos de ellos, "la dama de la copa", por ejemplo, cuyo brazo fue cambiando de postura hasta que la figura en su totalidad desapareció. Sin embargo Francisco Mañez, una persona que se declara escéptica radical, perteneciente a una asociación de promotores del pensamiento crítico (que, entre otras cosas, se dedica a poner verde a la Iglesia y a negar la existencia de Cristo), no solo escribe sobre un tema que denostó, pues le parece para gente poco inteligente y bastante crédula, sino que además lo publica en forma de libro... en plena época de internet, cuando se leen mas los blogs que los libros. Y yo me pregunto ¿acaso no quería aprovechar el filón de las caras de Bélmez cuando en 2004 se habían vuelto a poner de actualidad? ya se que eso se puede extrapolar a otros autores, incluso a aquellos fervientemente defensores de las caras de Bélmez. Pero cuanto menos me llama la atención en alguien que se considera tan serio y superior al resto de los mortales. Con Francisco Mañez colaboró Javier Cavanilles, periodista de El Mundo, sobre quien tengo la misma impresión.

4) Creo que en todo esto hay un mensaje implícito, de alguna manera. Se habla mucho de la memoria histórica y de lo que llaman "enterramiento digno". Pero, curiosamente, esa memoria se pretende aplicar, casi exclusivamente, a los fallecidos de uno de los bandos que lucharon en la Guerra argumentando que "los otros ya recibieron su homenaje durante cuarenta años". Pues muy bien, estas personas que fallecieron en el Santuario de la Virgen de la Cabeza, salvo sus familiares, nadie mas se ha acordado de ellos. Llevan desde que fallecieron enterrados en fosas comunes, sin identificar (aunque hay una lápida con todos los nombres de los que están allí sepultados). Evidentemente, yo no soy nadie para reclamar nada al respecto. Pero, como católico, creo que a estas personas se les debería enterrar en los cementerios donde tienen a sus familiares, con un funeral para cada persona o familia. Pienso que sería algo de justicia humana. Todo el mundo tiene derecho a poder orar por sus difuntos.

5) En definitiva, creo que la ciencia mostró que, en el caso de las teleplastias surgidas en la casa de María Gómez Cámara, no son un fraude. Por otra parte tanto a María como a su hijo Miguel se les interrogó a través de maquinas por las que se podían detectar que mentían y el resultado fue que ambos decían la verdad. Solo en una pregunta mintió Miguel, cuando le preguntaron si pensaba que las caras supuestamente surgidas en casa de sus parientes (en 2004) eran un fraude. Dijo que no, me imagino que para defender a sus familiares, pero en realidad pensaba que esas caras eran un fraude.

6) La ciencia debe seguir investigando, tanto para explicar como pudieron surgir esas teleplastias en la casa donde vivió María Gómez Cámara como el funcionamiento de la mente, que como ya he dicho apenas conocemos bien. Está claro que hay cosas, a nivel psicológico, que se nos escapan todavía y que sería interesante conocer para ayudar a quien está sufriendo, como creo que fue el caso de María con sus familiares fallecidos.

7) El fenómeno de las caras de Bélmez, las auténticas, me parece que va mucho mas allá de lo que se pueda decir en un blog. Yo tan solo he intentado plasmar en estas lineas lo que conozco sobre el fenómeno y mis sensaciones cuando estuve allí. Además he intentado aportar mi teoría. A uno les convencerá, otros tendrán reticencias, por ello he querido mostrar que hay escepticismo y personas que afirman, pese a todo, que se trata de un burdo fraude. Que cada uno saque sus propias conclusiones.

8) Quiero finalizar mostrando mi recuerdo y oración para todas las personas que fallecieron en aquel asedio al Santuario de la Cabeza, especialmente la familia Chamorro-Gómez. Ese recuerdo y oración se extiende, por ende, para María Gómez Cámara, una mujer que, pienso, vivió un fenómeno misterioso, algo que realmente aconteció en su casa y que aún hoy, con ella difunta, sigue vigente pese a que en una ocasión dijo "no se que será de las caras, pero creo que cuando yo me vaya ellas vendrán detrás". Una mujer que fue tildada de embustera por muchos, de la cual algunos quizá pretendieron aprovecharse, pero que, ya viviendo sola, cada vez que apagaba la luz del salón, para irse a dormir, veía esos rostros y se sobrecogía. Desde pequeño, en programas de radio y televisión, la escuché hablar sobre sus vivencias personales tanto acerca de las teleplastias como de lo ocurrido con su familia, y siempre me pareció sincera, cómo su hijo Miguel. Desde luego, si fuera director de cine, llevaría su historia a la gran pantalla. Lo ocurrido en Bélmez de la Móraleda desde 1972 fue digno de una gran obra cinematográfica, pero ocurrió de verdad, según pienso.

Epílogo

Me gustaría finalizar con algunas fotografías, sacadas del libro "tumbas sin nombre" de Iker Jimenez. En algunas se puede observar una comparación entre la familia Chamorro-Gómez y las caras de Bélmez cuanto menos llamativas.


Miguel Chamorro comparado con "la  pava". El bigote, retocado,
coincide con la teleplastia. Llevaba el bigote para arriba, con gomina
pero en el Santuario es seguro que no podía arreglarselo. Murió, como he indicado
al comer unas hierbas venenosas, sangrando.


Paquita Chamorro comparada con "el niño". Hay cierto parecido. Murió en el
bombardeo de Casa Colomera.


Caras en el salón. Podemos ver que está "el niño", también algunas caras de adultos
y de niños pequeños. En ese rincón, cuando estuve, solo se conservaba.




María Gómez, junto a la segunda teleplastia que surgió. Podemos
ver como "la pava" recortada por Miguel" se encuentra ya en su hornacina.



"el anciano" quizá uno de los rostros más
llamativos. Se le denominó también
"Pio Baroja", por su parecido con el escritor.
Fuentes:

Tumbas sin Nombre, de Iker Jimenez y Luis Mariano Fernández.

http://www.culturandalucia.com/Las%20caras%20de%20Belmez_publicado.htm

Para las imagenes: Google images

Víctor C. Bustillo

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Sebastián Cordero de Nevares, Secretario Real de Felipe II

Pasear, en la actualidad por el pequeño pueblo de Santoyo (Palencia) suele ser motivo de reflexión entre quienes recorren sus calles, surgen preguntas sobre su historia. ¿Cómo con unas casas tan modestas tienen una iglesia enorme, la cual parece una catedral? piensan. Se trata de un pueblo que, oficialmente, tiene 1000 años, pues su fundación aconteció en el siglo X, sin embargo ya en época vaccea el lugar estaba habitado y, según José María Quadrado, estuvo allí la Tela Augusta romana. Lo primero está constatado arqueológicamente, sobre lo segundo hay evidencias con la villa romana de Las Quintanas (que estuvo en activo entre los siglos III-VI). Posiblemente los visigodos estuvieron en el actúal Santoyo como parecen constatar la pila bautismal de la iglesia y algún trozo de la muralla, ambos identificados como visigóticos. El lugar quedó abandonado con la llegada de los musulmanes a la península, situación en la que estuvo dos siglos hasta que, ya en los albores de la Reconquista, astures y cántabros procedieron a repoblar los territorios de la futura Castilla ¿Quizá los que llegaron desde Asturias y Cantabria a nuestro Santoyo eran descendientes de sus antiguos moradores? como hipótesis parece plausible. De hecho la familia del protagonista de este artículo tenía un origen asturiano.

La villa romana de Las Quintanas tuvo mucha importancia en su momento, enclavada en la frontera entre Tierra de Campos y el Cerrato palentino, gozaba de una buena defensa natural que le permitió ser cabeza de un mercado artesanal comarcal, según los arqueologos. Es posible que, tras la fundación de Santoyo, aquellos terrenos volvieran a ser una fuente de ingresos para el pueblo, algo que le hizo crecer.

En plena Edad Media fue fundado el convento de Villasilos. Fray Pedro de Santoyo, colaborador de san Pedro Regalado y fray Pedro de Villacreces en una importante reforma franciscana. El citado convento de Villasilos fue cabeza de la conocida como Provincia Franciscana de la Concepción, que englobaba un numero importante de conventos.

Parece claro que en la Edad Media mi pueblo, Santoyo, tuvo una importancia relativamente grande, al menos a nivel comarcal. Se habla incluso de que el ama de leche de Sancho III el Mayor, rey de Navarra, doña María de Lezama, era procedente de Santiago del Val, en la actualidad una pequeña aldea que forma parte de Santoyo. Ya en el siglo XVI, en la Corte de Valladolid hubo santoyanos trabajando, quienes redactaron la partida de nacimiento de Felipe II eran de Santoyo. El bachiller Juan Cabrero, sacerdote en este pueblo, recogió dicha partida en los archivos parroquiales. Hoy en día es la única copia de dicha partida que se conserva, pues la que se conservaba en Valladolid (San Pablo) fue víctima de un incendio.

En 1528 nació Sebastián Cordero de Nevares, bautizado en la iglesia parroquial de San Juán Bautista, en el seno de una familia con antepasados que habían luchado en la batalla de Las Navas de Tolosa, según cuentan los historiadores De Andrés y Mediavilla (sacerdotes de Santoyo) pues las gentes de este pueblo prestaron su ayuda al rey Alfonso VIII y las familias nobles, como la de Cordero de Nevares, agregaron a su apellido el nombre de su pueblo, colocando en el centro de su escudo heráldico la cruz flordelisada, presente en el escudo de la ciudad de Palencia, igualmente.

Estuvo casado con doña María Ramírez de León, Señora de la Casa Real de Navarra, con quien tuvo varios hijos, entre ellos Francisco, de quien hablaremos posteriormente.

 Por su vida se conoce que debió ser un personaje profundamente piadoso, enamorado de su lugar de nacimiento, por ello fue conocido como el Secretario Santojo (citado de tal manera por Gregorio Marañon y por William Thomas Walls). Estableció en la iglesia parroquial de su pueblo natal una fundación en sufragio de los fieles difuntos, además de pagar el magnífico retablo que puede contemplarse en la iglesia de San Juán Bautista, realizado por la escuela de Juan de Juni.

Fue amigo de Antonio Pérez, quizá el secretario real de Felipe II mas conocido, a quien compró su propiedad en Vilches cuando iba a ser expropiado. Pese a su amistad con Antonio se mantuvo sumamente fiel a su Rey, el cual depositó toda su confianza en él y quien le tuvo en alta estima, de hecho se cuenta  que en cierta ocasión escribió una carta a altas horas de la madrugada y se la entregó para que la secara con arenilla, pero derramó el tintero y la echó a perder. El monarca, lejos de enfadarse, repitió el documento con paciencia. Sin duda le tenía en gran estima al ser el más antiguo y más íntimo de sus sirvientes. Dice Fernando Bouza, autor de "Cartas de Felipe II a sus hijas" que fue receptor de las tres gracias, santa cruzada, subsidio y excusado, secretario de Felipe II, Señor de las villas de Carabaña, Orusco y Valdilecha y propietario de dos casas, una en el Escorial y otra en Vaciamadrid, utilizadas frecuentemente para el aposento de la corte e, incluso, del mismo rey, quien acabó adquiriendo la propiedad de Vaciamadrid.  El historiador Antonio Herera dice de él que "era bien claro y conocido en el mundo por los muchos años que con universal satisfacción sirvió al Rey Católico en su cámara" (Los secretarios de Estado y del despacho, I, Madrid, 1969, pag. 200). Continua diciendo Fernando Bouza que Santoyo sería lo que Juan Perez de Guzmán llamó "el lado amable de un rey severo.

Los mencionados señoríos de Carabaña y Valdilecha pertenecieron a su familia hasta 1625 cuando Francisco de Nevares, su hijo, quien necesitaba 90.000 ducados para poder mantener el cargo de Escribano Mayor de Rentas, que había heredado de su padre, motivo por el cual puso a la venta, en subasta pública, estos señoríos, adquiridos por don Manuel de la Vega Acuña y Mendoza, quien pagó la cantidad de 840.196 ducados y 14 maravedies. La iglesia de Valdilecha, quedó fuera de la operación.
La villa de Vaciamadrid fue comprada, tal como se ha dicho, por Felipe II en 1589 (posiblemente ya fallecido su fiel secretario) pues se encontraba en un emplazamiento ideal en los viajes realizados por el Monarca hasta el Real Sitio de Aranjuez.

Como curiosidad, la hija de Francisco de Nevares, Marta, es identificada como la amante que tuvo Lope de Vega, quien la conoció en 1616 y que tuvo un final trágico perdiendo la vista y, posteriormente, la cordura, algo que quedó reflejado en la obra del gran escritor. Tenemos constancia de otra nieta de Sebastián Cordero, doña Juana de Nevares, que casó con don Fernando González de Madrid "quien "sirvió a su Rey de Regidor de Madrid hasta ser el Decano; de Capitán de Infantería y de Caballerizo Real (Hijos de Madrid, ilustres en santidad, dignidades, armas, ciencias y artes, escrito por José Alvarez y Baena).

En cuanto a la defunción de Sebastián Cordero de Nevares, se desconoce exactamente cuando aconteció, aunque, como he supuesto, cuando Felipe II compró aquella propiedad de Vaciamadrid su secretario ya había fallecido. Es posible que falleciera, no obstante, entorno a 1579-1580.

Es una personalidad histórica que siempre me ha cautivado, quizá el santoyano mas conocido en la historia de España, sobre el cuál me gustaría escribir algún día un libro. Pero hoy quería dedicarle este modesto artículo para dar a conocer uno de esos personajes de nuestra historia que, pese a no ser muy conocido por el gran público, tuvo gran influencia en su tiempo. Vayan para él y su familia mi homenaje y reconocimiento. Sebastián Cordero de Nevares, un santoyano en la Corte Real.

lunes, 10 de septiembre de 2012

Dos bodas, y el paso del tiempo

Llega septiembre, comienza un nuevo curso y llegan las dos tan esperadas bodas de este año. Dos amigos mios, uno de Madrid y otro de Santoyo, se van a casar con sus respectivas parejas en los próximos quince días. Cuando un amigo te dice que se casa siempre te vienen los recuerdos, sobre todo cuando se trata de dos amigos añejos, de esos de tu mas tierna infancia.

Con el amigo de Madrid fui al colegio. Es primo de un compañero de clase. A ambos les conozco desde muy pequeño. De este amigo tengo muchos y muy buenos recuerdos. Por ejemplo cuando en el colegio, una vez habían terminado las clases, nos íbamos a un bar llamado "El Koala" (que ya no existe) y comprabamos cañas de chocolate. Echabao nos subimos a la sala de informática a echar "unos vicios" al Ironman, Worms y otros juegos. La primera vez que monté en metro solo fue para ir a su casa pues viviamos en la misma linea del suburbano. También a veces íbamos juntos al fútbol, unas veces al Calderón (él es del Atleti) y otras al Bernabeu. Volviendo al colegio, recuerdo también cuando jugábamos al fútbol, en el equipo del cole, aunque este amigo era un año mayor. Pero no solo de fútbol vivíamos sino que también íbamos a ver la Vuelta a España donde se terciase: Villalba, El Escorial o en nuestra propia Madrid. Estos son unos cuantos recuerdos de tantos como en mi memoria tengo.

Con mi amigo de Santoyo jugaba todos los veranos en el pueblo, eramos de la misma cuadrilla, al fútbol en El Plantío, al Rescate en la plaza. Muchas veces íbamos a merendar a la bodega o en bicicleta a recorrer los pueblos de alrededor, a bañarnos en la acequia o en el río. Siempre digo que para mi los amigos del pueblo, aunque les veo poco son realmente importantes en mi vida. Recuerdo que también a veces íbamos al cine a Palencia y fue con ellos con quienes comencé a salir de fiesta.

Como digo, el hecho de que se casen dos amigos de la infancia es algo que siempre te hace reflexionar sobre el paso del tiempo. A veces da vértigo cuando se vuelve la vista atrás recordando momentos del pasado. Hace cosa de un año estuve en Guadarrama, otro pueblo donde veraneaba de pequeño. Lo recorrí y me daba cuenta de que, aunque la mayoría seguía igual, habían cambiado cosas, edificios que ya no existían (incluyendo cierto garaje que nunca terminó de construirse), otros nuevos que nunca habías visto. Lo mismo me sucede cuando vuelvo por Carabanchel, el barrio de mi infancia o cuando paso por el colegio y veo que el patio de parvulitos ya no existe y que ha cambiado demasiado (no lo digo solo yo). Te das cuenta de lo rápido que pasa el tiempo y de cuanto has disfrutado con lo que viviste. Por que yo soy de los que piensan que no hay que mirar el pasado con la tristeza de "aquellos momentos no volverán" sino con la alegría de haber vivido momentos tan felices y de haberlos compartido con personas que significan tanto para ti: familiares, amigos, etc.

Por ello creo que en la vida son importantes varias cosas. La primera cuidar a las personas que tienes a tu alrededor, sobre todo aquellas que llevan toda la vida contigo. El curso pasado me porté un poco mal con un amigo y, cuando se enfadó, me dijo "tío no tienes que tratar mal a tus colegas, si tuvieras motivos para desconfiar de ellos alguno no llevaríamos venticinco años siendo tus amigos". Es algo que me impactó pues siempre he tenido miedo a quedarme sin amigos, supongo que influye el hecho de que soy una persona bastante tímida. Además, ha habido personas que he conocido en una época mas reciente de mi vida (los últimos siete años) que después se han alejado de mi por errores que cometí. Por ello soy consciente de que a los amigos de toda la vida, los que son amigos de verdad, hay que cuidarles. Hoy me he llevado una gran alegría puesto que he encontrado a un viejo amigo de la infancia, llevo sin saber nada de el casi veinte años, se cambió de colegio, y desde entonces había tratado de saber algo de él. Por ello doy gracias a Dios de haberle podido encontrar. En los últimos años he podido recuperar a varios amigos del colegio de los que no sabíamos nada desde que se fueron, y espero que podamos seguir encontrando a mas gente, de hecho estamos creando un grupillo y de vez en cuando quedamos. Esas cosas son buenas para mantener la amistad.

En definitiva, el tiempo pasa, pero son muchas las personas que permanecen en tu vida a pesar de todo. Una vez escuché que "los amigos de tu infancia son los que te acompañarán en la vejez". Creo que esa frase encierra una gran verdad. Como dije antes, apenas hace dos días que con estos dos amigos jugaba de pequeño y ahora resulta que van a contraer matrimonio con las que, espero, serán las mujeres de sus vidas. Espero que ambos sean muy felices y espero poder seguir acompañandoles mientras viva. Ellos saben que siempre me tendrán a su lado, especialmente cuando mas puedan necesitarme.

miércoles, 27 de junio de 2012

San Francisco de Asís. Reflexión escrita en 2010

Mis estimados lectores, hoy voy a publicar un artículo sobre San Francisco de Asís que escribí en octubre de 2010 y que, teniendolo guardado, me he encontrado hoy. Espero que os guste.


Hoy cuatro de octubre de 2010 celebramos un año mas la fiesta de san Francisco de Asís, quizá uno de los santos que mejor comprendió el mensaje y la figura de Jesucristo.
Esto no es presunción, sino un hecho que podemos ver si leemos con atención sus escritos, especialmente el Cántico de las Criaturas que compuso él mismo y cantó antes de "tránsitar" a la Casa del Padre.
Amor a todas las Criaturas, pero especialmente amor a Dios. En un momento de su vida se sintió amado por Dios e interpelado a amarle especialmente en aquellos mas humildes y pequeñitos (especialmente los leprosos). Él, al contrario que Jesús, nació rico, pertenecía a una familia de Asís que podriamos considerar como adinerada pues su padre, Juan de Bernardone, era un comerciante de telas. Pero en un momento de su vida escuchó como el Señor le interpelaba: "¿hasta cuando seguirás amando al servidor, en vez de al Amo?" puesto que el jóven Francisco como tantos jóvenes de su época tenía sueños caballerescos, quería ser un guerrero y participar en las Cruzadas, por otra parte era bastante dado a la bulla callejera y participaba en las fiestas nocturnas de la ciudad. Por otra parte, despreciaba a los leprosos y posiblemente a los mendigos. Estaba sirviendo al servidor, a lo mundano, a lo temporal; San Ignacio podría haber dicho de él que estaba bajo la bandera del señor temporal (esto los que hayais hecho Ejercicios Espirituales lo comprendereis bastante bien).

Esa pregunta que le hizo el Señor le hizo replantearse muchas cosas. Pero hubo otro hecho fundamental en estos primeros tiempos. Un dia Francisco se encontraba en las ruinas de una ermita mirando a un crucifijo y escuchó a Dios diciendole "Francisco, repara mi Iglesia". Se sintió interpelado a reparar esa ermita, aunque en realidad no se trataba de que reparase una iglesia en concreto, sino de que reparase la Iglesia, con mayusculas. La ermita era san Damián.
A partir de aquí comenzó un recorrido de conversión que duró hasta su muerte, en 1226 donde hizo auntenticos prodigios además de fundar las tres ordenes franciscanas.
Pero yo quería reflexionar sobre los dos elementos que considero principales en san Francisco y que se pueden extrapolar a nuestros dias: el amor a Dios y el amor al prójimo.

Aunque suene a frase hecha de tantas veces que la hemos escuchado, que Dios nos ama es una realidad, algo que si prestamos atención es palpable. Su amor es eterno pues ya desde antes de crear el mundo pensaba en nosotros y nos estaba amando, como dice la Escritura: Él nos amó primero. Pero además nos amó hasta el extremo, llegando al punto de entregar a su propio Hijo para que lo crucificaran (aunque posteriormente lo resucitó). Pero el amor es algo que debe ser bilateral, no unilateral. Si tu amas a una persona y resulta que esa persona no te ama a tí, o pasa al revés, uno de los dos se siente dolido. Dios nos ama con todo su Ser (por tanto, infinitamente), por lo cual se puede decir que si alguien no le corresponde, no le ama, el dolor que Dios siente es infinito.
Esto san Francisco lo comprendió hasta tal punto que llegaba a llorar cuando pensaba en tantos hombres que si, acudían a la Iglesia y posiblemente cumplian con los preceptos de la Iglesia, pero que habían cerrado su corazón al Amor de Dios. Algo parecido a lo que ocurría en Israel con los fariseos, no os penseis que los fariseos eran personas malisimas que solo pensaban en hacer el mal; no, nada de eso, posiblemente eran buenos, cumplían toda la Ley, pero en su corazón no amaban a Dios.

Francisco comprendió que debía cambiar su orientación vital, debía de dejar de lado al servidor para amar al Amo puesto que no se puede amar a dos señores al mismo tiempo ya que se rechazará a uno en favor del otro. San Francisco se convirtió en un hombre de oración, en alguien que volcó toda su vida hacia Dios viendo con los ojos de Cristo, bendiciendo con las manos de Cristo, sintiendo los sufrimientos y alegrias de Cristo y llegando a experimentar en sus propias carnes las llagas de la Pasión de Cristo. Fue el primer estigmatizado. Si hoy celebramos a san Francisco, si hoy tantas personas (incluso no cristianas como Gandhi o personas que no son creyentes) admiran al Poverello es debido a que supo comprender el mensaje evangelico pasando del Evangelio a la Vida y de la Vida al Evangelio y sobre todo, debemos tenerlo muy presente, supo amar a Dios sobre todas las cosas haciendo de Jesucristo el centro y motor de su vida.

El segundo punto es el amor al prójimo, lo cual se puede ampliar al amor a todas las criaturas. Toda la persona de Jesús de Nazareth está volcada al amor a los hombres, amandoles de tal modo que entrega su propia vida por amor. No fue un fracaso, como aseguran algunos, sino que fue una entrega ya que como Dios podía haber eliminado a sus perseguidores solo con mover un dedo. Pero es Dios y es Misericordioso y quiso cargar con todos los pecados de los hombres para redimirnos con su sangre.
Esto san Francisco también lo comprendió muy bien (aunque hay quien piensa que era tonto, en realidad era muy inteligente, aunque también muy humilde). Se dió cuenta de que debía amar a las Criaturas, entregandose especialmente a los mas desfavorecidos, entre los que se encontraban aquellos que anteriormente despreciaba, los leprosos. Seguramente reflexionó mucho sobre aquel pasaje evangelico que dice: " lo que hicisteis con uno de estos mis pequeños, Conmigo lo hicisteis" y se replanteó muchas cosas. Comenzó a ver en el rostro de los leprosos, de los pobres el rostro de Jesús y empezó a amarlos. A partir de entonces se convirtió en un gran amigo suyo.
Pero san Francisco no veía como hermanos solo a los leprosos y los pobres. Aparte de fundar una primitiva pequeña comunidad de frailes (según se le iban acercando jóvenes interesados en su modelo de vida) supo amar a todos los hombres, a los cristianos pero también a todos los seres humanos sin distinción. Al respecto quería hacer una pequeña reflexión.

Hoy en dia se critica mucho a la Iglesia, especialmente a los sacerdotes. Constantemente se oyen voces discordantes incluso por parte de católicos. Esto a mí me entristece por un motivo, no sabemos ser humildes, creemos que solo lo nuestro es lo mejor y lo que los demás hacen está mal, aparte de que muchas veces caemos en el vicio de generalizar. En el tiempo que vivió san Francisco posiblemente la situación interna de la Iglesia era peor que ahora, había demasiada tensión entre los señores feudales y los miembros de la Iglesia, posiblemente había clérigos y frailes que no vivían en un espiritu auntenticamente evangelico y san Francisco ¿Qué hizo? ¿les críticaba sin mas como se hace hoy en dia? NO, hablaba con aquellos que lo estaban haciendo mal conminandoles a cambiar, oraba por ellos, no destruía sino construía. De ahí que Francisco reparó la Iglesia.
Luego está también un episodio que debo reconocer me encanta. Ocurrió durante su visita a Tierra Santa, cuando predicó el Evangelio al Sultán. No le convenció, pero debió de marcar profundamente al musulmán hasta el punto de que aseguró "si todos los cristianos fueran como Francisco, sería muy facil ser cristiano" (algo parecido a lo que dijo Ghandi: "si cada cien años hubiera un Francisco de Asís, la salvación de la humanidad estaba asegurada"). Esto a mi me hace reflexionar sobre cuantas veces criticamos al diferente, al que no es cristiano o incluso a aquel que siendo cristiano pertenece a otra confesión (anglicano, ortodoxo). San Francisco no críticaba al diferente sino que lo amaba, oraba por él y le predicaba la palabra de Jesús proponiendole el camino de salvación.

Y por último, está el amor a las Criaturas, es decir el amor a la Creación entera. San Francisco amaba al hermano sol, a la hermana luna, a la hermana alondra y al hermano agua. Veía en toda la naturaleza la obra creadora de Dios, todo le evocaba a Dios y lo amaba como tal. No era un ecologismo barato sino un verdadero amor a la Creación en cuanto a obra de Dios. No era tampoco un panteismo en plan "todas las cosas son Dios" sino que veía a Dios en todas las cosas porque veía su obra creadora.
Creo hermanos mios que es vital para nosotros comprender estas cosas e intentar que nuestra vida cristiana se asemeje a la de san Francisco de Asís (que, en definitiva, es asemejarse a Cristo). Puede que tu, amigo lector, seas jesuita, carmelita, o puede que seas ortodoxo, o agnóstico... pero el mensaje de san Francisco está destinado a toda la humanidad. Es un mensaje atemporal, sin fronteras y si cada uno de nosotros ponemos nuestro granito de arena podemos hacer de este mundo un lugar donde reinen la paz y el bien.

miércoles, 20 de junio de 2012

Relato de mi vocación franciscana

Cómo muchos de los que leéis este humilde blog sabéis, el pasado domingo día 3 de junio profesé como franciscano seglar, en la iglesia del convento de la Inmaculada y San Pascual, en Madrid.
Se trata de una profesión temporal, por un año, de cara a tener una mejor formación con el objetivo de profesar de forma perpetua a otro año, si Dios quiere. Es bastante largo, pero os animo a leerlo entero.

La Orden Franciscana Seglar fue fundada por San Francisco de Asís. Es la tercera Orden que el Poverello fundó. Pueden ser franciscanos seglares tanto laicos como sacerdotes diocesanos. Un franciscano seglar se compromete a vivir el Santo Evangelio a la manera de San Francisco de Asís viviendo en el mundo pero no siendo del mundo. Un franciscano seglar es, tal como lo define el propio santo, un penitente. Esto no significa que deba ponerse un cilicio o se tenga que dar latigazos, sino que está en conversión permanente, eso es lo que significa penitencia: conversión. San Francisco habla de cuan dichosos son aquellos que hacen penitencia, que se convierten volviéndose a Cristo. Algún día hablaré, explicandolo mejor, sobre lo que es un franciscano seglar. Hoy me gustaría dar mi testimonio cristiano y franciscano. Siempre he tenido la idea de mostrar ese testimonio, pero hasta hoy no había pensado en plasmarlo por escrito, aunque algunos lo habéis escuchado en mas de una ocasión.

Nací en el seno de una familia católica. Mi abuela y mi tía-madrina eran muy cristianas, igual que mis padres. Ellos me inculcaron la fe. Especialmente recuerdo cuando con pocos años me quedaba en aquella casa, con mi abuela, por la noche y rezábamos antes de ir a dormir, me contaba historias de cuando era joven, de un hermano y un cuñado suyos que fueron sacerdotes (tengo, por tanto, dos tío-abuelos sacerdotes por parte paterna y, por parte materna, una tía lejana que es carmelita). Mis padres siempre me llevaron a misa. Siempre me llamó la atención la celebración de la Eucaristía, de hecho con unos seis o siete años, en la cocina de aquella casa, estando en compañía de mi tío quien se ponía a comer pan con jamón y un vaso de vino, yo cogía una miga de pan, le daba una forma redonda, la mojaba con el vino, hacía un gesto parecido al sacerdote y comía. No se si esto querrá significar algo, o simplemente es una acción infantil sin más, pero lo llevaba a cabo con bastante solemnidad.
Sin embargo yo la Primera Comunión la hice casi de rebote. Esto fue porque, estando en el patio del colegio, se me acerca un día un amigo y me dice "Oye ¿te apetece venirte a Catequesis?" y yo le pregunté "¿Qué es eso?" y me dijo "tu ven y verás". Total que fui, estuve yendo dos años a Catequesis y, con nueve años, tomé la Primera Comunión. Con esa edad me encantaba ver la película Marcelino Pan y Vino e iba por el colegio diciendo a los profesores "quiero ser santo" y una profesora me preguntó "¿No será porque has visto la película El Santo"? y yo "pos no". También me encantaba leer unas vidas ilustradas de San Tarsicio y de San Francisco de Asís, además de los cuentos de Fray Perico que los que nacisteis en los ochenta recordareis. 

En Santoyo hubo, en tiempos, un convento franciscano que fue abandonado tras la desamortización de Mendizabal. En él había vivido un fraile santoyano llamado Pedro. Quizá escuchar historias sobre los frailes de este convento me hizo coger cariño a la Orden Franciscana. Cuando era pequeño vivían personas que sus abuelos habían conocido el convento y a aquellos frailes. 

Sin embargo fui creciendo y, debido a una circunstancia, hubo una temporada donde no creía, o al menos pensaba que era ateo. Fue entre los doce y los catorce años. Quizá fue motivado a que desde los diez años estaba sufriendo acoso escolar, no lo sé. El caso que no le veía sentido a nada pese a que notaba que debía haber alguien protegiéndome. Tenía una sensación contradictoria. Por otra parte yo seguía yendo a misa con mis padres. Especialmente me encantaba cuando íbamos en verano al Monasterio de San Lorenzo del Escorial, aquel lugar tenía algo muy especial. 
Fui recobrando la fe, lo que ocurre es que yo creía pero a mi manera, en plan "Jesús, tu estate en esa esquina, pero no me molestes". Con quince años me fui volviendo un poquito rebelde. En el pueblo comencé a beber, me cogí mis primeras borracheras. Por otra parte en aquella época también caía en el vicio de la masturbación, algo de lo cual llegué a ser, aunque cueste reconocerlo, un esclavo. 

Fueron pasando los años. El acoso escolar lo padecí hasta los dieciséis años. En Madrid aun no salía de fiesta, pero cuando iba al pueblo si. Yo pensaba que me divertía, aunque a día de hoy me doy cuenta de que en realidad era una falsa ilusión que me estaba creando. De alguna manera el alcohol se había convertido para mí en una evasión de mi realidad. 
Entré en la universidad.  Cursé tres años de Historia en la Universidad Complutense. En aquel lugar choqué pues era un ambiente distinto a mi, muy politizado. Por otra parte no sabía que había un grupo juvenil de creyentes que se reunía en la capilla, por lo cual fueron años donde estuve bastante solo, en ese sentido. Sin embargo en Madrid comencé a salir de fiesta, con amigos del colegio (pues los tenía, claro que si). También en la capital española comencé a cogerme bastantes borracheras y a adquirir un comportamiento con el que no estaba contento. Me volví demasiado personalista, no veía mas allá de mis narices. Iba por la calle viendo en los demás a bultos que debía esquivar. Por otra parte me volví rebelde porque me decían "no te emborraches" y yo lo hacía, de hecho salía para emborracharme, no para divertirme. Así pasaron unos años, desde el 2000 al 2004. Yo seguía yendo a misa y creyendo, sin embargo a Dios le tenía en un segundo plano en mi vida.

Llegó el curso 2003/2004. En año y medio sucedió un acontecimiento que cambió mi vida. Dios pasó a ser una persona viva para mí, tuve un encuentro personal con Jesucristo vivo y resucitado. Pero iré contando poco a poco el proceso.
En noviembre y en la nochevieja de 2003, en Madrid y en Carrión de Los Condes, corrí serio peligro. En la primera "casualmente" me encontré con un vecino, en la zona de fiesta, que viendo mi estado ebrio profundo me acompañó a casa, Dios sabe lo que podría haberme ocurrido de haber caído en manos de algún indeseable. En nochevieja salí de fiesta con mis amigos del pueblo por la localidad palentina de Carrión de Los Condes y también me pillé una moña brutal. Hasta tal punto que no se me ocurre otra cosa que ir al final del pueblo y tumbarme en un páramo, junto al río. "Casualmente", también, pasaron dos muchachos que, para nada tenían que pasar por ahí, era un punto alejado del pueblo y de la zona de fiesta y allí no tenía que ir nadie para nada, y menos en una noche heladora como aquella, y me recogieron. Yo estaba, además de con la embriaguez, con hipotermia. Quizá si hubieran tardado un poco mas habría muerto.

Aquello me interpeló. Pasé los primeros meses del año pensando en que estaba haciendo con mi vida. No le veía sentido a nada. Estaba a disgusto haciendo Historia (por causas que no vienen a cuento), hacía cosas que sabía no debía hacer, algo debía cambiar pues yo no estaba contento, sino cada vez mas amargado. Me sentía como en el fondo de un pozo muy profundo, sin escapatoria. Decidí cambiar de estudios y me fui a otra universidad a estudiar la Licenciatura en Humanidades. Eso conllevó cambio de residencia. Conocía al párroco de aquel lugar desde pequeño y le dije que me gustaría hacer Catequesis de Confirmación, pues aun no me había confirmado. Era septiembre de 2004. Comencé a ir con el grupo de jóvenes de la parroquia, a Catequesis, a misa (donde cantaba en el coro), a jugar al fútbol, al cine, etc. Me confesaba periódicamente. Recuerdo que al principio sentí sana envidia por un chico de la parroquia, a quien tengo por mi mejor amigo de allí, que era recién converso y veía en él una fe pura, limpia, cristalina, algo que me interpelaba a cambiar para parecerme a él lo máximo posible. Volvía a sentir en mi aquellas ansias de mi infancia por ser santo. 
Llegó febrero de 2005. La parroquia organizó aquel año la Jornada Diocesana de la Juventud. Primero hubo una misa en la iglesia y después fuimos a un colegio cercano, donde iba a haber Adoración Nocturna al Santísimo Sacramento y, al amanecer, misa con el Obispo. Creo que es algo que no se debe hacer (probable abuso litúrgico) pero proyectaron, en donde fue la Adoración, un vídeo de peregrinaciones diocesanas. Fue de tal manera que la sombra del Santísimo quedaba dentro de la fotografía, parecía que estaba en cada una de las imagenes como si hubiera estado allí en esos momentos. Pero además en cada imagen ponía "Allí donde habeis ido, yo he estado con vosotros". Aquello me interpeló, me di cuenta de que en cada momento de mi vida Dios había estado conmigo, en las alegrías y las penas, en los gozos y las tristezas, siempre. Cuando estaba con mis amigos, cuando sufría el rechazo de otros niños. Siempre. Y lloré. No se exactamente cuanto tiempo, pero pasé un buen rato llorando, allí, delante del Señor. Aquella noche cambió mi vida, empecé a ver que todo tenía un sentido, que había una respuesta a los interrogantes que yo lanzaba al aire.

Siempre había rezado, incluso en tiempos en los que era un descreído. Pero fue en este momento cuando comencé a orar con todas mis fuerzas. Iba a diario a misa, siempre media hora antes para rezar. Fui a unos ejercicios espirituales, aquí en Madrid, en los que nevó. Por otra parte 2005 era el año de la Jornada Mundial de la Juventud de Colonia y decidí ir, la Diócesis iba a organizar una peregrinación. Fueron días de mucho gozo espiritual. Sobre todo se me quedó grabada la Vigilia junto con el Papa allí, en Marienfield, con millones de personas a mi alrededor. Yo me preguntaba si estábamos locos. Amenazaba tormenta, hacía mucho frío (de hecho no he vivido noche mas heladora que aquella) y sin embargo estábamos allí, con un señor de unos ochenta años que acababa de ser nombrado Papa, pues Juan Pablo II había muerto meses antes.Volví a Madrid y empecé a plantearme si tal vez Dios me estaría llamando a implicarme de alguna manera mas fuerte en la vida de la Iglesia, a servirle entre los hombres dedicando mi vida a ello. Fueron pasando los meses. En 2006 fuimos a Valencia varios amigos de la parroquia porque venía el Santo Padre, a la Jornada Mundial de las Familias. En septiembre fuimos a la peregrinación diocesana a Guadalupe. Durante aquel curso, además de cantar en el coro, comencé a ayudar en la misa junto con mis amigos, los sábados por la tarde. También durante aquellos meses comencé a pensar si tal vez Dios me quería como fraile. Siempre había tenido mucho cariño a los frailes, lo que pasa que no acababa de verme dentro de un convento.

Ojo, en estos años no es que yo dejase de salir de fiesta, seguía yendo con mis amigos, sobre todo en el pueblo. Si, alguna vez caí de nuevo en los viejos errores, la diferencia era que ahora quería enmendarlos y pedía perdón a través del Sacramento de la Reconciliación. Confesarse no significa "bah, peco porque me voy a confesar" sino "voy a tratar de no pecar. Ahora, como el ser humano es débil, puedo caer, en ese caso me confesaré". Son dos cosas muy distintas, aunque los que no son creyentes se piensan que los cristianos no acogemos a lo primero, pero es mentira.
Llegó el mes de febrero de 2007. Yo había estado medio saliendo con una chica. El tema estaba en que quería que ella fuera mi novia, pero me daba corte decírselo. Fue entonces cuando se lo comenté, que me gustaba y que si quería ser mi novia, me dijo que no (de una manera mas fina "tu te mereces algo mejor", lo que viene a ser "yo me merezco algo mejor que tu", pero bueno, ya conocemos la lógica femenina). Fue entonces cuando sentí que Dios me llamaba a algo mas. Por entonces me aficioné a leer libros de Teología, algo que despertó la curiosidad de mi párroco. Me decía "¿Por qué te interesa tanto la Teología, hermano?" y yo no sabía que decirle. Hasta que un día se lo comenté "Hermanillo, creo que Dios me llama para ser sacerdote". Es curioso porque anteriormente una persona ya me había dicho que tenía cara de cura, y otros que me veían como sacerdote, sin embargo yo me negaba. Lo veía demasiado sacrificado y algo que podía complicar mi vida, además no me sentía digno de aquello. Sin embargo, durante los meses siguientes aquello siguió moviendo mi alma y, tras hacer la Confirmación, fui a hablar con el Rector del Seminario. Me dijo "Tu historia es la típica historia de vocación, ven al Seminario". Sin embargo yo quería terminar mi carrera, me quedaban algunas asignaturas pero que debía hacerlas el curso siguiente. Por tanto estuve un año de Introductorio, mientras finalizaba mi carrera.

Pero, a la vez, otro sentimiento albergaba mi alma. Quería ser franciscano seglar ¿Os acordáis cuando dije que me planteaba si ser fraile? yo nunca había oído hablar de la Orden Franciscana Seglar. Pero en aquellos primeros meses de 2007 había estado investigando y descubrí que existía una Tercera Orden Franciscana que albergaba a laicos o a sacerdotes diocesanos. Decidí que quería ser franciscano seglar, lo que ocurre es que el Rector me conminó a ser primero sacerdote y luego ya vería porque "no sabes aun lo que eso significa".

En julio de 2007 fui a Tarragona con el Introductorio y en agosto a Roma con la Diócesis. Fueron momentos de gran gozo, especialmente la peregrinación diocesana. Sobre todo recuerdo el día que estuvimos en Asís, para mi fue muy especial: dormimos al aire libre, por la mañana en el rezo de Laudes cantaron, en pleno bosque, el Cántico de las Criaturas, luego visitamos la Básilica de San Francisco (donde tuvimos la misa) y estuve rezando un buen rato delante del sepulcro del Santo. Después visité la Iglesia donde está enterrada Santa Clara, recuerdo que le pregunté al Obispo si estaba incorrupta, pues la máscara de cera parecía que era su cara realmente.

Entré en el Seminario en septiembre de 2008. Estuve hasta marzo de 2009. Fueron meses muy buenos, guardo buen recuerdo de ellos. Aunque cometí errores, demasiados errores. Creo, en palabras de mi párroco, que no estaba maduro para ello. De aquellos polvos de mi infancia vinieron los lodos de mi estancia en el Seminario. Por razones varias salí de allí. Yo había dado un giro completo a mi vida de tal manera que, anticipadamente, ya me veía celebrando el Cantamisa, en Santoyo. Recuerdo especialmente mi tía en aquel tiempo diciendome "ya verás que bonito cuando seas cura y ondee la bandera en el pueblo porque vas a celebrar la primera misa". En fin, yo había entregado toda mi vida, mi futuro, al sacerdocio y, cuando salí del Seminario, me vi desnortado, casi perdido de no ser porque me apoyé en mi párroco, quien tantas veces ha estado a mi lado. Mi padre decía que quien tiene un sacerdote amigo tiene dos veces un amigo, y en mi caso es algo real, tanto por el cura de Santoyo, mi párroco (a veces digo en broma que primero es mio y luego de los demás xD) y los demás amigos sacerdotes que tengo, sobre todo los que estuvieron conmigo en el Seminario.
Al principio lo pasé bastante mal, fue un varapalo para mí bastante grande. Llegó el verano y un día, yendo a Jesús de Medinacelli, donde iba desde pequeñito los viernes (aunque nunca he ido el primer viernes de marzo, no me gusta demasiado lo que se monta ese día) y vi un cartel donde hablaba de la Orden Franciscana Seglar, en ese lugar existe una Fraternidad de esta Tercera Orden fundada por San Francisco. Mandé un email interesándome por ingresar en la Fraternidad. Pasé unos primeros meses de acercamiento y, en abril de 2010, realicé lo que se conoce como Rito de Admisión. En este te imponen la Tau (que, por cierto, pedí me impusieran una que me había regalado una amiga que, al poco de dármela, ingresó en un convento como monja clarisa), te dan la Regla y el Evangelio.
A partir de ahí son dos años de formación tanto inicial (los que íbamos a profesar) como con el resto de la Fraternidad, en dos días diferentes. 

En general han sido dos años de formación francamente buenos. En el sentido franciscano fui conociendo la Orden Franciscana Seglar. Era lo verdad lo que dijo aquel Rector, pues la Orden es mucho mas de lo que yo me imaginaba y de lo que podía haber leído en Internet, medio al través del cual apenas conoces sobre ella. Lo que importa al final como en toda vida cristiana, es la vivencia. También profundicé en la vida de la Fraternidad, en el conocimiento de San Francisco, de Santa Clara y otros santos franciscanos. Fui a convivencias como las de Estepa, donde conocí a buenos hermanos y donde, curiosamente, me reencontré con alguien que había estudiado en mi colegio, varios años mayor que yo.

Pero este último año he vivido otros acontecimientos que me han ido marcando. El principal fue la Jornada Mundial de la Juventud de Madrid, celebrada el año pasado.Trabajé en ella como voluntario, en el área cultural. Sobre todo recuerdo, como no, la noche de Cuatro Vientos, con aquella tormenta que cayó sobre Madrid. Parecía que Dios quería que demostrásemos que eramos fieles al lema de la Jornada "fieles y arraigados en la fe, firmes en Cristo". Pero, en una de las misas, me vino la idea "¿Y por qué no diacono permanente?". Es decir, comencé a plantearme el diaconado permanente. San Francisco no había querido ser sacerdote, fue diacono. Encima ese verano, en el lugar donde veraneo, conocí a un diacono permanente.

Total que he pasado este año con la cabeza mitad en el Máster en Historia y Ciencias de la Antiguedad que he realizado y mitad en la idea del diaconado permanente. La verdad que ha sido un curso que me ha costado un poco, no se si hay profesores creyentes en los departamentos de Historia Antigua, supongo que los habrá, pero desde luego me he encontrado con algunos que daban muestras patentes en clase de su ateismo, y eso me lo hizo pasar mal. Pero mi fe no se ha tambaleado ni un ápice. De hecho ha salido reforzada. 
Pero bueno, vayamos con la idea del diaconado. A lo largo de estos meses fui dando vueltas a la cabeza con esta intención de ser diacono. De hecho he llegado a la conclusión de que tengo vocación clerical, de que he nacido para servir a Dios como clérigo. Sin embargo en Semana Santa un amigo, gran amigo, que es seminarista de la Diócesis donde veraneo, me dijo "ya, pero si tu quieres ser célibe, tal como me dices, y diacono permanente... para eso hazte sacerdote". Total que otra vez comenzó a brotar esa vieja idea en mí. Además por entonces escuché acerca de la importancia de estar atento a las señales que aparecen en la vida. Sin embargo en Semana Santa ver a aquel diacono permanente predicar y, sobre todo, presidir una procesión me interpelaba. 

El 3 de junio realicé la Profesión Temporal. Esto quiere decir que ya soy profeso como franciscano seglar, lo que pasa que tengo que seguir un año mas de formación para realizar la profesión perpetua (esto no es necesario normalmente, pero en mi caso si). Fue un día muy especial, desde entonces he adquirido el compromiso evangélico de seguir los pasos de San Francisco viviendo el Santo Evangelio tal como él lo vivió. No hace falta decir que desde entonces soy muy feliz.

Lo que ocurre, y tal vez por eso me haya venido la necesidad de escribir este testimonio de mi vida. Es que me ha vuelto a venir esa idea del sacerdocio. Imagino que ahora deberé discernir, de nuevo, sobre si es la vocación que Dios tiene para mí. De momento yo lo que quiero es ser un buen franciscano seglar, especialmente porque quiero y deseo con toda mi alma ser santo. Creo que he nacido para ello, aunque no por eso me creo mejor que nadie, al contrario, creo que cualquiera es mejor que yo. Quiero terminar el Máster, que voy a tardar por circunstancias un año mas, pues quiero ser historiador, sobre todo de cara a combatir las mentiras que se dicen sobre Cristo y los primeros cristianos amparándose en noveluchas tipo Código Da Vinci (aunque quienes defienden esas teorías dicen que no). Quiero seguir formándome como franciscano seglar y profesar, ya de manera perpetua y definitiva el año que viene. Quiero seguir yendo a Crónica Blanca, donde comencé a ir este año, creo que puedo colaborar en medios de comunicación pues tengo algo que aportar. Pero sobre todo tengo esa meta, la santidad. No sé si volveré a retomar la vía sacerdotal en mi vida, aunque en mi alma siento que Dios me está llamando por ese camino. Solo tengo claro, ahora mismo, que debo confiar en Dios, que debo dejarme guiar por Él y, si algún día retomo ese camino, no debo cometer los viejos errores del pasado.

Peregrino, a donde vas, si no sabes a donde ir, peregrino, por un camino que va a su fin... eso dice una canción que siempre me ha gustado mucho. Yo ahora mismo desconozco a donde voy, pero sé de quien me he fiado y, como el de la canción, digo "solo Él, mi Dios, que me dio la libertad, solo Él, mi Dios, me guiará...".